El plan de Volvo para que tu próximo coche tenga un único cerebro: así es la plataforma de software SPA 3

HuginCore hace que el EX60 sea el coche más inteligente de Volvo: es el cerebro central capaz de observar, comprender y actuar sobre lo que sucede dentro y fuera del coche. 

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Desde que se empezó a integrar la electrónica en la automoción, los coches han funcionado como una pequeña red informática distribuida. Cada función importante tenía su propia centralita: una para el motor, otra para los frenos, otra para la batería, otra para el climatizador, otra para el sistema multimedia y así sucesivamente. En algunos vehículos modernos conviven más de un centenar de estas unidades de control electrónico (ECU).

Volvo está dispuesta a acabar con ese modelo y lo quiere hacer con el nuevo Volvo EX60. Con el lanzamiento del nuevo SUV la marca sueca estrena SPA 3, una plataforma que representa mucho más que una nueva base para coches eléctricos, es la primera generación de Volvo diseñada desde el principio como un vehículo definido por software

Contra lo que pudiera parecer, el elemento más importante de esa transformación no es la batería, ni los motores, ni siquiera la arquitectura de 800 voltios. Es HuginCore, el nuevo cerebro central que concentra funciones que antes estaban repartidas entre decenas de ordenadores independientes.

Del coche como suma de piezas al coche como ordenador

Piezas

La industria del automóvil lleva años intentando resolver un problema cada vez más evidente: cuantos más sistemas electrónicos incorpora un vehículo, más compleja se vuelve su gestión.

La solución tradicional consistía en añadir nuevas centralitas, pero eso genera una enorme complejidad en el cableado, aumenta el peso y dificulta las actualizaciones de software. La realidad es que cada módulo tiene sus propios ciclos de desarrollo y sus propias limitaciones.

SPA 3 abandona la arquitectura basada en decenas de controladores independientes para adoptar un modelo de computación centralizada

Los fabricantes tecnológicos tomaron hace tiempo una dirección distinta. Por ejemplo, en un smartphone prácticamente todas las funciones dependen de un procesador central extremadamente potente capaz de coordinar el hardware y ejecutar nuevas capacidades mediante actualizaciones de software. Volvo quiere aplicar exactamente la filosofía móvil al automóvil.

En este sentido, SPA 3 abandona la arquitectura basada en decenas de controladores independientes para adoptar un modelo de computación centralizada. O dicho de otro modo, en lugar de múltiples cerebros especializados, existe un núcleo computacional principal que coordina el vehículo completo.

HuginCore: el "sistema operativo" del coche

Hugin

Ese núcleo recibe el nombre de HuginCore y Volvo lo describe como una combinación de hardware, arquitectura eléctrica y software capaz de actuar como el sistema nervioso central del vehículo. Su función es procesar la información procedente de sensores, gestionar actuadores y coordinar todos los sistemas críticos en tiempo real.

El nombre no es casual ya que Hugin es uno de los cuervos de Odín en la mitología nórdica, asociado al pensamiento y la percepción. Y precisamente eso es lo que Volvo pretende construir: una plataforma capaz de observar, comprender y actuar sobre lo que sucede dentro y fuera del coche.

Desde un punto de vista técnico, HuginCore se apoya en dos grandes pilares de hardware:

  • Por un lado, aparece NVIDIA con su plataforma DRIVE AGX Orin, un chip diseñado específicamente para aplicaciones de conducción avanzada y procesamiento de inteligencia artificial. Volvo habla de capacidades superiores a los 250 TOPS (billones de operaciones por segundo), una cifra más cercana a la computación de centros de datos que a la electrónica tradicional del automóvil.
  • Por otro lado, interviene Qualcomm mediante su plataforma Snapdragon Cockpit, encargada de gestionar la experiencia digital del habitáculo y los sistemas de interacción con el usuario.

La clave es que ambos sistemas trabajan sobre una misma arquitectura de software en lugar de funcionar como compartimentos estancos.

Como ocurre con un smartphone, el coche se actualiza constantemente

Ota

La computación centralizada tiene una consecuencia especialmente importante. Cuando las funciones del vehículo dependen cada vez más del software, el coche puede evolucionar durante toda su vida útil.

La idea es que muchas mejoras futuras no requieran sustituir hardware, bastará con actualizar código

Volvo lleva tiempo hablando de su estrategia Superset Tech Stack, una base de software común que permitirá desplegar nuevas funciones sobre diferentes modelos. HuginCore es el componente que hace posible esa visión en SPA 3.

La idea es que muchas mejoras futuras no requieran sustituir hardware, bastará con actualizar código. Es el mismo principio que ha convertido al smartphone en un producto que cambia continuamente después de la compra y Volvo quiere que sus coches sigan una trayectoria similar.

Gemini deja de ser un asistente para convertirse en parte del coche

Gemini

La demostración más visible de este cambio llega de la mano de Google: el EX60 será el primer Volvo diseñado alrededor de Gemini, la inteligencia artificial generativa de Google. Pero la novedad no es simplemente disponer de un chatbot integrado.

Gracias a HuginCore, Gemini tiene acceso nativo a sistemas del vehículo, sensores y funciones internas

La diferencia está en la profundidad de la integración. Gracias a HuginCore, Gemini tiene acceso nativo a sistemas del vehículo, sensores y funciones internas. Esto permite pasar de comandos rígidos a conversaciones naturales capaces de comprender contexto, realizar tareas encadenadas y ejecutar acciones complejas.

Hasta ahora los asistentes de voz en automoción funcionaban como capas superficiales conectadas al sistema multimedia. Con SPA 3, Volvo intenta que la IA se convierta en una interfaz de acceso al propio vehículo. La ambición es que hablar con el coche termine siendo tan natural como interactuar con un asistente digital avanzado.

Una arquitectura de 800 voltios gestionada por software

Carga

Aunque HuginCore acapara la atención, SPA 3 también introduce una nueva arquitectura eléctrica de 800 voltios. El salto respecto a los sistemas de 400 voltios permite reducir pérdidas energéticas, utilizar cables más ligeros y alcanzar velocidades de carga significativamente superiores.

Sin embargo, lo interesante es cómo esta infraestructura queda integrada dentro de una plataforma gobernada por software. La gestión térmica de la batería, la distribución energética, la optimización de la carga rápida o la interacción con futuras funciones V2G (vehicle-to-grid) pueden coordinarse desde el mismo cerebro central que controla el resto del vehículo.

La frontera entre hardware y software se vuelve cada vez más difusa.

Cell-to-body: la misma filosofía integradora para la batería

Cell

SPA 3 también introduce tecnología cell-to-body, una evolución de los diseños estructurales de batería que estamos viendo en otros fabricantes. En lugar de considerar el paquete de baterías como un componente independiente que se instala sobre la plataforma, las celdas pasan a formar parte de la propia estructura del vehículo.

El objetivo es aumentar la rigidez, reducir peso y mejorar la eficiencia energética. Aunque se trata de una innovación eminentemente física, encaja con la filosofía general de SPA 3: integrar funciones que antes estaban separadas para simplificar el conjunto y mejorar el rendimiento global. 

Además, uno de los beneficios asociados a tener una única plataforma es que los coches son capaces de cargar más rápido y tener más autonomía.

El coche-smartphone ya está aquí

Final

Durante años la industria ha utilizado la expresión "vehículo definido por software" como una promesa de futuro. SPA 3 es probablemente uno de los ejemplos más claros de cómo esa transición empieza a materializarse.

La plataforma no destaca únicamente por sus motores eléctricos o por su sistema de carga rápida. Lo realmente relevante es que Volvo ha reorganizado toda la arquitectura del vehículo alrededor de un cerebro computacional central capaz de coordinar hardware, software e inteligencia artificial desde un único núcleo.

En otras palabras: el EX60 no es simplemente un coche eléctrico más avanzado, es el primer Volvo diseñado para funcionar como un ordenador sobre ruedas.

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