Compartir
Publicidad
Moto G6, análisis tras mes de uso: la familia Moto G nos sigue dando alegrías
Móviles

Moto G6, análisis tras mes de uso: la familia Moto G nos sigue dando alegrías

Publicidad
Publicidad

La familia Moto G sigue siendo sin lugar a dudas, una de las más exitosas no solo dentro de la propia marca, sino también entre la gama media. Un equilibrio perfecto entre diseño y prestaciones que mejora con cada generación, en el que además se sigue manteniendo el inconfundible gen Moto G en su línea de diseño.

El Moto G6 se presentaba como un relevo premium de su predecesor, llegando con diseño de cristal, pantalla de ratio 18:9 y cámara dual capaz de hacer bokeh y de ofrecernos reconocimiento facial. Nuestros compañeros de Xataka Android lo analizaron a fondo y tras ellos lo hemos probado durante un mes para ver cuáles son las sensaciones en un plazo más largo. ¿Seguirá ofreciendo los mismos resultados?

Brillar tiene un precio

Decíamos unas líneas más arriba que uno de los cambios generacionales que encontramos en el Moto G6 es la apuesta por el cristal como elemento de diseño. Es su trasera la que viene cubierta de este brillante material, algo que le da un toque de distinción, acercándole a los teléfonos más potentes del mercado, pero es algo que tiene un precio a pagar.

Y es que «para presumir hay que sufrir», ya lo dice el refrán, y en el Moto G6 es todo un hecho. El teléfono se llena inevitablemente de huellas al sostenerlo, motivo por el cual al final decidí llevarlo con la funda de silicona que incluye en la caja todo el tiempo. La funda es cómoda y además evita que se nos resbale en las manos, pero hace que el teléfono pierda parte de su encanto.

MOTO G6

En cuanto a las dimensiones, el tamaño de la pantalla del teléfono es un punto a destacar aquí. El Moto G6 monta un panel de 5,7 pulgadas con ratio de aspecto 18:9, pantalla alargada que permite un agarre más cómodo que las pantallas más anchas y que además, sumado a sus líneas suaves y redondeadas nos permiten agarrarlo con facilidad y sin apenas sustos por posibles caídas.

La joroba que alberga las cámaras nos obliga a estar pendientes de que no se arañe e incluso a llevar el teléfono con funda

La pantalla se ajusta bien al frontal, aunque quizás no todo lo que podría ya que tenemos un marco inferior bastante grande que sin ser demasiado molesto, nos choca en un diseño que busca ir a la tendencia como el de este terminal. Una opción podría haber sido pasar el sensor de huellas a la trasera o al lateral como en el Moto Z3 Play, pero Lenovo lo ha mantenido en la parte delantera.

Personalmente esta ubicación no me gusta nada, ya que dificulta bastante el desbloqueo del teléfono cuando lo sostengo en la mano, pero debo recocer que además de que es cuestión de gustos, resulta bastante útil cuando está sobre la mesa.

 Jg23334

Pero en términos de diseño sí que hemos encontrado una traba que resulta bastante molesta. Se trata de la "joroba" que alberga las cámaras traseras y que nos hace sufrir cada vez que posamos el teléfono sobre una superficie. Y es que es inevitable dejar el teléfono apoyado y sentir como los arañazos se abalanzan sobre la aureola de la joroba, pese a que tengamos cuidado o le apliquemos la funda.

Dejando a un lado la trasera, vamos con otro de los elementos sobre los que más suele variar nuestra percepción con el paso del tiempo: la pantalla. En el caso del Moto G6 la verdad es que no han cambiado nuestras impresiones en cuanto a calidad de experiencia de visualización. La pantalla IPS del Moto G6 nos ha dado en todo momento una experiencia visual completa, tanto en nitidez como en los niveles de parámetros como el brillo o la temperatura del color.

Rinde sin perder fuelle (a veces)

Pero si la pantalla es un elemento importante, el rendimiento lo es tanto o más. Cuando probamos el terminal para nuestro análisis nos encontramos que ofrecía un funcionamiento rápido y fluido, sin problemas en las tareas más comunes del día a día. También percibimos una ligera sobrecarga a la hora de ejecutar juegos de alta demanda, algo que también hemos notado durante este mes de uso.

El terminal rinde bien, pero sufre bastante no solo cuando lo exponemos a mucha carga gráfica sino también cuando optamos por la multitarea. En este tiempo sí que me he topado con cierres súbitos y lags (bastantes lags) pero también debo aclarar que le he dado un uso de heavy user a un Snapdragon 450 y que en un uso normal ninguna de estas incidencias han aparecido.

 Jg23341

Lo que sí me ha dejado colgada en más de una ocasión es la autonomía. Una vez más, cuando he dado un uso intensivo al teléfono, especialmente al salir de casa, tomar fotos y escuchar música en streaming tirando de datos, tuve que recurrir a una batería externa o buscar un enchufe, pero con un uso algo menos intenso su batería de 3.000 mAh me ha dado para una jornada completa sin problemas.

La batería del Moto G6 se evapora con un uso intensivo pero al menos lo compensa con el sistema de carga rápida

Afortunadamente la carga rápida compensa este drenaje de batería, ya que para una urgencia en unos 30 minutos conseguía en torno a la mitad de la carga de la batería, lo que me hizo salir del paso, pero no evitó la molestia de tener que andar buscando cómo cargar el teléfono.

Siguiendo con el rendimiento tenemos que hacer parada para mencionar a los sistemas de desbloqueo. Sobre el sensor de huellas ya comenté en el apartado del diseño que su ubicación no me gusta demasiado pero su rendimiento sigue siendo impecable: rápido y preciso, tanto para reconocer la huella como para desbloquear el teléfono.

 Jg23356

Pero el Moto G6 llega también con sistema de reconocimiento facial, sistema que depende totalmente de la cámara frontal. Este sistema (como en la mayoría de teléfonos) requiere que activemos la pantalla previamente para desbloquear el teléfono, algo que personalmente no me resulta nada cómodo.

Además, cuando levantamos el teléfono y activamos la pantalla solo para ver la hora o las notificaciones, muchas veces se acaba desbloqueando el teléfono, por lo que finalmente opté por prescindir de este sistema y utilizar únicamente el sensor de huellas.

Cámaras que resuelven con buena luz

En el Moto G6 nos encontramos con cámara dual, concretamente formada por un sensor principal de 12 megapíxeles con lente de apertura f/1.8 y un segundo sensor de 5 megapíxeles. Esta cámara nos permite realizar modo retrato, pero también otros modos como el recorte de fondos.

Los resultados con la cámara del Moto G6 han sido bastante buenos en general, especialmente cuando la luz estaba de nuestro lado. Quizás el bokeh nos deja en ocasiones un resultado algo menos natural de lo que nos gustaría, con un recorte artificial (especialmente en texturas como el pelo) pero en términos generales suele sacar buenos desenfoques.

B371db72 C81e 4ab3 84a3 3ebd51173f72

El rango dinámico también se vuelve un poco loco cuando se topa con contrastes de luces altas, pero nada que no pueda arreglar el modo HDR de la propia cámara. En cuanto a la cámara frontal de 8 megapíxeles, el nivel de detalle también es bastante bueno y como sucede con la cámara principal, agradece mucho una buena iluminación. En general, y sin olvidarnos de que se trata de un terminal de gama media, los resultados han sido buenos tal y como podemos ver en estas imágenes de muestra.

Un mes con el Moto G6

El mes de uso con el Moto G6 me permite obtener un juicio bastante claro sobre las bondades y flaquezas de este terminal. En términos de diseño ha sido una experiencia muy buena por las proporciones y peso del teléfono, pero el tema de la joroba de la cámara, el tener que estar pendiente de que no se dañe todo el tiempo, no ha sido nada agradable.

 Jg23323

Llevar el móvil con funda fue la solución, pero hacer teléfonos bonitos y brillantes para acabar tapándolos con un plástico es algo que me da bastante rabia. En términos de potencia nada que objetar; es cierto que yo le doy el uso a los gama media que le daría a un gama alta y que ahí noto la brecha entre gamas, pero desde luego el Moto G6 ha cumplido como un campeón durante este mes a mi lado.

La batería sí que me ha hecho pasar algún que otro mal trago, especialmente en las jornadas fuera de casa, pero la carga rápida ha sido un buen balón de oxígeno en esos momentos. Respecto a las cámaras nada fuera de lo esperado: correctas con buena luz y algo erráticas con el bokeh, pero nada que no sea lo que le pediríamos a un móvil de menos de 250 euros que desde aquí, aprovecho para recomendar a aquellos que busquen calidad a precio ajustado.

En Xataka Android | Motorola Moto G6 Plus, análisis tras un mes de uso: un gama media para exigentes

Temas
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Inicio