Noruega ha acusado formalmente a hackers prorrusos de un ciberataque contra una de sus presas, un sabotaje que liberó más de siete millones de litros de agua y que puede elevar la tensión en Europa. El ataque no causó daños materiales, pero las agencias de inteligencia lo consideran parte de una campaña de intimidación mucho más amplia.
Qué ha ocurrido exactamente. En abril, un grupo de hackers accedió de forma remota a los controles de la presa de Bremanger, en Noruega. Utilizaron este acceso para abrir una de las compuertas, provocando un vertido de 500 litros de agua por segundo. El torrente de agua continuó sin control durante cuatro horas hasta que las autoridades finalmente detectaron la brecha y pudieron detenerla, según informa Reuters.
Un ataque con firma. Las autoridades noruegas no han tardado en señalar a un culpable. Beate Gangås, directora del Servicio de Seguridad de la Policía de Noruega (PST) ha afirmado que el sabotaje se enmarca en una serie de ataques híbridos orquestados por su "vecino ruso" que se ha vuelto "más peligroso". La prueba técnica del ataque apareció en un vídeo de tres minutos publicado en Telegram, que llevaba la marca de agua de un conocido grupo de ciberdelincuentes prorrusos. Algo que ha podido comprobar la propia policía.
Una campaña de intimidación a gran escala. A pesar de la liberación de siete millones de litros de agua, la buena noticia es que no causó ni heridos ni daños materiales. Pero las agencias de inteligencia en este caso tienen claro cuál es el objetivo del ataque: intimidar a la población. Consideran que la operación forma parte de una campaña más amplia destinada a desestabilizar y generar inquietud entre la población.
Kripos, la unidad centrada en la investigación del crimen organizado de Noruega, ha explicado al periódico local Aftenposten que el grupo responsable está formado por varios actores afiliados que ya han perpetrado ciberataques contra empresas occidentales. Sin embargo, no han dado más detalles, lo que subraya la enorme dificultad de atribuir estos ataques con una certeza completa.
Rusia lo niega todo. Como era de esperar, la embajada rusa en Oslo ha rechazado de plano las acusaciones, calificándolas de 'infundadas y políticamente motivadas' en un correo electrónico enviado a Reuters. Además, ha afirmado que las denuncias de sabotaje de ruso son una "amenaza mítica" creada por las autoridades noruegas.
Esta negativa se enmarca en un contexto de creciente tensión. Funcionarios de inteligencia occidentales llevan tiempo advirtiendo de campañas de sabotaje atribuidas a Rusia que se van haciendo cada vez más frecuentes.
Noruega, un objetivo estratégico. No es casualidad que el ataque haya ocurrido en Noruega. El país es uno de los principales exportadores de gas a Europa, depende en gran medida de la energía hidroeléctrica y comparten 198 km de frontera con Rusia en el Ártico.
España no se ha librado de este problema. Recientemente en España se orquestó una operación que acabó con el grupo prorruso Noname057 que ha sido responsable presuntamente de los ataques durante las últimas elecciones generales o también de tirar las webs de municipios de Granada durante la cumbre europea Pero no se han quedado ahí. Coincidiendo con el apoyo de España a Ucrania, han bloqueado sistemas informáticos institucionales como los de la Casa Real e incluso han llegado a hackear regiones completas como la Ciudad Autónoma de Melilla.
Imágenes | Tejj
Ver 1 comentarios