España es toda una potencia europea en cuanto a energía solar se refiere. En los últimos meses, la fotovoltaica nos ha regalado cifras tan increíbles como las de junio: 7.696 GWh generados y una cuota del 28,3% de toda la electricidad generada, por delante del ciclo combinado o la nuclear.
Y sin embargo, esta euforia dura poco mirando el calendario. En los próximos años, viviremos un boom de paneles solares a los que les tocará jubilarse. Y darles una segunda vida es todo un reto.
De los primeros parques solares a hoy. Aunque la primera planta de este tipo se levantó en 1977, la gran expansión viene de los últimos 15 años. Solo en 2008 se instalaron hasta 2,7 GW de potencia fotovoltaica, según lo que comparte la Unión de Energía Fotovoltaica (UNEF).
Como explica Bloomberg, desde entonces el mercado español se ha convertido en uno de los que más rápido ha crecido y ahora cuenta con más de 41.500 MW de potencia fotovoltaica instalada (sin considerar el autoconsumo) y unas 50.000 hectáreas de extensión en el territorio.
¿Cuánto dura un panel solar? La vida útil de un panel solar ronda entre los 25 y los 30 años. Esto significa que muchos que fueron instalados durante aquella primera gran expansión se acercan ya a la segunda mitad de su vida útil.
Según Enclave ODS de El Español, aunque la retirada masiva de paneles llegará alrededor del año 2048, empezaremos a ver grandes volúmenes de material obsoleto a partir de 2028. De acuerdo con los datos que recoge la Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA), en 2050 habrá 25 millones de toneladas a nivel mundial de paneles solares al final de su vida útil. El problema, por tanto, no está solo en reciclarlos cuando llegue el momento: hay que preparar ahora la infraestructura necesaria para hacerlo.
La normativa obliga al fabricante. Los paneles solares están clasificados legalmente como Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos y, desde 2015, en España su gestión está regulada tanto por la Directiva Europea 2012/19/UE como por el Real Decreto 110/2015, que contempla de manera específica una categoría y unos objetivos propios para estos equipos. Según este marco legal, son los fabricantes los responsables de su recogida y reciclaje cuando llegan al final de su vida. En el caso del autoconsumo, deberá ser la empresa instaladora la que se encargue de esta parte. Es lo que se conoce como Responsabilidad Ampliada del Productor (RAP).
Héctor de Lama, Director Técnico de UNEF, asegura a Enclave ODS que el marco regulatorio está preparado, aunque insiste en que la gestión del problema requerirá la colaboración de todos los actores de la cadena de valor.
Un vacío de unos años. La primera normativa llega en 2012, cuatro años después de esa rápida expansión que ya hemos visto que tuvo lugar en 2008 y casi cuatro décadas después de la instalación de los primeros parques. Entonces, cabe preguntarse quién se va a encargar de esos paneles solares que serán los primeros en quedar obsoletos. La respuesta es que, aunque en un principio, el Tribunal Superior de Justicia de la Unión Europea sentenció que la directiva no podía tener efectos retroactivos, el Consejo de la Unión Europea acabó modificando el acto jurídico para poder armonizar el cuerpo legal y atribuir la gestión del reciclaje de los paneles al productor.
¿Estamos preparados para lo que viene? Según explica Gonzalo Torralbo Pérez, director Comercial y de Relaciones Institucionales de Recyclia, en declaraciones para Enclave ODS, será esencial planificar desde ahora e insta a ir adecuando las capacidades y a pensar cómo financiar el volumen que se nos viene. Para ello, España cuenta con plantas autorizadas que llevan años trabajando con los paneles solares y optimizando el proceso que les da una segunda vida. De hecho, según datos que comparte Recyclia, la tecnología actual permite reciclar hasta el 88% de un panel fotovoltaico. Además, recientemente se ha anunciado el programa Renocicla, gestionado por el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), que destinará más de 86 millones de euros a proyectos centrados en el ecodiseño y el reciclado de equipos de energías renovables, entre los que se encuentran los paneles solares fotovoltaicos.
España ya ha demostrado que es un gigante en energía solar. Ahora comienza el siguiente desafío: seguir siendo líder cuando millones de esos paneles dejen de producir electricidad.
Imagen | Sasun Bughdaryan
En Xataka | A España le sobra sol: bate récords de energía solar mientras tira una buena parte a la basura
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