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Apple, Google y Samsung aciertan en su estrategia: nos estamos gastando más en móviles
Móviles

Apple, Google y Samsung aciertan en su estrategia: nos estamos gastando más en móviles

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Muchos nos escandalizamos con esa nueva gama súper-alta de smartphones que juguetean con la barrera de los 1.000 euros. El iPhone X, el Google Pixel 2 XL o el Samsung Galaxy Note 8 se sitúan en esa franja, y aunque parecen dispositivos al alcance de muy pocos, la realidad es que esa estrategia le está funcionando a quienes la aprovechan.

Así lo demuestran los datos de GfK, la consultora que ha revelado que el precio medio de los smartphones ha subido un 6% respecto al año pasado, y ahora es de 324 dólares por terminal. Los móviles de gama baja no parecen interesar por tanto a la inmensa mayoría de un mercado que no parece tener problemas en gastarse cada vez más en un móvil.

La saturación no es (por ahora) un problema

Ese nuevo estudio de esta consultora dejan claro que hay dos perspectivas muy distintas de contemplar el actual segmento de la movilidad. Por un lado, la de las unidades vendidas. Por otro, el valor de esas unidades vendidas. Las diferencias entre una y otra perspectiva son notables, como se aprecia en esta tabla.

Ventas

Las unidades vendidas bajan en mercados maduros como Europa Occidental, Estados Unidos o los países desarrollados de Asia, y crecen en mercados que iban detrás en adopción y que por tanto están viendo crecimientos muy decentes, como ese 11% de crecimiento en Latinoamérica. El crecimiento de unidades vendidas es del 3% en global entre el tercer trimestre de 2017 y el mismo periodo de 2016.

La cosa es mucho más relevante cuando vemos cómo han evolucionado los ingresos por ventas. Da igual que las unidades vendidas bajen, porque salvo en los países desarrollados de Asia (con una bajada también significativa del 9%) esos ingresos han crecido, y lo han hecho de forma espectacular en mercados como Europa Central y Oriental, los países emergentes de Asia y en China.

¿Por qué ocurre esto? La razón es obvia: la gente se está gastando más en los móviles que compra, y el crecimiento en ingresos es muy superior al de unidades: del 3% en unidades vendidas pasamos a un 10% en ingresos a nivel global. Se vende un poco más, pero los fabricantes (o al menos, algunos de ellos) están ganando más con esos terminales.

La pasta está en la gama alta

La filosofía de Apple parece haberse contagiado con éxito al resto del mercado. Este fabricante casi nunca ha ofrecido siquiera terminales "gama media" en precio, salvo modelos antiguos o actualmente un iPhone SE que sigue siendo una pequeña gran opción para muchos.

Otros fabricantes han tratado de atacar distintas gamas de mercado con terminales en distintos rangos de precio, pero últimamente hemos visto como cada vez más fabricantes se subían al carro de los dispositivos de gama alta y súper alta. Google fue incrementando el precio de sus Nexus progresivamente, y el año pasado se apuntó de lleno a la estrategia de Apple con sus Pixel, que se acaban de renovar este año.

Lo mismo podríamos decir de una Samsung que no ha renunciado a otras familias de smartphones pero que desde luego ha puesto toda la carne en el asador con los Galaxy S8, S8+ y Note 8. LG, Huawei o HTC luchan por ese mismo segmento con suerte desigual, pero incluso fabricantes tradicionalmente "más baratos" como OnePlus o Xiaomi se han apuntado a dispositivos sensiblemente más caros al menos en el lanzamiento.

La gente está dispuesta a pagar más

Todos estos fabricantes se han apuntado a las últimas tendencias para lograr justificar ese aumento de precios. Hemos visto cómo a las mejoras tradicionales en procesadores o capacidad de almacenamiento se van sumando otras que marcan la diferencia con respecto a gamas inferiores.

Note8

Las cámaras son sin duda uno de los elementos clave de esas propuestas diferenciales, y los mejores móviles fotográficos imponen un coste especialmente alto por esas cámaras (duales o no) que nos permiten obtener unas capturas excepcionales en comparación con smartphones más modestos. Ese es precisamente uno de los argumentos que tratan de justificar esos móviles que rondan la barrera de los 1.000 euros.

Hay desde luego otros elementos por los que los usuarios están dispuestos a pagar un plus. Los nuevos diseños de móviles con pantallas casi sin marcos y en algunos casos con pantallas curvas también marcan esa diferencia, pero hay también una nueva moda en materiales: el cristal se impone al metal gracias a que ofrece opciones como la carga inalámbrica.

Sin olvidar, claro está, la resistencia al agua o los sensores de biometría que también son claves para esos terminales que quieren dar más a los usuarios a precios significativamente más altos que otros terminales muy decentes. Incluso la gama media parece haberse contagiado de esa ambición, y hoy parece más que nunca que esa gama media es tierra de nadie.

Los usuarios se gastan dinero en lo que más usan

Tal es la importancia del móvil para sus usuarios que se está experimentando un efecto espera que según GfK ha tenido impacto directo en ese relativo bajo crecimiento de unidades vendidas. El iPhone X o el Huawei Mate 10 son dispositivos muy deseados por los usuarios, pero el que no estén disponibles está haciendo que muchos simplemente no compren nuevos terminales para luego invertir sus ahorros en estas propuestas diferenciales tanto en prestaciones como, desde luego, en precio.

Iphone8plus

Eso está perjudicando a modelos que están justo por debajo de ellos y que de hecho siguen siendo gama alta aunque no lo parezcan: el iPhone 8 y el iPhone 8 Plus están teniendo unas ventas decepcionantes, y el fantástico Huawei P10 sigue bajando de precio (lo mismo que los LG G6 o los Galaxy S8/S8+), lo que demuestra que la demanda está una vez más en gamas aún más altas.

Los fabricantes que venden exclusividad están acertando con su estrategia, a juzgar por estos datos. Veremos cómo se mueve el mercado en los próximos trimestres, pero una cosa es cierta: el móvil es el dispositivo que nos acompaña en todo momento, y la gente parece no tener demasiados problemas a la hora de invertir en un compañero de fatigas que ofrezca lo mejor de lo mejor, aunque su precio sea elevado.

En Xataka | El iPhone X inicia la era de los móviles de gama súper alta: exclusivos y muy, muy caros

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