Aquí, a más de 300 kilómetros del mar, se "pescan" cada año 50 toneladas de langostinos: la tecnología que permite criar gambas tropicales en mitad de Castilla

Aquí, a más de 300 kilómetros del mar, se "pescan" cada año 50 toneladas de langostinos: la tecnología que permite criar gambas tropicales en mitad de Castilla
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Cuando hablamos de "pata negra", hablamos de una concatenación de elementos realmente única: no solo son cerdos de raza pura ibérica, sino que son alimentados en las dehesas a base de bellotas y pastos. Es decir, no solo es biología, es ecología. No se pueden recrear porque nuestra tecnología climática no llega a tanto. De momento.

Y digo "de momento" porque si bien es cierto para animales terrestres, cuando hablamos de peces la cosa cambia. En los últimos años, nuestra tecnología para recrear ecosistemas acuáticos está tan avanzada que es posible que dentro de poco dejemos de hablar del esturión del Mar Caspio, las gambas rojas de Garrucha o las quisquillas de Motril: todo el pescado que queramos se podrá criar en piscinas con ecosistemas controlados a la perfección. Y no, no es el argumento de una serie de ciencia ficción.

Un caladero en mitad de la meseta. En Medina del Campo, en mitad de un seco páramo a más de 300 kilómetros del mar más cercano, 24 piscinas de agua climatizada crían a 50 toneladas de langostino tropical cada año. Los tanques de 'Noray SeaFood' (antes conocida como 'Gamba Natural') tienen capacidades de entre 150 y 220 metros cúbicos. Allí, a 28ºC, en la penumbra y con una mezcla de agua del grifo y sal del mar Rojo, cultivan dos millones de langostinos. ¿Cómo es posible?

Tecnología RAS. Los Sistemas de Recirculación Acuícola (RAS, por sus siglas en inglés) son tecnologías que permiten cultivar de peces en tanques en lugar de en estanques abiertos al aire libre. Son sistemas muy populares porque, al permitir un control avanzado del ambiente de crianza, favorecen la cría de peces en altas densidades.

Infografia Ras Derwent Es 768x768

No obstante, requieren una enorme exactitud: cualquier fallo en el ambiente de crianza puede acabar con toda la producción. "Los filtros de los sistemas de recirculación limpian el agua y la reciclan, enviándola nuevamente a los tanques de cultivo". Es decir, sólo se añade agua nueva a los tanques para compensar la pérdida de agua "producto de las salpicaduras, la evaporación y para reemplazar la que se utiliza para eliminar los materiales de desecho".

¿De dónde salen los langostinos? Aunque las instalaciones son caras (la inversión inicial fue de más de 12 millones de dólares), la parte más sensible a la hora de empezar el trabajo es encontrar proveedores de larvas autorizados. La legislación europea es muy estricta y, finalmente, los de Medina del Campo vienen de larvas compradas en Isla Morada (en Florida, EEUU).

El resto del proceso conlleva técnicas de inseminación artificial, para fecundar la media de 100.000 huevos en cada puesta. A los 15 días pasa a los tanques donde se recrean ecosistemas controlados con un 4% de oxígeno y una mezcla de piensos (harinas, aceites de pescado etc..) y aminoácidos para conseguir que las larvas lleguen a su tamaño comercial entre el tercer y el cuarto mes de vida.

Un mercado voraz. España consume 170.000 toneladas de langostino cada año. El 95% es congelado y viene de países como China, Vietnam, Marruecos, Colombia, Ecuador o Tailandia a precios que oscilan entre los 8 y 10 euros el kilo de precio de venta al público. Encontrar langostino fresco es una tarea mucho más complicada y, por ello, su precio por kilo puede alcanzar los 45 euros.

Sin embargo, esto no parece un obstáculo para un mercado europeo hambriento. La empresa, ahora mismo, está destinando el 70 por ciento de su producción a Austria y Alemania; y ya planean duplicar el tamaño de sus instalaciones. Es un buen ejemplo, todo parece apuntar que las granjas RAS van a marcar el futuro de la acuicultura.

Imagen | Alfonso Benayas

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