Si te vas a hacer test de antígenos en Navidad antes de cenar en familia, esto es lo que hay que tener en cuenta: guía rápida de pruebas COVID

Si te vas a hacer test de antígenos en Navidad antes de cenar en familia, esto es lo que hay que tener en cuenta: guía rápida de pruebas COVID
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Al menos a nivel logístico, para mucha gente las Navidades de 2021 están siendo un poco más complicadas que las de 2020. Al fin y al cabo, el año pasado con la pandemia aún desbocada y pese al "lío" de restricciones, había cierto consenso generalizado en lo que se podía hacer y lo que no. Este 2021, la situación epidémica, el hartazgo, la diversidad de opiniones en el seno de la familia y las ganas de reencontrarse con la Navidad hacen que la situación pueda hacerse difícil de manejar.

Por eso, hemos pensado que es un buen momento para repasar lo que sabemos sobre las pruebas diagnósticas del COVID-19 y sus posibles usos. Si el año pasado muchas familias ya se plantearon el uso de estas pruebas antes de las reuniones navideñas, todo parece indicar que este año serán muchas más. Esto es lo que hay que tener en cuenta.

¿Sirve de algo hacerse un test?

Un test, como cualquier otro tipo de herramienta, es útil en la medida en que lo usemos correctamente. En este caso, hemos de tener en cuenta que, sea cual sea el resultado de la prueba, siempre existe la posibilidad de que el virus esté en el organismo y se pueda transmitir. Esta posibilidad existe de forma independiente a que la persona no esté vacunada, tenga la "pauta completa" o ya tenga la (tercera) dosis de refuerzo: hay más riesgo en el primer caso que en el último, claro está; pero el riesgo permanece.

Por eso las recomendaciones generales de "uso de la mascarilla, la limpieza de manos y mantener la distancia social" se mantienen. Y, en el caso concreto de las reuniones navideñas, facilitar la ventilación de la sala, no reunirnos en grandes cantidades de gente y no asistir ante la sospecha de algún incidente son quizás nuestras armas más poderosas contra el virus. En ese sentido, los tests pueden tener efectivamente un papel (aunque, como hemos visto en varios casos mediáticos, debemos guardarnos de generar una falsa sensación de seguridad).

Los tests de diagnóstico de COVID-19

A nivel general podemos decir que existen tres tipos de tests de diagnóstico de COVID-19. Estos, a su vez, se pueden agrupar en dos grandes conjuntos de tests: los que nos informan sobre si existe infección activa en el momento de realizar la prueba y los que nos informan sobre la respuesta inmune frente al virus.

PCR

Antígenos

Anticuerpos

¿Detectan si estamos infectados?

No

¿Detectan si hemos superado el COVID-19?

No

No

No

¿Detectan si tenemos anticuerpos?

No

No

¿Qué significa un resultado positivo?

Posible infección activa

Posible infección activa

Posible exposición al virus

¿Cómo se recogen las muestras?

Nasofaríngeas, orofaríngea, nasal, salival, etc

Nasofaríngeas, orofaríngea, nasal, salival, etc

Sangre, plasma o suero

¿Hay en formato autodiagnóstico?

No

¿Cómo se procesan?

En el laboratorio

En el lugar de recogida de las muestras o en el domicilio (autodiagnóstico)

En el laboratorio, en el lugar de recogida de las muestras o en el domicilio (autodiagnóstico)

La PCR

Mufid Majnun Oi20ehignd4 Unsplash Mufid Majnun

Las PCRs se orientan a detectar la presencia del virus en nuestro cuerpo. En este sentido, estas pruebas son especialmente efectivas para decirnos si tenemos una infección activa, pero no sirven de nada a la hora de decirnos si hemos superado el COVID o si tenemos anticuerpos.

También tienen problemas en las primeras fases de la infección porque es posible que el virus esté en el organismo, pero no en cantidad suficiente como para detectarlo vía PCR. De ahí que, como se procesan en un laboratorio y puede tardar varias horas, no se recomiende su uso hasta que hay síntomas sugestivos de la enfermedad.

El test de antígenos

Mufid Majnun Aneawqvot0g Unsplash Mufid Majnun

En general, estos tests identifican la presencia de proteínas del virus en los fluidos y, por eso mismo, son útiles de cara a detectar una infección activa. Comparten con las PCRs las mismas limitaciones a la hora de identificar si hemos superado la enfermedad o si tenemos anticuerpos.

No obstante, por sus características propias, se recomienda usarlos durante los siete primeros días desde la infección (y los cinco primeros de síntomas). Ese es el momento en el que la carga viral es más alta y, además, nos sirve de cara a establecer un "diagnóstico" rápido del COVID-19. Eso sí, como en el caso de la PCR, si nos lo hacemos demasiado pronto, es posible que de un falso negativo.

Tests de antígenos para autodiagnóstico: Cuando hablamos de los tests de antígenos podemos hablar de dos pruebas relativamente distintas: la primera es la de uso profesional y la segunda es la de autodiagnóstico, que se venden en farmacias. ¿Por qué digo que son distintas? Porque en las pruebas de autodiagnóstico debemos tener más cosas en cuenta: desde asegurarnos que están homologadas y son fiables a entender que el 'factor humano' incorpora más errores en la toma de muestras y su manipulación. Es decir, que (aunque sean pruebas con la misma mecánica de funcionamiento) se prestan más al error.

Los tests de anticuerpos

Prasesh Shiwakoti Lomash Mohihqdmuyy Unsplash Prasesh Shiwakoti

Lo que popularmente llamamos "tests de anticuerpos" son pruebas serológicas diseñadas para detectar diferentes tipos de anticuerpos específicos frente al virus. Esto quiere decir que son incapaces de detectar la infección activa, pero sí si hemos estado expuestos al virus.

A priori, las pruebas detectan dos tipos de anticuerpos: los IgM (que aparecen en la fase temprana de la infección y desaparecen al cabo de unas semanas) y los IgG (que aparecen en la fase tardía de la infección y permanecen largo tiempo, a veces años).

¿Cuándo hacerse un test de diagnóstico?

Sabiendo todo esto, está claro que los tests pueden tener un papel en las celebraciones de Navidad. No eliminan el riesgo, pero pueden identificar casos y frenar cadenas de contagios. En el caso más accesible, los tests de antígenos de autodiagnóstico, hay expertos que han propuesto realizar hasta cuatro pruebas para minimizar las posibilidades de que la infección pase bajo el radar: concretamente los días 20, 24 y 31 de diciembre y el 5 de enero. Al fin y al cabo, al ser especialmente eficaces para detectar infecciones activas en el mayor pico de carga viral, cuanto más cerca al momento de la celebración, mejor.

Sea como sea, es importante insistir en que el principal punto débil de todos estos tests es que el virus puede pasar inadvertido.

Imagen | Andre Ouellet

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