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La falta de batería en un Tesla de la Policía permite a un sospechoso escapar durante una persecución a alta velocidad

La falta de batería en un Tesla de la Policía permite a un sospechoso escapar durante una persecución a alta velocidad
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Los coches eléctricos obligarán a cambiar ciertos hábitos. Es lo que comprobó la Policía de California el pasado viernes cuando el Tesla Model S 85 de una de sus patrullas se quedó sin batería durante una persecución, según explica a la CNN un representante del Departamento de Policía.

La Policía de Fremont es el primer cuerpo policial de los EE.UU en modificar un Tesla Model S para que sea totalmente funcional como coche de patrulla. Se trata de una iniciativa para reducir las emisiones de CO2 de la ciudad, pero como hemos visto a raíz del reciente incidente, también tiene otras implicaciones.

Los hechos, tal y como describe la portavoz Geneva Bosques, ocurrieron de la siguiente manera: el oficial de policía conducía el Tesla mientras perseguía a un sospechoso relacionado con un crimen en Santa Clara. Después de confirmar la placa, el oficial intentó detener el tráfico pero el conductor decidió emprender la huida.

Según Mercury News, la persecución ocurrió a gran velocidad, con velocidades de hasta 190 kilómetros por hora pero el oficial Jesse Hartman decidió avisar a sus compañeros porque no iba a poder proseguir con la persecución. "Me acabo de dar cuenta de que tengo menos de seis millas (10 kilómetros) de batería en el Tesla, así que puedo perderlo aquí en un segundo".

Otras unidades policiales acudieron en la ayuda y finalmente se hicieron cargo de la persecución, pero diez minutos después cancelaron el operativo por considerarlo inseguro. Horas después, la Patrulla de Carreteras de California encontró en San José el coche abandonado, perdiendo así la pista del sospechoso.

El origen del problema se remonta a la falta de un protocolo de recarga

Para entender por qué el Tesla se quedó sin batería en el peor momento debemos fijarnos en el protocolo de recarga de estos coches. Y es que la policía todavía no ha establecido un control sobre la carga de estos coches eléctricos, pues se trata de un programa piloto de 6 meses de duración y el equipo todavía está analizando todos los datos.

"Ocurre de vez en cuando, especialmente si un oficial regresa a la estación para tomar un informe y luego nunca vuelve a salir a la calle", explica la representante a la CNN. La Policía todavía no ha especificado los detalles de por qué ocurrió este error y despiste, pero aparentemente no se recargó en la patrulla anterior.

Según el jefe de policía de Fremont, Sean Washington, los Tesla son capaces de efectuar una jornada habitual de unas 11 horas y todavía mantener la batería por encima del 40 o 50%.

"No tenemos una política escrita sobre el combustible o la carga, pero la pauta general es que al menos debe estar medio llena al comienzo del turno", explica la portavoz.

La policía de Fremont sigue defendiendo el uso de los vehículos eléctricos

Tesla

Desde 2008, la policía de Fremont lleva apostando por un cambio de modelo en sus vehículos. Aquel año introdujeron los Ford Escape Hybrid y Toyota Prius, para posteriormente en 2010 incorporar nueve híbridos más. En 2018, todos los mandos superiores y administrativos conducían vehículos híbridos y en 2019 fue cuando se incorporó a los Tesla entre la flota.

Según los datos del Departamento, el coste de combustible por cada 100 millas es de 5,70 dólares para el Tesla Model S 85 2014 y de 36 dólares para el GAS Ford PPV, una reducción del 84% en el consumo.

La policía ha comentado que todavía están haciendo pruebas pero que "el incidente de la semana pasada no cambia el parecer que el departamento tiene sobre el rendimiento del coche para fines de patrulla".

Imagen | Fremont Police

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