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'Orphan Black', los clones de los que todo el mundo habla

'Orphan Black', los clones de los que todo el mundo habla
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Una de las revelaciones más inesperadas de los dos últimos años ha sido ‘Orphan Black’, una serie de ciencia ficción que representa uno de los primeros pasos en la producción propia de BBC America, la filial en Estados Unidos de la cadena pública británica. La serie, producida en Canadá, prácticamente no contaba para nadie cuando debutó la primavera pasada, acompañando los capítulos de la séptima entrega de ‘Doctor Who’, pero con el paso de las semanas, los críticos estadounidenses fueron descubriendo no sólo una trama que no daba descanso en casi ningún momento, sino el trabajo de su actriz protagonista, Tatiana Maslany, que es realmente el gran descubrimiento de la serie.

¿Pero de qué va ‘Orphan Black’? Arranca con Sarah Manning, una joven de pasado complicado que regresa a su ciudad para recuperar a su hija pequeña. Al bajarse del tren, ve a otra mujer en el andén, bien vestida y que parece triste. Sarah se acerca a ella y descubre, para su horror, que es físicamente idéntica a ella, pero no le da tiempo a preguntarle nada porque, acto seguido, la mujer se tira al tren. Sarah decide, entonces, aprovechar ese parecido físico en su beneficio y “robar” su identidad para intentar solucionar algunos problemillas. Por supuesto, lo que hará será meterse de lleno en toda una sucesión de nuevos problemas que le obligarán a plantearse quién es ella de verdad.

Dos veteranos de la ciencia ficción

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‘Orphan Black’ está creada por dos veteranos del cine y la televisión como John Fawcett y Graeme Manson. El segundo, sobre todo, tiene tras de sí una extensa carrera en la ciencia ficción, debutando como guionista con ‘Cube’, la primera película como director de Vincenzo Natali. Natali, curiosamente, también trabajó con Fawcett haciendo los storyboards de ‘Ginger snaps’, una cinta de terror adolescente sobre hombres lobo que el primero dirigió en 2000. Manson ha participado también en series como ‘Endgame’, sobre un maestro del ajedrez que resuelve crímenes, en el drama policial ‘Flashpoint’ y hasta en ‘Being Erica’, una serie en la que su protagonista viaja atrás en el tiempo para intentar arreglar los errores que cometió en su pasado y, así, mejorar su vida en el presente.

Envueltos en una trama casi de thriller, ‘Orphan Black’ toca temas como el dilema entre lo innato y lo aprendido o la influencia del entorno en el desarrollo de nuestras personalidades
Manson y Fawcett son amigos desde otra película dirigida por el segundo, ‘Lucky girl’, en la que el primero había pulido el guión, y Manson ya tenía el título de la serie, ‘Orphan Black’, pero nada más. Buscando un proyecto en el que trabajar juntos, empezaron a desarrollarlo y, como contaba Fawcett a Entertainment Weekly, “es divertido, los clones son la primera idea que se te ocurre y piensas, ‘es demasiado estúpido. Tenemos que pensar otra cosa’. Pero no dejábamos de volver a los clones. Y, al final, te sientes cómodo con eso y empezamos a intentar encajar la historia en un formato de dos horas y media, lo que resultó ser muy difícil”. La idea de transformarlo en serie no se les ocurrió hasta 2007 y, para entonces, Manson ya había desarrollado bastante el concepto de los clones de Sarah y hasta había reclutado a una amiga, Cosima Herter, especialista en historia de la ciencia en la Universidad de Minnesota, para que le ayudara con las implicaciones éticas y científicas de la clonación humana.

Tres mujeres en una

Porque no hemos dicho que lo que Sarah acaba descubriendo es que forma parte de un experimento que alguien inició en los 70 y que forma parte de una “hermandad” de clones de la que conoce con el paso del tiempo a Cosima, estudiante de biología, y Alison, una ama de casa de barrio residencial con dos niños, además de a Beth, la mujer a la que ve suicidarse en la estación y que era policía. Sarah se da cuenta de que Beth estaba investigando sus orígenes, intentando averiguar quién era ella realmente, cuántos clones había desperdigados por todo el mundo y quién era el responsable. Envueltos en una trama casi de thriller, ‘Orphan Black’ toca temas como el dilema entre lo innato y lo aprendido, la influencia del entorno en el desarrollo de nuestras personalidades, el papel de las grandes corporaciones de investigación médica…

De hecho, ese último aspecto la convierte en una obra muy de nuestro tiempo, pues las grandes empresas, el secretismo con el que llevan muchos de sus negocios y la arrogancia de creerse por encima del bien y del mal son asuntos que la ciencia ficción actual toca a menudo. Sin ir más lejos, hay otra serie canadiense, ‘Continuum’, que presenta un futuro en el que las corporaciones multinacionales rescatan financieramente a los gobiernos en bancarrota y acaban convirtiéndose en las gobernantes de un estado policial. Además, ‘Orphan Black’ también toca tangencialmente aspectos que han saltado recientemente a las noticias, como la pregunta de si puede patentarse material genético humano. Realmente, la serie maneja bastantes cuestiones filosóficas, éticas y sociales, pero lo hace siempre como fondo de la historia de los personajes, y sin volverlas demasiado obvias.

Tatiana Maslany, la reina de la función

Gracias al trabajo de Maslany, resulta muy fácil olvidarse de que vemos a la misma actriz interpretando tres personajes diferentes
Y si hablamos de los personajes, hay que mencionar a la gran revelación de la serie, Tatiana Maslany, una joven actriz canadiense que empezó a trabajar de niña en productos para adolescentes, como la serie musical 'Instant Star', y que ya conocía a Fawcett y Manson de proyectos anteriores, como la secuela de 'Ginger snaps'. Maslany da vida a todos los clones de Sarah que vemos en la serie, y lo hace de una manera tan convincente, que resulta muy sencillo olvidarse de que estamos viendo a una misma actriz y creer, en su lugar, que son mujeres diferentes. No sólo es el aspecto físico; también es la manera de sentarse, los acentos, el modo en el que hablan o, simplemente, están de pie lo que contribuye a distinguir a Sarah de Cosima, y a otorgar a cada clon una personalidad independiente y única.

Aunque sean iguales físicamente, son personas distintas, y ‘Orphan Black’ juega además con ello al hacer que los clones compartan de vez en cuando escenas. Técnicamente, y como se explica en este vídeo promocional de BBC America, resulta complicado, pero los resultados son inmejorables. Se utiliza una doble y una cámara que memoriza los movimientos y las posiciones de la escena, siguiendo una técnica llamada, precisamente, control de movimiento. Ha habido otras series en el pasado reciente que han utilizado también clones, o copias idénticas, u otras versiones de los mismos personajes, como ‘Battlestar Galactica’ o ‘Fringe’, pero es cierto que lo que hace ‘Orphan Black’ va un poco más allá al conseguir que interactúen muy estrechamente hasta tres de los clones al mismo tiempo.

El éxito inesperado de 'Orphan Black'

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Probablemente, muy pocos pensaran que, después de una ficción histórica detectivesca como ‘Copper’, BBC America tendría éxito lanzándose a la ciencia ficción para su segunda serie de producción propia, pero ‘Orphan Black’ ha resultado ser el título que más ha hecho por darle visibilidad al canal, si descontamos ‘Doctor Who’, claro, que viene desde el Reino Unido. La primera temporada de la serie ganó recientemente un prestigioso premio Peabody, y Maslany se ha llevado dos premios a la mejor actriz dramática en los Critics’ Choice, a la mejor interpretación en drama en los premios de la TCA y estuvo nominada a un Globo de Oro. Que los Emmy no la incluyeran entre sus candidatas el año pasado fue de lo más comentado el pasado verano, y la posibilidad de que pueda conseguir la nominación este año no deja de mencionarse.

‘Orphan Black’ ha logrado calar entre el público por el retrato de sus clones y por una trama que avanza sin descanso, en la que ellas intentan averiguar quién las “creó” originalmente y también intentan evitar a los grupos que quieren controlarlas y utilizarlas para sus propios fines. Aunque toque temas éticos y filosóficos sobre la responsabilidad social de los avances científicos o sobre el modo en el que se moldea la personalidad de alguien, no deja de ser una serie de entretenimiento. Podrá tener como referencia para algunas cosas a Aldous Huxley, pero está impulsada por el objetivo de entretener a la audiencia y tenerla pegada al televisor todas las semanas.

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