París pone fin a los viajes de tránsito en sus calles: "Sólo el 30% de los conductores necesita su coche"

París pone fin a los viajes de tránsito en sus calles: "Sólo el 30% de los conductores necesita su coche"
51 comentarios

París también tendrá un amplio espacio restringido a la circulación en el centro de la ciudad. El proyecto, que debía ponerse en marcha este año, se retrasa hasta principios de 2024 con el objetivo de que esté listo antes del inicio de los Juegos Olímpicos.

El proyecto, denominado Zona de Tráfico Limitado (ZTL) en un primer momento y rebautizado como Zone apaisée Paris-Centre-Saint-Germain (Zona pacífica Paris-Centro-Saint-Germain), quiere eliminar la circulación de tránsito en los distritos 1, 2, 3 y 4 y parcialmente en los distritos 5, 6 y 7. Será un proyecto similar a la ZBE de Barcelona o a Madrid 360 en la capital.

Adiós al tráfico de tránsito

Como ya sucede en las ciudades españolas mencionadas, París quiere restringir el tráfico de tránsito en el interior de una amplia zona que se extiende a lo largo del Sena, entre la Plaza de la Concordia y la Plaza de la Bastilla y que limita con el barrio de Montmartre. En él se encuentran monumentos como el Museo del Louvre, la Catedral de Notre-Dame o el Centro Pompidou, entre otros.

Aunque aún tienen que concretarse con exactitud quiénes podrán entrar al centro de la ciudad y aparcar en él, el consistorio parisino asegura que tendrán permitido el acceso los residentes, los trabajadores, quienes cuenten con un negocio, aquellos que acudan al médico, a un museo o al cine y quienes visiten a amigos que residan en esta zona.

Además, a los taxis, que ya tenían permitido el acceso a este espacio, también se sumarán los VTC, aunque estos últimos tendrán que cumplir con las exigencias de una "flota verde", aunque no se ha concretado cuáles serán estas obligaciones. También podrán acceder los vehículos de flotas de alquiler compartido.

Para garantizar el cumplimiento de estos requisitos, se dispondrán patrullas de policía en los accesos que realizarán controles aleatorios a quienes salgan de la Zona pacífica París-Centro-Saint Germain.

"Sólo el 30% de los conductores necesitan su coche"

La medida, que pasará por una fase de consulta antes de su puesta en marcha completa en 2024, ha levantado algunas voces contrarias a la medida. En su defensa, el Ayuntamiento parisino asegura que solo el 30% de los conductores que realizan viajes de tránsito por la zona afectada (aquellos que tienen su origen y destino fuera de este espacio) necesitan realmente el coche por malas conexiones en el transporte público, viajes complejos o puertos de carga.

Mapa Paris

En el mapa superior se detalla el volumen que ocupa el tráfico de tránsito en las calles más céntricas. En las calles pintadas de morado, estos viajes sin destino ni origen en el interior de la zona delimitada representan más del 50%.

Una de las primeras voces críticas ha sido la Prefectura de Policía de la ciudad, con un comunicado en el que ha destacado que no han compartido datos o informaciones con la alcaldía sobre el impacto de la medida en el flujo del tráfico, su gestión o los cambios económicos que afecten a este espacio.

Desde la oposición, diferentes voces también se han mostrado contrarias al proyecto. Desde el partido de Los Republicanos, responsables del distrito 6, uno de los afectados parcialmente, han avisado de que estas restricciones tendrán un efecto directo en las calles fronterizas. "Cuando bloqueas un lugar, se desborda otro", ha señalado Jean-Pierre Lecoq, responsable político de este barrio.

Aurélien Véron, Consejero de París y que también formó parte de Los Republicanos, ha señalado que este proyecto transformará por completo la vida económica y social del centro de la ciudad y ha hecho hincapié en las dificultades económicas que puede ocasionar o la posibilidad de convertir este espacio en "un gran centro comercial", donde los vecinos sean expulsados y solo haya espacio para los turistas y las grandes compañías.

Desde al Ayuntamiento se defienden asegurando que este proyecto ayudará a pacificar el tráfico en el centro de la ciudad y que permitirá popularizar las áreas de descanso, refresco y socialización, así como la promoción de los paseos y los trayectos en bicicleta. Sin embargo, en la página que recoge el proyecto también se destaca que el 22% de los encuestados mostraron su rechazo al proyecto y que el 38% mostraron su preocupación sobre las posibles consecuencias negativas que puede tener esta zona de tráfico restringido.

Temas
Inicio