De viajes para recién casados y jubilados a fenómeno Gen Z: así se están salvando los cruceros

¿Qué tienen los cruceros para ser el objeto de deseo de los adultos jóvenes? La receta del éxito pasa por el lujo a módico precio, el todo incluido y una experiencia de comunidad

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Eva R. de Luis

Editor Senior

Con el turismo espacial despegando, pensar en los cruceros suena un poco demodé. Si nunca has ido y por tanto, no has generado ese recuerdo, lo que te puede venir a la cabeza es la mítica serie de los 70 'Vacaciones en el mar', asociando los cruceros irremediablemente a algo viejuno. Nada más lejos de la realidad: los cruceros están de vuelta.

A punto de la quiebra durante la pandemia, los cruceros están viviendo una época dorada. No obstante, ya tienen hasta una generación que ha encontrado en esta forma de viajar un auténtico win-win. La combinación ganadora está formada por una experiencia que acerca el lujo a módico precio, la comodidad y el todo incluido y esa sensación de comunidad donde además puedes trabacacionar.

El perfil de quienes viajan en crucero se ha diversificado y eso ha sido una bola de oxígeno para el sector. Así, han dado la bienvenida a la gente más veterana de la generación Z (rondando los 30) y los millennials, de modo que se ha reducido la edad media en los principales mercados. Un informe de la asociación británica de viajes Abta detalla como casi uno de cada cinco jóvenes de entre 25 y 34 años encuestados había hecho un crucero en el último año. En 2019 esa cifra era drásticamente más baja: uno de cada 20.

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No es un hecho azaroso. Los grandes operadores han puesto sus ojos en esas generaciones más jóvenes ofreciendo desde algo tan básico en estos tiempos como una intensa presencia en redes sociales a rutas cortas para llegar a nuevos usuarios pasando por talleres temáticos de Star Wars o experiencias Marvel en el Disney Treasure, los parques acuáticos flotantes e islas privadas de Royal Caribbean y hay hasta cruceros-residencia para vivir allí hasta cuatro años.  

Y está surtiendo efecto: Royal Caribbean, Carnival y Norwegian han elevado sus previsiones de beneficios anuales gracias a las reservas y pese a la incertidumbre generalizada del sector. Es la noche y el día respecto a la pandemia. De llegar a caer un 93% en junio de 2020 a las cifras de 2024, donde marcaron un récord con 35 millones de pasajeros.

Con los cruceros sí que salen las cuentas. Uno de los grandes alicientes de los cruceros para unas generaciones que han crecido y viven al día y con serios problemas para acceder a una vivienda es la buena calidad precio. Tampoco podemos olvidar el bendito todo incluido: en un momento en el que todo está más caro, saber exactamente cuánto van a pagar supone la máxima tranquilidad.

Poniendo en contexto el coste por noche frente a un resort, todavía se nota más. No obstante, tiene letra pequeña: los hoteles se recuperaron antes de la pandemia y empezaron a subir precios antes. De hecho, comparado con 2019, los ingresos por pasajero de crucero subieron en 2025 un 24% frente al 34% de los resorts o el 59% si nos ceñimos al Caribe, según datos de empresas y cifras de STR recopiladas por Barclays

Y las navieras lo han aprovechado: el consejero delegado de MSC Cruises, Gianni Onorato, explica que los precios bajos fueron una forma de recuperar clientes. Que las navieras no tengan que contratar trabajadores locales y puedan recurrir a permisos especiales para marinos también abarata costes. Así, Filipinas o Indonesia se convierten en una cantera donde encontrar trabajadores esquivando la inflación salarial sufrida por la hostelería en Estados Unidos y Europa. Eso sí, el sector de los cruceros se enfrenta a un reto: tarde o temprano tendrán que ponerse al día y aumentar su rentabilidad. 


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Portada |  Peter Hansen y  Wesley Tingey

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