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Sony Xperia Z3 Compact, nuestra experiencia tras un mes de uso

Sony Xperia Z3 Compact, nuestra experiencia tras un mes de uso
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La gama alta de telefonía se ha convertido en sinónimo de smartphones grandes. Cada vez hay menos modelos por debajo de las cinco pulgadas y quienes no llegan a este tamaño se acercan lo suficiente como para afirmar que ya no existen móviles pequeños y potentes.

En ese umbral que coquetea entre las 4,5 y las 4,9 tenemos pocos representantes que den la talla. Entre ellos tenemos el Sony Xperia Z3 Compact, una sorpresa muy agradable entre tanto gigante. Hemos estado un mes con él usándolo como móvil principal y hoy es el momento de contaros nuestra experiencia.

Un mes de uso en vídeo

Antes de contaros nuestra experiencia en este artículo, os lo enseñamos en vídeo para que veáis mejor este terminal.

Diseño, pequeños compromisos

A simple vista, el Sony Xperia Z3 Compact tiene un compromiso llamado grosor. Los japoneses no han decidido entrar en la guerra por ser el más fino y lo cierto es que su tope de gama “compacto” les ha quedado un poco rechoncho. Nos fijamos en este matizos durante dos minutos, con el tiempo se nos acaba olvidando.

Sony mantiene las claves de diseño de forma muy acertada. Es un terminal que se puede usar con una mano sin ningún problema y podemos llegar a cualquier punto de la pantalla. Buena proporción de tamaño y peso donde el cambio más significativo lo encontramos en la eliminación del marco de aluminio por uno de plástico.

1000 1000 Xperia Z3 Compact Lateral 1

No se puede negar que los terminales de Sony son bonitos, su cristal luce realmente bien pero hay un problema: en ese esfuerzo por utilizar dicho material, a nivel práctico nos encontramos con un dispositivo que se raya a la primera de cambio.

No importa lo cuidadoso que seamos, las probabilidades de que el móvil acabe con algún arañazo son bastante altas. Algo que a la larga es molesto al ver cómo a pesar de que mimamos el terminal siempre tendrá alguna marca. De cara a tenerlo en mano, el cristal resulta bastante resbaladizo.

Al poco nos olvidamos que los marcos del móvil son de plástico, aunque recordamos que el cristal se sigue arañando fácilmente.

Las compuertas para garantizar la protección contra el agua y el polvo están bien resueltas y en ningún momento hemos notado cómo las gomas que las unen cogen holgura y se acaben rompiendo, algo que ocurría por ejemplo en el Sony Xperia Z1.

Con el tiempo, el grosor no resulta ningún compromiso pero los materiales si bien es cierto que dan un valor diferencial en el factor forma, en la práctica presenta algunas desventajas que debemos asumir. Nada grave, aunque algo frustrante si tenemos en cuenta que es un dispositivo tope de gama.

Pantalla, Sony da en el clavo

2014 ha sido un buen año para Sony en el apartado de las pantallas. Lo demostró primero con el Xperia Z2 y lo ha ido corroborando con el resto de modelos que han salido en gama alta este año. Pasar a IPS LCD ha sido un acierto.

Una de las críticas que más se escucha sobre los Compact es su falta de resolución. Tras estar un mes con el Z3 y con el Z1, en ningún momento he sentido la necesidad de tener más puntos por pulgada. El 720p cumple gracias a un panel con un perfil de color bien calibrado y una nitidez excelente.

Sony Xperia Z3 Compact Pantalla 2

Sorprende el buen rendimiento en situaciones con mucha luz ambiente. El panel es luminoso y aunque nos encontraremos con algún que otro reflejo en el cristal frontal en ningún momento resulta incómodo. Buen trabajo por parte de Sony para redondear un apartado clave.

Los márgenes, especialmente los laterales, son algo más estrechos y poco a poco Sony va aprovechando mejor el frontal de sus terminales. Un apartado en el que da la nota y que consigue algo muy importante como veremos a continuación: ofrecer una densidad de píxeles excelente sin comprometer el rendimiento del terminal.

Rendimiento, uno más en la gama alta

Qualcomm Snapdragon 801, 2GB de RAM, Adreno 330. Nos sabemos esta configuración de memoria. La hemos visto en muchos terminales y el rendimiento que se puede esperar es de sobra conocido. Sin embargo, el Sony Xperia Z3 Compact juega con una pequeña ventaja: no tener que trabajar con una pantalla Full HD.

Esto hace que el pequeño smartphone de Sony tenga una ventaja competitiva sobre los benchmark y es que mover menos píxeles hace que la GPU no tenga que esforzarse tanto. De cara al uso diario, las diferencias apenas se aprecian y es que teniendo este procesador en el interior pocas dudas caben sobre la experiencia que va a ofrecer.

Sony Xperia Z3 Compact Sony Xperia Z3 Samsung Galaxy Alpha Samsung Galaxy S5 HTC One M8 LG G3 Sony Xperia Z1 Compact
Antutu 43.841 41.271 48.333 35.736 36.124 32.715 33.316
Quadrant 20.496 20.808 26.603 24.589 24.825 22.819 17.882

Rápido, capaz de mover cualquier aplicación sin problemas, su ventaja se reduce a unos pocos frames en los juegos más exigentes. No decepciona pero tampoco sorprende ya que la mayoría de los smartphones más potentes han apostado por esta configuración.

Donde más marca la diferencia, y aquí volvemos a la importancia de elegir una resolución u otra, lo encontramos en la autonomía. El año pasado Sony recibió muchas críticas sobre la duración de la batería en sus Z y Z1 pero este año ha logrado que sus Z3 sean referencia en este apartado.

Tras un mes de uso, en los días más intensos la batería ha aguantado e incluso he podido llegar con un poco de porcentaje a casa sin necesidad de activar el modo Stamina para alargarlo un poco. Con siete horas de pantalla encendida en muchos casos, hace que sea un motivo de peso para tenerlo en cuenta.

Aquí tener menor resolución, y por extensión menos puntos que iluminar, hace que la batería vaya un poco más holgada. Ya vimos por ejemplo cómo en el LG G3 tener tantos puntos por pantalla le terminaba pasando factura. No cabe duda de que tanto por rendimiento como autonomía es pequeño pero matón.

Software, Playstation 4 y poco más

Sony sigue apostando por una estética que si bien hace unos años marcaba algunas diferencias en Android a día de hoy ya empieza a pedir una renovación estética a gritos. Adaptarse a los tiempos de Material Design y darle una vuelta a la capa de software que usan ahora.

Más allá de las preferencias personales, las aplicaciones que introduce Sony por defecto no aportan apenas valor. Lo más interesante es el modo Stamina pero el resto se reduce a enlaces a servicios de contenido multimedia de Sony o aplicaciones que no marcan ninguna diferencia respecto a lo que hay por defecto o lo que nos podemos encontrar en Google Play.

Xperia Z3 Software 1

Lo más destacado lo encontramos en su posibilidad para jugar a Playstation 4 de forma remota desde el Z3 Compact. Teniendo en cuenta que la resolución nativa es 720p y la señal de vídeo se envía precisamente a esa calidad, aprovecharemos la pantalla todo lo posible. El problema, claro, lo encontramos en su reducido tamaño.

La aportación de en el software a la larga resulta bastante discreta y quitando la aplicación de gestión de fotos (aquí Sony lo hace muy bien) y los modos de la cámara la mayoría de los servicios pasan a un papel secundario. Veremos si con la actualización a Lollipop empezamos a ver algunas novedades más sustanciales.

Cámara, aprendiendo de los errores

A estas alturas nadie duda del papel de Sony en el mundo de la fotografía móvil. Sus dispositivos montan las mejores cámaras y con ellos muchos otros tope de gama. Sin embargo, el software de procesado había sido su particular talón de Aquiles. Algo irónico pero frustrante para el usuario frontal.

Aquí nos encontramos con una evolución parecida a la que hemos vivido con el Z3. Sony ha mejorado mucho en este apartado y ahora hardware y software van de la mano para ofrecer una experiencia fotográfica a la altura.

Sony Xperia Z3 Compact Camara 2

La apertura de la cámara desde el botón físico es rápida y los resultados que conseguimos nos animan a que hagamos fotos con él. La única pega es la interfaz que a la larga se acaba haciendo demasiado cargante cuando queremos saltar de un modo a otro. A esto hay que señalar la imposibilidad de guardar un modo por defecto al usar la cámara.

Los resultados que obtenemos, eso sí, son excelentes y vuelve a demostrar que Sony, efectivamente, tiene una cámara de fotografía móvil a la altura de los mejores. Todavía le queda afinar un poco, en mi opinión Note 4 y iPhone 6 están por encima todavía, pero este año ha sido clave para ellos.

Conclusiones tras un mes de uso

Sony se ha quedado con un nicho en el que apenas quedan representantes: móviles tope de gama por debajo de las cinco pulgadas. Un hueco que cubre junto al Samsung Galaxy Alpha y el iPhone 6. ¿Es una opción recomendable? Sin lugar a duda y ojo, no lo decimos porque solo haya tres representantes, es una opción sobresaliente.

Cumple bien en todos los apartados y carece de fallos de bultos. La mayoría de sus problemas se reduce a minucias como una capa de software algo desfasada o la vuelta al plástico en los marcos del terminal. Pequeños defectos que le podemos perdonar si tenemos en cuenta que libre lo podemos encontrar por debajo de los 400 euros, cuenta con una autonomía difícil de batir y una cámara excelente.

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