'Resident Evil Village', análisis sin spoilers: un 'RE' más accesible y directo que mantiene el terror físico y la atmósfera siniestra
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'Resident Evil Village', análisis sin spoilers: un 'RE' más accesible y directo que mantiene el terror físico y la atmósfera siniestra

Hay dos entregas clave en la ya muy veterana saga 'Resident Evil' a las que este 'Village' referencia sin pudor, y tenerlas presentes puede ayudarnos a entender mejor su propuesta. Una propuesta que, ya lo anticipamos, va a ser discutida por los fans de largo recorrido: 'Village' será posiblemente polémica por su atrevimiento al dejar de lado algunos elementos que se consideran parte indisociable de la franquicia (y además, porque quizás no sea al cien por cien lo que se puede deducir a partir de los trailers e imágenes, pero esa es otra cuestión).

La primera de esas entregas a las que 'Village' mira descaradamente es 'Resident Evil 4'. No solo por los obvios paralelismos en la ambientación, dos aldeas de la Europa profunda (en 'Village', el este más inhóspito del continente, y en 'RE4', ahem, España), que hay que explorar y limpiar de seres aberrantes. También por otros elementos de ambientación, como barrancos, barrizales, lagos y un castillo de aires medievales entonces, ahora más rococó.

Pero de 'RE4' este 'Village' también toma el giro indisimulado hacia la acción. Aunque aquel se lanzaba en plancha al género con menos paños calientes (sobre todo teniendo en cuenta que veníamos de un survival con elementos pirotécnicos, pero tradicional a grandes rasgos), este también deja de lado el terror y el enfrentamiento con enemigos de los que solo se puede huir -única excepción: Lady Dimitrescu, la Nemesis de esta entrega-. Nos brinda así entornos liosos pero lineales, hordas de carroña a la que ajusticiar y abundancia de munición, para que no haya que escatimar.

El otro juego del que bebe este 'Village' es, obviamente, la anterior entrega, 'Resident Evil 7'. De ella toma el cambio en la perspectiva a la primera persona, que no sabemos si será definitiva en los juegos principales de la franquicia, además de continuar de forma directa su argumento. Además, se toman prestadas dinámicas varias de resolución de puzles, formas de abrir pasos cerrados, la disposición de los entornos... salvo la mencionada reorientación a la acción, estamos ante una entrega bastante continuista con su predecesora estética, argumental y mecánicamente.

Un 'Resident Evil' para todos

Sin embargo, lo que destaca por encima de cualquier otra peculiaridad en esta entrega (cuyo argumento sin spoilers ya conocemos: Nathan Winters, protagonista de 'Resident Evil 7', recién superado aquel trance, tiene que rescatar a su hija de un misterioso culto familiar que hay en un castillo que se encuentra coronando una misteriosa aldea europea) es su accesibilidad. Posiblemente es la entrega más fácil de toda la franquicia, y una que se esfuerza especialmente por no poner trabas insalvables a quienes se enfrenten a ella.

Por supuesto, hay distintos niveles de dificultad a elegir, pero el hecho de que la opción normal de desafío transcurra con relativa placidez es una señal de que Capcom se ha esforzado para que ningún jugador abandone frustrado el juego: puzles sencillos y llenos de pistas (algunos son meros trámites), pasillos y más pasillos casi ausentes de enemigos, ayudas constantes a la exploración en forma de mapas que indican dónde ir, munición que rara vez escasea... y por supuesto, puntos de salvado constante (que se pueden desactivar si se desea una experiencia con máquinas de escribir más a la antigua usanza).

Esta accesibilidad, por supuesto, no es un problema, pero sí que extirpa algo de la sensación de tensión constante de anteriores juegos, empezando por el séptimo. La percepción de que cualquier enemigo va a ser abatible con algo de paciencia elimina el componente survivalista del juego, y tenemos ante nosotros una aventura siniestra, por momentos aterradora -pero porque salen monstruos, no porque la experiencia sea asfixiante-. Pero carece de la sensación de urgencia y amenaza opresiva de las mejores entregas, empezando por la anterior.

En todo lo demás, 'Resident Evil Village' cumple sobradamente con las expectativas: excelente atmósfera impía, monstruos repulsivos, violencia grotesca y esa mezcla tan única de las entregas más "rurales" de ciencia-ficción chusca y horror gótico. Queda la pregunta de si 'Village' puede considerarse un 'Resident Evil' al uso a estas alturas, pero eso es lo de menos, porque el resultado es un estupendo thriller de supervivencia y mostrencos mutantes que supuran limo, que es a lo que hemos venido.

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