Prime Video ya es la plataforma de streaming que más dinero derrocha. A Amazon, de momento, le da igual

Prime Video ya es la plataforma de streaming que más dinero derrocha. A Amazon, de momento, le da igual
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Es poco habitual encontrar comparativas de Prime Video con otras plataformas de streaming, incluso en estos tiempos en los que, gracias a 'El Señor de los Anillos: Los Anillos de Poder', al fin está consiguiendo ser considerada una plataforma con las mecánicas, usos y costumbres de negocios más convencionales del ramo como Netflix o Disney+. El motivo está claro: es imposible extrapolar el inmenso número de usuarios de Amazon Prime a los que solo son clientes de Prime Video.

De este modo, Prime Video casi alcanza el número de suscriptores de Netflix (220 millones de usuarios para los creadores de 'Stranger Things', 200 para la plataforma de Amazon), pero las cifras corresponden a suscriptores del servicio Amazon Prime, que da gastos de envío gratuitos entre otras ventajas para los clientes de la tienda virtual. No ha trascendido cuántos de ellos son solo usuarios de Prime Video, pero el sentido común hace pensar que deberían ser menos que de Disney+ (152 millones) o HBO Max (76,8 millones).

Lo que gasta Prime Video. Ese sentido común procede de un sencillo cálculo que ha llevado a cabo Bloomberg en un artículo que intenta discernir la importancia real del calado de Prime Video. Amazon lleva tanto tiempo como Netflix en el negocio de la producción propia y solo ha colado un par de series en el top de lo más visto en Estados Unidos, algo que Netflix ha llegado a hacer hasta ocho veces.

Y sus películas más vistas rara vez son producciones propias, sino compras (para estreno exclusivo o no) a terceros, o procedentes de grandes librerías como la de MGM, de reciente adquisición. Y por supuesto, en términos de premios, no puede competir con plataformas consagradas en ese sentido como HBO, Netflix o los múltiples tentáculos de Disney+ (Hulu, Fox, etc.)

Y no se trata de que Amazon no invierta suficiente dinero en ficción. A los desorbitados costes puntuales de producciones estrella como su adaptación de Tolkien se suman, por ejemplo, unos cinco mil millones de dólares en derechos de retransmisiones deportivas, lo que afecta sobre todo a Estados Unidos. Bloomberg calcula que Netflix invierte 13.600 millones de dólares en producción propia, muy por encima de sus directas competidoras Disney+ o Warner Bros. Discovery (que aglutina Discovery, HBO Max y otras).

Sin embargo, Amazon está muy por encima, con unos 15.000 millones de dólares (de ellos, insistimos unos diez mil en producción propia y cinco mil en retransmisiones deportivas). La conclusión, destaca Bloomberg, se puede contemplar fácilmente en el cuadro que hay sobre estas líneas: si gasta más dinero en producciones propias que su directa competidora, Netflix. Pero entonces... ¿por qué no se nota?

Un giro en el negocio. No se nota, posiblemente, porque a Amazon no le importa. Como decíamos más arriba, es complicado saber cuántos suscriptores tiene exactamente Prime Video, y ahí está la clave: Prime Video es en realidad un gancho más para que Amazon Prime tenga más suscriptores, lo que redunda en el negocio del comercio online, que no olvidemos que es donde la compañía registra sus auténticos beneficios (casi 500.000 millones de dólares en 2021, tal y como comunicó la compañía).

Es decir, el propósito de Amazon es que sus clientes hundan la cabeza en su ecosistema, que tiene múltiples tentáculos como adelantábamos ya en 2020: libros electrónicos, juego en la nube, servidores, domótica, música en streaming y un largo etcétera. La inversión en Prime Video no se rentabiliza a través de visionados, sino de suscripciones adicionales a Amazon Prime que consuman en cualquiera de las ramificaciones del negocio. De este modo, cuando hay oleadas de cancelaciones en otras plataformas por subidas de precios o porque hay que elegir una o dos ofertas de entre las muchas disponibles, Prime Video suele quedar fuera de esos recortes en las economías familiares.

Aguantar y distribuir. La apuesta de Prime Video está, por supuesto, en que series en las que han invertido una cantidad de dinero absolutamente descomunal, como 'El Señor de los Anillos', funcionen. Pero no en un sentido absoluto, de número total de visionados, sino como un refuerzo para una plataforma que funciona más como puerta de entrada a un enorme videoclub que como un catálogo de productos exclusivos más o menos potentes. En ese sentido, Prime Video se acerca más al punto de vista del negocio de Apple TV, que sigue alquilando y vendiendo, por encima de todo, producciones de terceros.

Eso no quiere decir que Prime Video no tenga series de éxito: 'The Boys' e 'Invencible' no solo han supuesto notables éxitos, sino que sitúan a Prime Video en una onda más adulta y agresiva que la de Netflix o, por supuesto, Prime Video, pero a la vez más gamberra que HBO y sus ropajes de televisión de calidad. 'Outer Range' o 'La Rueda del Tiempo' son otras apuestas que han tenido buena repercusión y que demuestran que Prime Video es un rival a tener en cuenta. Entre otras cosas, porque tienen todo el tiempo y el dinero del mundo.

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