España adjudicó 20 millones de euros a Stellantis para crear empleo en Galicia. Europa ha impedido que le entreguen el dinero

  • En 2017, España le dio a Stellantis una ayuda de 20,7 millones que estaba sujeta a una revisión por parte de la Unión Europea

  • Después de 7 años de investigación, la Comisión Europea cree que ayudó a fomentar la competencia desleal

Produccion Opel Combo Stellantis Vigo
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alberto-de-la-torre

Alberto de la Torre

Editor - Xataka Movilidad
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Alberto de la Torre

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20.660.434 euros.

Esa fue la ayuda que el Gobierno de España en 2017 concedió a PSA (ahora Stellantis tras su fusión con FCA) como "incentivos regionales para la corrección de los desequilibrios económicos territoriales'. Apenas dos años después, la Comisión Europea ya dudaba de la conveniencia de esta ayuda. Casi una década después de su entrega, Stellantis tendrá que devolver el dinero.

20,7 millones de euros. Fue el dinero entregado por el Gobierno de Mariano Rajoy en 2017 al conglomerado automovilístico PSA. La empresa, entonces dirigida por Carlos Tavares, llevaba tiempo buscando dinero enmarcado dentro del "Plan Industrial 2014-2020" en el que se contaban con fondos de la Unión Europea. 

La filial española de PSA, conocida como PCAE, solicitó en 2014 una ayuda de 392 millones de euros para llevar a cabo las actuaciones necesarias para modernizar la planta y lanzar un nuevo modelo. El programa de ayudas se fue ampliando, con otros 100 millones en los años posteriores porque PSA iba a producir en Vigo una nueva plataforma para vehículos y un nuevo automóvil SUV. 

En 2017, poco antes de que Mariano Rajoy dejara la Moncloa, el Gobierno de España entregó la mencionada ayuda de 20,7 millones de euros ya que se correspondía con el porcentaje máximo permitido respecto a la inversión que se pensaba utilizar.

Muchas dudas. En 2019, la Comisión Europea ya empezaba a dudar de la legalidad o compatibilidad de esas ayudas. En un escrito presentado entonces, ponía en duda que las subvenciones entregadas estuvieran cumpliendo con los criterios para crear empleo en la zona. En dicho escrito ya se invitaba a PSA y el Gobierno de España ha explicar el por qué de estas ayudas. 

En aquel documento, la Comisión Europea ponía en duda que los efectos positivos de la ayuda superaran a los negativos y, por tanto, que la decisión de apoyar económicamente a la empresa con esos más de 20 millones de euros no estuviera dopando económicamente su apuesta por nuestro país en lugar de llevarse la producción a la planta de Trnava (Eslovaquia) con la que Vigo competía.

Según la Comisión Europea, creía que ambas plantas estaban compitiendo en igualdad de condiciones y que el contexto socioeconómico de los eslovacos no era peor que el de Vigo. Además, señalaban que la defensa de que esta ayuda ayudaba a conservar el empleo en Galicia frente a una posible deslocalización a Marruecos (posición que defendía España) no era suficiente porque PSA ya habría deslocalizado con anterioridad otros vehículos que anteriormente se fabricaban en España. 

Siete años de investigación. Ya en 2020 desde Europa seguían defendiendo que la Comisión tenía sus dudas "en cuanto a la contribución de los proyectos de inversión al desarrollo de la región en cuestión", tal y como recogían en elDiario.es.

Entonces se pensaba que la verdadera intención de la compañía era mejorar las instalaciones de la fábrica con el único objetivo de mejorar la competitividad de la compañía pero que nada tenía que ver con una mejora en la innovación y de inversiones locales. Incluso se dudaba con la compatibilidad de poder entregar estas ayudas a una empresa como PCAE (la filial española de PSA).

Uno de los motivos de más peso que presentaba la Comisión Europea es, como señalan en El Mundo, la elección de la compañía de Vigo en detrimento de los eslovacos. Y es que se considera que optar por una región económicamente más desarrollada para recibir una ayuda contraviene los principios de cohesión de la Unión Europea, lo que impide entregar este tipo de subvenciones.

Caso cerrado. Ahora, el Gobierno de España ha notificado a la Comisión Europea que retira la subvención de 20,7 millones de euros. Lo ha hecho porque no puede demostrar la legalidad de la misma. Como el dinero no se ha entregado todavía la Comisión Europea ha cerrado la investigación, explican en el medio gallego praza.gal

En este tiempo, desde España no se ha podido demostrar que el número de trabajos aumentara después de concederse la ayuda ni tampoco que supusiera un impulso económico en la región. De hecho, era posible que el número de empleos se redujera incluso, tal y como señalan en Motorpasión

Durante este tiempo, el dinero no ha sido entregado porque se mantenía congelado con la investigación europea. Ahora sabemos que Stellantis no lo cobrará. 

Foto | Stellantis

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