En un mapa, el tipo de línea con el que se dibuja una frontera es una cuestión política. Durante siglos han estado bien delimitadas en papel, y esto se mantuvo con la llegada de apps de navegación. Sin embargo, ahora mismo esas fronteras son dinámicas en función de lo que esté ocurriendo y Google tomó una curiosa decisión: dibujar la de Ceuta y Melilla como si no estuviera claro si pertenecen a España o a Marruecos.
No es nuevo, pero tras lo ocurrido este verano, el asunto ha escalado tanto que la Comisión de Peticiones del Parlamento Europeo está estudiando si Google está vulnerando la ley de servicios digitales.
La línea. En Google Maps, las fronteras indiscutibles se muestran con una línea gris continua. El problema es cuando vemos una discontinua porque puede significar varias cosas. Marcan una frontera fijada por tratados, las de facto, las provisionales y las discutidas.
Según Google, en este caso se trata de un caso de representación de "fronteras discutidas" y el problema es que no es nuevo. De hecho, el Maldita lo documentó en 2020 (y hubo usuarios que preguntaron a la propia Google) y el Observatorio de Ceuta y Melilla más de lo mismo en 2023. Con la reviente entrada masiva de personas en Ceuta a finales de julio de este año, la cuestión ha vuelto al primer plano.
En la petición se expone que esa línea de puntos puede desinformar a los usuarios sobre los límites de la Unión Europea
La petición. Con la situación caliente, el Observatorio denunció a Google Maps por cuestionar la soberanía española de las dos ciudades y Zeolandia, asociación personada en la causa de la Audiencia Nacional por la entrada masiva, ya transmitió al director general de Google en España su preocupación por cómo Google Maps estaba representando la situación, exigiendo que Google precise el significado técnico exacto de esa línea.
A Europa vas. En ese momento, el eurodiputado del PP Juan Ignacio Zoido ya comentó que iba a elevar el asunto a la Comisión Europea. Y Zoido... cumplió. Como expone la propia web del partido, el político registró su pregunta a la Comisión, buscando conocer si ésta conocía el trazado de línea discontinua y si usará la DSA (la Ley de Servicios Digitales) para obligar a Google a rectificar.
Aunque no es un caso únicamente de que la multinacional rectifique, sino de presionar a Europa. En el documento subido por el PP se expone que es una manera de que Ceuta y Melilla tengan "plena elegibilidad para instrumentos y programas europeos, entre ellos el Mecanismo de Recuperación y Resiliencia, el Fondo de Transición Justa, Horizonte Europa, los fondos de gestión fronteriza y el Fondo de Asilo, Migración e Integración". También para una mayor implicación de Frontex en la protección de las fronteras exteriores de la Unión.
¿Qué pinta aquí la DSA? Es sencillo y se apoya en que la Comisión designó Google Maps en abril de 2023 como una de las plataformas de gran tamaño que debían velar por la buena competencia, entre otras cosas. Con más de 45 millones de usuarios activos mensualmente en la UE, esto obliga a unas responsabilidades más estrictas, pero también a la supervisión directa de Bruselas.
Como señala en la petición,que recoge El Español, el mapa en su estado actual puede desinformar sobre las fronteras exteriores de la Unión. También es una prueba, ya que Bruselas tendría que identificar qué obligación concreta habría incumplido Google y, como apuntan en el medio marroquí Le360, esto la situaría como árbitro en una disputa territorial.
Queda camino. De nuevo, esto no es nuevo y habrá que ver qué decisión toma Bruselas respecto a Google Maps, pero es evidente que los actos de este verano han encendido el debate que lleva más de un lustro abierto en cuanto a la representación de esas dos fronteras en la app.
Pero Google, realmente, ha tomado aquí la postura de "a mí que no me líen" porque Marruecos lleva décadas solicitando la inscripción de Ceuta y Melilla como su territorio, el mismo tiempo que España lleva defendiendo que son parte de su unidad nacional.
Y tampoco parece que vayan a hacer nada por su cuenta porque, como declararon a Maldita este verano, "Google se mantiene neutral en los debates geopolíticos", afirmando que en lo único que se comprometen es en mostrar "de manera objetiva los territorios en disputa". Parece que Bruselas tendrá que ser el juez en todo esto apelando al mazo de la DSA. A fecha de edición de este artículo, si te metes en la aplicación verás, efectivamente, la línea discontinua.
Ver 0 comentarios