Prejuicios fuera: esta comedia de terror de los Foo Fighters en Netflix es una sorpresa altamente salvaje y reivindicable

Quién nos lo iba a decir: un grupo de rock genera una estupenda montaña rusa gore

Screen Shot 2022 01 11 At 12 43 17 Pm
4 comentarios Facebook Twitter Flipboard E-mail

Sobre la mesa, la idea suena fatal: cojamos a un grupo de rock y pongámoslos de protagonistas absolutos de una película de género. Se ha hecho antes (del merecidamente popular monumento kitsch 'KISS Meets the Phantom of the Park' a las comedias de los Beatles, pasando por 'Dando la nota' -terrible traducción en España de 'Tenacious D in The Pick of Destiny'-). Los resultados han variado según la naturaleza de las películas o si, como en el caso de Jack Black y 'Pick of Destiny', había actores profesionales dentro de las bandas.

Pero ese no es el caso de 'Studio 666', que acaba de llegar a Netflix: ¿puede un grupo de actores aficionados (como es la banda Foo Fighters) sostener el peso de una película sin que eso parezca un proyecto estudiantil solo para fans? La respuesta es, sorprendentemente, sí, y la herramienta para ello es la más obvia: Foo Fighters no son peores ni mejores actores que la multitud de jovenzuelos despanzurrados por Jason en las secuelas de 'Viernes 13', ni más destacables que los actores aficionados que en su día protagonizaron 'Posesión infernal'. Solo hay que tener intención, eso sí, de ir a tope con el proyecto.

'Posesión infernal', de hecho, es una de las referencias que maneja 'Studio 666': la banda Foo Fighters se muda a una casa llena de espeluznantes historias sobrenaturales en el pasado para rodar su esperado décimo álbum. Pero pronto los espectros del lugar afectan a la personalidad de Dave Grohl, líder de la banda, cuyo comportamiento es cada vez más agresivo y aterrador.

Con una historia concebida por Grohl y bajo la dirección del experto en estas lides BJ McDonnell (al que recordamos de esa montaña rusa frenética que fue 'Hatchett III'), con generosidad de gore y chistes, la película funciona a la perfección como un surtidor de guiños (nuestro favorito: el tema principal está coescrito por John Carpenter, que hace también un cameo). Pero también como una trotona visión de los delicados procesos intestinos en la lucha por el liderazgo de una banda. Humor, gore y rock: qué más se puede pedir para cerrar el fin de semana por todo lo alto.

En Xataka | Las grandes bandas de rock han encontrado cómo alargar su retirada indefinidamente: con avatares digitales

Inicio