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Elegir proyector de vídeo: guía de compras (I)

Elegir proyector de vídeo: guía de compras (I)
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En verano, aunque cada vez menos, los cines al aire libre se llevan mucho. Si tienes la suerte de vivir en un adosado o chalet con jardín, podrías montar tus propias sesiones con los vecinos.

O quizás el año que viene quieras hacer fiestas cuando hay partido importante o montar pases privados de cine con los amigos, en pareja o quizás solo.

Lo común de todas estas situaciones es que vas a necesitar un proyector de vídeo junto con una pantalla, o en si defecto, una pared blanca o algo similar.

Ahora bien, ¿qué proyector debo escoger? ¿el más caro? ¿en qué debo de fijarme cuando acuda a la tienda o lea un catálogo? ¿cuál es el que mejor se adapta a mis necesidades?

Con la siguiente guía, que completaremos con una selección de proyectores de varios precios y características, os queremos ayudar a escoger lo que seguramente sea una compra importante en casa.

Antes de nada deberíamos definir claramente para qué queremos principalmente el proyector. No debemos comprar un mismo modelo si queremos usarlo sobre todo en presentaciones, donde primará la resolución y el tamaño sobre otros aspectos, o si lo vamos a usar para ver vídeo en casa con la luz siempre apagada. ¿Y para qué quiero un proyector que consiga una imagen de 300 pulgadas si no tengo espacio en casa para colocarlo a 15 metros de la pantalla?

Los datos de los que os vamos informar en este especial de Xataka son más bien generales, pero podemos decir que al final seremos capaces de escoger el mejor proyector para ver vídeo en casa y de vez en cuando poder hacer alguna presentación. Es complicado encontrar un proyector perfecto para todo: cuando presenta buenas características para una cosa, suele mostrar deficiencias en otras.

Lo primero que vamos a ver son las tecnologías que se usan en la actualidad para generar las imágenes en los proyectores. Son tres, LCD, DLP y LED:

LCD: es la tecnología presente en muchos modelos, y se basa en la misma filosofía que las pantallas, solo que aquí la imagen es proyectada luego.

DLP: son más actuales que los LCD, usan tecnologías distintas por lo que cada uno tiene sus ventajas e inconvenientes, pero en rendimiento se están acercando mucho últimamente. Normalmente, escogeremos proyector por el conjunto de características, no por la tecnología usada. En este caso la imagen es creada por espejos microscópicos dispuestos en una matriz sobre un chip semiconductor, en el que cada espejo representa un píxel en la imagen proyectada.

LED: es la más nueva de las tres que podemos encontrar en el mercado, y se basa en la luz que emiten diodos. Las ventajas se refieren principalmente al menor consumo, mayor duración de las bombillas pero con el inconveniente de que de momento no se consiguen grandes cifras en cuanto a luminosidad, un factor como veremos determinante para escoger un proyector.

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Ya que hemos tocado el tema de las bombillas, nos paramos un poco para reflexionar sobre ellas. Son sin duda el eslabón más delicado y crítico de un proyector, al menos de su vida útil. Ésta suele abarcar entre las 700 y unas 2.000 horas de uso, que según para lo que uses el proyector puede ser más tiempo o menos. Por no hablar de que tienen un consumo mayor que un televisor.

El caso es que al final la lámpara terminará estropeándose y eso nos generará un gasto extra. Es importante pues conjugar correctamente la vida útil con el precio que nos cuesta cambiarla, así como ver si es sencillo de hacer por nosotros mismos. En general, el precio de las lámparas suele ser elevado, algunas veces incluso por encima de un tercio del precio del proyector.

Pero no te preocupes, esto es inevitable hasta que la tecnología LED se implante de forma más extensa. Y además hay una serie de actos que podemos llevar a cabo para aumentar la vida útil de las mismas, o al menos, que se cumpla ese ciclo exactamente, que suele ser de 2 o 3 años:

Consejos para mantener con vida la lámpara del proyector

  • No mover el proyector cuando la lámpara está caliente todavía.
  • Evitar el polvo, pues se fundiría antes, para lo que debemos mantener los filtros limpios y es por eso importante comprar un proyector que tenga un buen acceso a los mismos.
  • No tocar con las manos, pues la grasa podría provocar su fundido antes.
  • Mantener bien ventilado el proyector, pues el calor también precipita que el filamento se estropee.
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Una vez vistos estos puntos importantes, pasamos a ver las características que tenemos que mirar con lupa para asegurarnos de escoger el mejor proyector posible:

RESOLUCIÓN: un factor importante a tener en cuenta sobretodo dependiendo de para lo que vayamos a usar el proyector es la resolución. Si por ejemplo vamos a ver vídeo procedente de un DVD, no es muy crítico que no sea la resolución muy grande, pero por ejemplo, si queremos que las presentaciones con texto y gráficos se vean adecuadamente, la resolución debe acompañar. Y ya ni hablamos de el caso en que queramos ver vídeo en alta definición. Si no queremos que el sistema reduzca la resolución deberemos hacernos con uno de los nuevos proyectores que ofrecen imágenes de alta resolución. Una referencia para no quedarnos cortos ni muy largos es la de 1024X768.

LUMINOSIDAD: es quizás éste el factor clave en el que debemos fijarnos en un proyector. Cuánto mayor sea, más caro nos costará el proyector pero más opciones tendremos. Si lo que buscamos es un proyector para ver cine en casa con las luces apagadas, con uno de entre 1.000 y 1.500 lumens nos vale y muy bien. Si creemos que lo usaremos en presentaciones donde estará luz encendida o al aire libre, cuanto más luminosidad obtengamos, mejor se verá la imagen, por lo que estamos hablando de 2.500 o más lumens. En el caso del tamaño de la imagen proyectada, si queremos que sea grande, mejor más luminosidad pues ésta se repartirá y si tenemos de sobra, no notaremos el aumento de tamaño.

PESO Y TAMAÑO: si buscamos un proyector que vayamos a mover mucho, tenemos que cuidar su tamaño y peso. Si no hay problemas con esto, la búsqueda se simplifica. La opción de montarlo en el techo podemos considerarla importante si así lo creemos.

TAMAÑO DE PANTALLA QUE SE LOGRA: no siempre lo mayor es lo mejor. Acabamos de ver que si queremos una imagen muy grande necesitaremos más luminosidad y eso cuesta dinero y sufrimiento para la lámpara. Además, ésta irá perdiendo brillo con el paso de las horas de uso. Además, no tiene sentido comprar un modelo que nos ofrece 400 pulgadas de máxima imagen y luego necesitar 20 metros de distancia entre pantalla y proyector. Por eso, las pulgadas deberán corresponderse con la distancia a la que podemos o queremos colocar el proyector. Hay modelos, como veremos más adelante, que han optimizado este aspecto para ofrecer grandes tamaños con poca distancia de separación

CONTRASTE: en general, a mayor contraste mejorará la imagen.

CONEXIONES: cuantas más lleve mucho mejor, pues nos abre el abanico de cara a conectar fuentes de vídeo o información. Indispensables la conexión para el ordenador, VGA y la de S-video. Mucho mejor si añadimos la DVI y si queremos alta definición, la HDMI es ya una necesidad (si acompaña la resolución del proyector)

EXTRAS: son menos importantes pero nos pueden hacer decidirnos por un producto muy similar a otro. Estamos hablando de aspectos como el que lleve el proyector un buen sonido integrado (altavoces), mando a distancia, zoom o las cada vez más comunes mejoras digitales para la imagen.

Con esto terminamos la primera parte de este especial que esperamos que te haya ayudado a aclarar conceptos para cuando te veas en la necesidad de comprar un proyector de vídeo.

En la próxima entrega, en unos días, os dejaremos con la selección de proyectores que hemos escogido en Xataka.

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