El regreso de 'Raised by Wolves' es un regalo para los fans de la ciencia-ficción más disparatada y demencial

El regreso de 'Raised by Wolves' es un regalo para los fans de la ciencia-ficción más disparatada y demencial
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La segunda temporada de 'Raised by Wolves', recién estrenada en HBO Max con dos episodios iniciales, da un viraje en su argumento absolutamente lógico. En esta temporada, y sobre todo tras un apocalíptico season finale que no fue del gusto de todo el mundo -pero que casi era una pieza de resistencia para distinguir a los fans de pura cepa de los advenedizos-, no podía continuar con la interesante etapa de crianza inicial de los "hijos" de Madre. La serie agotó todos los conflictos posibles de esa fase cuando los dos pequeños bandos en guerra en el planeta de enfrentaron.

Sin embargo, y aunque 'Raised by Wolves' se adentra en caminos narrativos un poco más encauzados en la norma gracias a un cambio de escenario, no deja de ser única y de parecerse exclusivamente a sí misma. Todos los elementos que la convirtieron en una de las series de género más interesantes e inclasificables de 2020 vuelven ahora, tras la inevitable pausa pandémica, conservando todas sus virtudes.

Es un poco complicado resumir el argumento de la serie si no se conoce la primera temporada, pero digamos que la serie cuenta el conflicto sangriento e irreconciliable entre dos bandos de humanos: los mitraicos, adoradores del dios Sol, y los ateos, humanistas y, a la vez, muy violentos. Dos robots, Padre y Madre, huyen de la Tierra enviados por un científico mitraico arrepentido, programados para criar a un grupo de niños y reformar la especie humana, y Madre -que fue un arma de destrucción masiva mitraica- encuentra un nuevo significado a su programa.

Después de desbandadas diversas que reconfiguran los dos bandos que se enfrentan en el planeta (y que replican a escala el conflicto en la Tierra), esta temporada arranca con Madre, Padre y los niños recalando en una colonia atea, El Colectivo, regida por una inteligencia artificial, La Confianza. Las suspicacias surgen desde el principio, por el pasado como mitraicos de los hijos y el de Madre como arma letal, ahora reprogramada. Y ese es solo el principio de los problemas.

Más de lo mismo... siendo único

'Raised by Wolves' sigue jugando a la sorpresa y el desconcierto constantes, y también a lanzar mensajes e iconos en los que se puede profundizar en busca de significados y claves de la historia, pero que obviamente, no es necesario conocer a fondo para disfrutar de la serie. Por ejemplo, el significado de la genuína religión mistérica de los mitraicos y su devoción por el dios Sol Invictus tiene una profunda raíz histórica... que da ciertas pistas acerca de la existencia de ese dios, que no parece ser una invención humana, ni tampoco una divinidad.

En sus mejores momentos, 'Raised by Wolves' discurre en una desconcertante tierra de nadie estética. Aunque sigue teniendo curiosas reminiscencias de 'Prometheus' en particular y de elementos muy concretos de la saga 'Alien' en particular, la serie no se parece a nada (aunque es divertido encontrar paralelismos con una especie de versión sucísima de 'Fundación'), y en el cruce entre el drama emocional, la ciencia-ficción de conceptos abstractos y el cine de terror con ramalazos de Nueva Carne es donde encuentra su identidad.

Es pronto para saber qué derroteros temáticos tomará esta temporada, sobre todo con el serpenteante Hijo Número 7, cuyo nacimiento presenciamos al final de la anterior temporada, amenazando la colonia. Quedan muchas dudas por resolver (entre las más grandes, por qué es tan importante este planeta y qué es Sol exactamente), pero es muy posible que ni siquiera en esta temporada las veamos resueltas. Solo queda esperar que la ampliación del foco no le quite filo a la historia: de una extraña familia sin padres más dos sustitutos traumados, a toda una colonia atea.

De momento, hay mimbres para una temporada memorable: monstruos, una Madre que se convierte en brazo ejecutor de los designios de La Confianza (con una estética que la hace parecer salida de una serie Z de gore alemán ochentero) y un grupo terrorista en ciernes con un líder inesperado al frente. Son solo los primeros compases de una de las series a las que acudir cuando da la impresión de que toda la ciencia-ficción televisiva está cortada por el mismo patrón.

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