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LG G5 y su sistema modular, ¿merece la pena?

LG G5 y su sistema modular, ¿merece la pena?
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El teléfono franquicia de LG de este 2016 nos trajo varias sorpresas: nuevo diseño, cuerpo de metal, doble cámara y la más innovadora: un sistema de módulos para poder mejorar determinados apartados del smartphone.

El nuevo LG G5 es posiblemente el smartphone más diferente de este año. En Xataka hemos sometido a nuestro One to One el debate sobre si el sistema modular tiene futuro y merece actualmente la pena, hemos repasado cómo son los módulos disponibles ya en el mercado y analizado el módulo más relevante: LG Cam Plus. Y éste es nuestro veredicto.

El sistema modular del LG G5 a debate: nuestro One to One en vídeo

LG ha sido la más valiente de las marcas de primer nivel en este 2016. Se la han jugado completamente con su nuevo LG G5, terminal con el que han estrenado un sistema de módulos. Podrían haber optado por dejar su franquicia fuera de experimentos y ofrecer el sistema de módulos en un nuevo terminal, pero han echado el resto y consideramos que han sido muy atrevidos. ¿Demasiado?

El sistema de módulos del LG G5 permite en primer lugar disponer de un cuerpo metálico de una sola pieza donde podemos extraer la batería. Con ese punto de partida y a falta de que terceros fabricantes se sumen a la propuesta de los coreanos, los dos módulos disponibles por ahora son:

  • LG Hi-Fi Plus. De la mano de B&O este módulo ha sido creado para quienes buscan más calidad de sonido. Incluye un Hi-Fi DAC de 32 bits y amplificador.

  • LG Cam Plus. Básicamente es un grip que nos proporciona una batería extra de 1.200 mAh para compensar el gasto de energía en sesiones fotográficas más intensas. Añade también algún botón físico para el disparo, la grabación de vídeo y un modo de zoom que se aprovecha del doble sensor para simularlo

Un acierto y valor de entrada del sistema de módulos de LG es que, tanto si queremos usar sus módulos o no, el sistema permite extraer la batería y tener una de reemplazo.

Probamos el módulo de cámara: podría haber dado más de sí

De los primeros accesorios que tenemos disponibles para el sistema modular del LG G5 ya hemos probado el llamado LG Cam Plus. Se trata de un módulo que no añade longitud al terminal pero sí algo de peso y sobre todo grosor, lo que hará que no sea tan cómodo de llevar en un bolsillo como sin él.

Ese aumento de grosor está hecho adrede y lo que conseguimos de forma directa e inmediata es un mejor agarre para usar el LG G5 en modo fotográfico. Ojo porque el accesorio solo está disponible en plateado así que al colocarlo en un modelo dorado, hay contraste. Son pequeños detalles, pero ahí están para conocerlos.

Lg G5 Cam Modulo

Este módulo podemos mantenerlo el tiempo que queramos puesto, pues no perdemos ni el puerto de carga ni el altavoz o el micrófono para hacer las llamadas. Todo lo que hay en el módulo principal queda replicado en este Cam Plus. Y además ganamos un extra de batería, concretamente de 1200 mAh que hay que sumar a los 2800 mAh de la batería extraíble de serie, que demos extraer (hay que tirar con fuerza y sin miedo) de módulo de serie y añadir al de cámara.

Una vez colocado, el módulo queda detectado por la aplicación de LG para gestionar estos añadidos, y con una configuración bastante rápida y sencilla, los nuevos controles quedan asimilados por el terminal y listos para usar.

El módulo de cámara del LG G5 cumple con lo que promete, pero tanto por precio como por idea se nos queda lejos de lo que aspirábamos a ver

El LG Cam Plus efectivamente cumple con su propósito de poder gestionar el LG G5 para hacer fotografías de forma más cómoda. Podemos manejarlo con una sola mano sin que se desestabilice y además añade una serie de controles físicos como el botón de disparo, otro para vídeo, uno de encendido y la rueda de zoom.

Este último elemento no es lógicamente un zoom clásico sino que cambia entre los dos sensores de 12 y 8 MP para simular un zoom digital. Una vez que lo tenemos colocado, el accesorio, es al menos una buena solución para pasar del disparo con el sensor de 12 megapíxeles al gran angular del de 8 MP, aunque la rueda de zoom es continua y no tiene tope, por lo que a veces vamos a ciegas.

Foto 1
Imagen panorámica con el sensor de 8 MP
Foto 2
La que obtenemos con el sensor principal, de 16 MP, es la de mejor calidad con diferencia
Foto 3
Con el zoom al máximo, éste es el resultado

La situación de los botones físicos es acertada para ese zoom y el botón de disparo de foto, pero no para el de vídeo (demasiado pequeño y cercano al de foto) ni mucho menos para el de encendido. Si la idea es que la empuñadura sirva para manejar el modo cámara con una sola mano, no tiene sentido que para encender la cámara tengamos que coger el terminal con dos manos o hacer un poco de malabarismo para alcanzar y activar un botón que podría haber estado perfectamente en la zona a la que llegamos con el dedo índice de la manera lógica con que cogemos el terminal con empuñadura.

Para nosotros era más lógico activar la cámara pulsando hasta el fondo el botón físico de disparo, como ocurre con otros terminales. Pero no ocurre así. Sí que nos deja acceder a la cámara pulsándolo un segundo si el terminal no tiene la pantalla bloqueada.

A rasgos generales no hay nada que objetar sobre este accesorio del LG G5. Cumple con lo que dice pero a razón de 99 euros, bastante alto para lo que obtenemos a cambio. Por ese precio y haciendo uso del sistema de módulos esperábamos más. Un conector para poder colocarlo directamente en un trípode, un flash de Xenon o algo que hubiéramos deseado mucho: un sensor de más tamaño aprovechando que en ese accesorio no hay problema de espacio. Eso sí hubiera sido un gran módulo fotográfico que justificara el sistema modular y le diera valor más allá del intercambio de batería.

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