El curioso cristal de olivino: entre la destrucción y el drama humano, los científicos siguen encontrando "joyas" escondidas bajo el volcán de La Palma

El curioso cristal de olivino: entre la destrucción y el drama humano, los científicos siguen encontrando "joyas" escondidas bajo el volcán de La Palma
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Hace unos días, el Instituto Volcánico de Canarias publicó una fotografía que llamó la atención de todo el mundo. En ella se podía ver cristal de olivino en una roca volcánica que recientemente había expulsado el volcán de La Palma. Al principio, la noticia fue recibida con mucho interés, porque la presencia de este tipo de cristales suele ir de la mano de las últimas fases eruptivas. Sin embargo, eso ocurre cuando suponen un porcentaje mucho más alto de la lava: aún no estamos en ese momento.

Y, pese a todo, la imagen llama poderosamente la atención: aunque el olivino es el componente principal del manto superior del planeta, es relativamente raro en la superficie. Por eso, es considerado una piedra semipreciosa y tiene usos importantes en joyería (cuando está bien formado). También han aparecido materiales como el clinopiroxeno con agujas de apatita, óxidos de Fe-Ti, inclusiones magmáticas y fluidos. Casi dos meses después de que todo empezara, uno no puede dejar de preguntarse ¿Qué más 'tesoros' científicos esconde un drama de geológicas?

Los tesoros del volcán

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En concreto, cuando hablamos de olivino, hablamos de un grupo de minerales dentro de los nesosilicatos (dentro de los silicatos). Estos minerales "constituyen principalmente a las rocas ígneas máficas y ultramáficas"; y, aunque sus colores dependen de los minerales con los que se enriquecen, el color más común es el verde claro. De ahí su uso habitual en distintas industrias a demás de la joyera: la metalurgia, la construcción y la agricultura.

"A veces los volcanes pequeños producen gigantes, como este cristal de olivino de las lavas más recientes". Aunque el propio Instituto hablaba en estos términos, como comentaba antes, precisamente por su origen volcánico, Canarias es uno de esos pocos lugares del mundo donde se puede encontrar con cierta facilidad. Las zonas lanzaroteñas de Los Hervideros y del Charco de los Clicos han tenido tradicionalmente abundancia de estos minerales. Esto hace que los hallazgos de Involcan no sean especialmente novedosos, pero sí cautivadores: resortes que nos ayudan a aferrarnos a la lucha científica contra la destrucción.

Los volcanes son fenómenos especialmente complejos en los que se asocia la destrucción y la vida a partes iguales. De hecho, las ramificaciones de esa dualidad puede verse incluso en sus efectos sociales. Hoy en La Palma coexisten historias de altruísmo mayúsculo con la especulación más desacomplejada. Pero, sin salirnos del ámbito de la naturaleza, ese particular "Yin y Yan" es mucho más complejo de identificar: las posibles maravillas del volcán palidecen ante su fuerza destructiva.

En este sentido, las pequeñas piezas de joyería científica que nos acerca Involcan nos recuerdan el conocimiento que está generando la erupción. un conocimiento que no invisibiliza el drama de tantas familias, pero que permite mirar el problema con perspectiva. Al fin y al cabo, ni los volcanes, ni los canarios van a ir a ningún lado. Aprender todo lo que podamos y aprenderlo cuanto antes es la mejor contribución que podemos hacer al futuro.

Imagen | Involcan

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