Un chaval de 23 años ha emulado al legendario Intel 4004 con un chip de 1.200 transistores fabricado en su garaje

Un chaval de 23 años ha emulado al legendario Intel 4004 con un chip de 1.200 transistores fabricado en su garaje
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En 1971 Intel creaba su Intel 4004, el primer procesador comercial. Constaba de 2.300 transistores y se usó en calculadoras. 50 años después un chaval de 23 años ha logrado crear un chip de 1.200 transistores, y lo asombroso es que lo ha hecho desde el garaje de su casa y con viejos equipos que ha logrado comprar a precio de ganga.

Sam Zeloof ya creó un chip má sbásico en 2018, y desde entonces ha ido avanzando para crear ahora un nuevo desarrollo que está a años luz de los modernos chips de Intel, pero que demuestra algo llamativo: hoy en día casi cualquiera puede fabricarse un chip modesto en casa con tiempo, esfuerzo y una pequeña inversión.

Chips de andar por casa

El interés de Zeelof por este campo se inició en 2016, cuando vio en YouTube cómo la inventora y emprendedora Jeri Ellsworth creó sus propios transistores "domésticos". Zeelof quiso replicar el proyecto, pero llevándolo aún más lejos: quería pasar de los transistores a los circuitos integrados, un salto que tardó una década en llegar en la historia de estos desarrollos el siglo pasado.

Para lograrlo, Zeelof escudriñó patentes y libros de texto de los años 60 y los 70 en los que se explicaba cómo pioneros como Fairchild Semiconductors lograban fabricar sus chips.

Necesitaba, eso sí, ciertos equipos técnicos. No se trataba aquí de lidiar con las enormes y especialísimas máquinas de ASML, sino de aprovechar vestigios del pasado. Compró un viejo microscopio electrónico en eBay por 1.000 dólares —su precio a principios de los 90 rondaba los 250.000— pero también ideó un método para aprovechar sistemas fotolitográficos, algo que logró con un proyector para salas de conferencias que modificó para sus necesidades.

Aquello le permitió desarrollar su prmer chip, un amplificador de tan solo seis transistores que fue un proyecto para el instituto. Se llamó "Z1". En agosto de 2021 lograba crear el Z2, que iba mucho más allá e integraba 1.200 transistores.

Zeelof explicaba todo el proceso en su blog, y allí confesaba algo curioso: "ahora sabemos que es posible crear transistores realmente buenos con elementos químicos impuros, sin una "habitación limpia" y con equipos domésticos."

Al final de su historia confesaba que su proceso "no es ideal", pero "simplifica la fabricación y la hace posible con un conjunto mínimo de herramientas". Puede que el chip no sirva para nada realmente práctico a estas alturas, pero el logro es asombroso teniendo en cuenta los medios de los que disponía.

Por cierto, su 'twelve Z2' puede no estar aún a la altura del legendario Intel 4004, pero Zeloof —al que cualquiera pueda apoyar en su página de Patreon— ya está preparando su próximo hito: ya ha desarrollado un diseño capaz de realizar una suma básica, un nuevo, pequeño e importante paso que le permitirá llegar a fabricar un microprocesador mucho más versátil. Seguirá estando lejos de los microprocesadores actuales, pero ey, lo habrá logrado en el garaje de su casa. Nada mal.

Vía | Wired

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