No deja de ser curioso cómo el término "cine en casa" ha caído prácticamente en desuso tras gozar de una enorme popularidad durante la era DVD. La proliferación de televisores LCD de gran tamaño han hecho que este mercado aspiracional solo sea tratado con reverencia por los cinéfilos.
Pero como saben estos aficionados, para montar un auténtico cine en casa hace falta mucho más que una tele gigante.
Hisense ha dado buena prueba de ello en la feria IFA 2025 de Berlín, donde ha dado a conocer sus últimas y más destacadas novedades en materia de imagen, dibujando con bastante claridad cuáles serán las tecnologías que ayudarán a redefinir y revalorizar el disfrute de series y películas en el hogar.
116 pulgadas e iluminación MiniLED RGB: cuando hablamos de un televisor de cine, nos referimos a esto
El pilar central de la estrategia de Hisense para conquistar a los aficionados al cine tiene nombre: MiniLED RGB. Parte fundamental de la nueva Serie UX, esta tecnología llega por fin al mercado para brindar lo mejor del OLED y del todavía elitista MicroLED, también presente en la feria. Lo hace además en un formato impresionante; con sus 116 pulgadas entra en lo que a veces es descrito como televisor wall-to-wall o de pared a pared, siendo, de hecho, el televisor MiniLED más grande del mercado.
Una de las estrellas de la IFA 2025, el Hisense UX destaca por incorporar una matriz MiniLED con miles de puntos de iluminación independientes, un poco a la manera de las clásicas full array, pero con la diferencia fundamental de que no emite luz blanca, sino roja, verde o azul en función de las circunstancias. Se trata de la primera aplicación de esta tecnología en un televisor de consumo.
Este avance, que técnicamente no es un asunto baladí, evita la conversión del color mediante filtros al estilo tradicional, proporcionando los colores de cada escena desde el propio sistema de retroiluminación, generando imágenes con tonalidades extraordinariamente refinadas y fidedignas, como demuestra el hecho de que el televisor cubre el 95% del espacio BT.2020.
Es lo más parecido a tener una pantalla de cine sin dar el salto a un proyector real y con todas las ventajas a nivel de visibilidad de un televisor convencional
El resultado final es extraordinario. Por un lado se obtiene una profundidad y un contraste comparables al OLED, con negros de gran calidad y colores increíblemente vivos, mientras que por otro se disfruta de toda la fiabilidad a largo plazo de la tecnología LCD LED, pero con un control de atenuación tan fino (a nivel de píxel, literalmente) que se evitan las fugas de luz en las escenas más oscuras y se pueden plasmar hasta 8.000 nits de brillo cuando el HDR requiere una luminosidad explosiva.
Es lo más parecido a tener una pantalla de cine sin dar el salto a un proyector real y con todas las ventajas a nivel de visibilidad de un televisor convencional. Aunque sus beneficios van más allá de recostarte para ver los transfers 4K más alucinantes como si fueran de reestreno.
Más que cine: una pantalla que también es una locura para videojuegos
Otra singularidad del Hisense UX es su orientación a los videojuegos. Puesto que el televisor se ha convertido en el auténtico centro de entretenimiento de la casa, aglutinando todas las formas de ocio imaginables en torno al mismo aparato, Hisense ha dotado a su nuevo estandarte con una velocidad de refresco única en su categoría: 165 Hz nativos.
Certificado como FreeSync Premium Pro, este televisor viene totalmente preparado no ya para esta, sino para la próxima generación de videoconsolas con un VRR fuera de lo normal y, como auténtica primicia en el mercado (es el primer televisor certificado, de hecho), con soporte para Dolby Vision 2.
Estas características son gestionadas por un chip de IA, el Hi-View Engine X, que puede controlar la iluminación RGB de cada uno de los MiniLED para mostrar explosiones cegadoras y eliminar con mayor precisión si cabe efectos como el ghosting, tan frecuente en otros televisores.
Por último, Hisense evita la necesidad de rodear el televisor con un bosque de altavoces para disfrutar del sonido más inmersivo. Con sus 116 pulgadas, los altavoces perimetrales quedan lo suficientemente separados como para generar un audio amplio y bien diferenciado, con canales independientes correctamente aislados y unos bajos contundentes gracias a sus dos subwoofers.
Sin duda, nos encontramos ante un televisor que servirá para definir los límites del mercado durante los próximos años.
El futuro se vio en la IFA: MicroLED como apuesta por el gran lujo y los proyectores de tiro corto más top
El MicroLED ya no es un simple sueño para techies
La tecnología MiniLED RGB, capitaneada por Hisense, es en cierto modo un aperitivo de la que se adivina como la próxima generación de televisores. Basados en la tecnología MicroLED, tímidamente comienzan a vislumbrarse en los segmentos más exclusivos como paso previo a su democratización en los próximos 10 años. Con el MicroLED-163MX, Hisense proporciona un primer vistazo.
Con un tamaño de 165 pulgadas y un pico de brillo de 20.000 nits, este televisor no ilumina la imagen plasmada en una capa de cristal líquido como en las LCD LED, sino que utiliza cientos de miles de puntos LED iluminados de forma independiente gracias a un ASIC de diseño propio para componer e iluminar la imagen de forma simultánea.
Este funcionamiento emisivo hace que sea comparable en cierto punto al OLED, puesto que es capaz de desactivar píxeles de forma selectiva para generar negro puro, pero con una estabilidad a largo plazo que supera ampliamente la durabilidad de los compuestos orgánicos utilizados en esta pantalla y con una gestión subpíxel mediante IA que proporciona la mejora calidad de imagen imaginable.
Hisense MicroLED-163MX proporciona un vistazo a los televisores que veremos en nuestras casas dentro de 10 años
Ya disponible en volúmenes limitados para clientes muy exclusivos, el Hisense MicroLED-163MX proporciona un vistazo a los televisores que veremos en nuestras casas dentro de 10 años.
Máxima calidad en el mínimo espacio: proyectores portátiles y para los cuartos más pequeños
Los proyectores, por otro lado, siguen siendo la opción más popular entre muchos aficionados al cine en casa que disponen de una estancia dedicada a su afición. Para ellos, Hisense ha presentado dos nuevos modelos de gama alta en la IFA 2025: el pequeño M2Pro y el elegante L9Q.
Compatible con Dolby Vision y color TriChroma, el M2 Pro es un proyector portátil (para guardar cuando no está siendo utilizado o sostener discretamente sin ocupar un mueble) con resolución 4K en superficies comprendidas desde las 65 a las 200 pulgadas.
A pesar de su tamaño, este proyector proporciona 1.300 lúmenes ANSI, y el soporte para aplicaciones (como Netflix) permite evitar el uso de componentes multimedia adicionales para disfrutar de nuestras series y películas favoritas.
Por su parte, el Hisense L9Q es un proyector de tiro ultracorto que aúna lo mejor de la tecnología láser con la versatilidad de un televisor. Diseñado para generar hasta 200 pulgadas desde distancias extremadamente ajustadas (menos de un metro) al tiempo que brinda sonido 6.2.2, se convierte en la forma más rápida de montar tu propio cine en casa utilizando cuartos en los que un proyector convencional no tendría el espacio suficiente para funcionar correctamente.
En suma, una redefinición del concepto home theater a través de distintas tecnologías con la que Hisense quiere devolver el protagonismo a la experiencia sensorial completa. Y es que, como sabe cualquier aficionado, una sala de cine, sea en casa o en el centro comercial, es mucho más que una pantalla grande y unas butacas.
Fotos | Hisense