Los empleados de Apple vuelven a rebelarse por el teletrabajo: "La empresa tiene miedo al futuro"

Los empleados de Apple vuelven a rebelarse por el teletrabajo: "La empresa tiene miedo al futuro"
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Vuelve a haber lío en Apple a cuenta del teletrabajo. El pasado verano empleados y directivos del gigante de Cupertino protagonizaron un importante desencuentro por culpa de los días que se permitía trabajar en remoto a los primeros y la falta de flexibilidad mostrada por los segundos. Un conflicto que quedó apaciguado con la llegada de una ola de coronavirus que mantuvo a los profesionales lejos de la oficina por motivos sanitarios.

No obstante, con la mejora de la pandemia y el descenso de los casos, Apple ha vuelto a retomar el tema sin la más mínima intención de ceder en la postura que mantuvo durante todo el pasado verano, lo que ha hecho que sus empleados hayan manifestado de nuevo, a través de una carta abierta, su malestar con la compañía y su preocupación por la pobre imagen que están dando los directivos a los clientes.

Lo que ofrece la empresa. Apple quiere que sus empleados prueben un modelo de trabajo híbrido con dos días en remoto y tres en la oficina, que obligatoriamente deben ser lunes, martes y jueves. Los trabajadores opinan que es un plan poco flexible, porque no les permite configurar sus jornadas según sus propias necesidades, e insuficiente, ya que creen que es posible teletrabajar mucho más sin que la productividad se resienta.

“[La empresa] ha justificado la de decisión de probar este modelo híbrido por la necesidad de que nos comuniquemos en persona y de que aprovechemos el trabajo flexible. Pero la realidad es que no reconoce el trabajo flexible y sólo la impulsa el miedo. Miedo al futuro del trabajo, miedo a la autonomía del empleado, miedo a perder el control”, señala la carta.

Venden teletrabajo, aplican oficina. Para justificar que lo que mueve a los directivos es el miedo a no poder controlarlos, y no la necesidad de trabajar en persona para desarrollar mejores ideas, los empleados han señalado las incoherencias que le encuentran al plan de la empresa.

La más importante, explican, es que la empresa se empeña en vender las bondades de sus productos para el teletrabajo, pero no permiten a sus propios empleados beneficiarse de ese modelo laboral. “¿Cómo podemos esperar que nuestros clientes nos tomen en serio? ¿Cómo podemos entender qué problemas del trabajo remoto necesitan resolverse en nuestros productos si no los vivimos?”, se preguntan.

Todos en el mismo lugar. La carta también destaca que los directivos de Apple alegan que estar todos en el mismo lugar fomenta la creatividad y el mejor desarrollo de ideas, pero la realidad, subrayan, es que los de Cupertino tienen muchas oficinas repartidas por el mundo que colaboran entre sí a distancia para determinados proyectos, por lo que la afirmación no se sostiene.

Además, explican que en la práctica los directivos de Apple han demostrado que no quieren que sus empleados se comuniquen entre ellos, ya que procuran mantener a los profesionales de divisiones distintas separados, tanto física como digitalmente. Así, por ejemplo, afirman que no les permiten hablar con compañeros de otros equipos mediante canales de Slack.

No tienen que ser creativos todos los días. Asimismo, consideran que, si bien es cierto que encontrarse con compañeros en persona fomenta la creatividad, el trabajo de la inmensa mayoría de ellos no implica pensar ideas innovadoras todos los días, ni siquiera todas las semanas o todos los meses, por lo que no es necesario que se vean físicamente tres días a la semana por ese motivo.

Y defienden que para desarrollar ideas creativas, además de reuniones en persona, también es muy importante reflexionar profundamente, algo que no es fácil en oficinas y que se consigue mejor en espacios más tranquilos y relajados.

Más diversidad. Por otra parte, consideran que ofrecer mayores opciones de teletrabajo beneficiaría a la diversidad de la empresa, puesto que le permitiría contratar a personas que no puedan o no deseen desplazarse de sus lugares de residencia, y haría que Apple fuese más inclusiva, al ofrecer a personas con hijos o con familiares dependientes mayores opciones de conciliación.

Las reclamaciones. “No estamos pidiendo que todos se vean obligados a trabajar desde casa. Estamos pidiendo decidir por nosotros mismos, junto con nuestros equipos y gerente directo, qué tipo de arreglo funciona mejor para cada uno de nosotros, ya sea en una oficina, trabajo desde casa o un enfoque híbrido. Dejen de tratarnos como niños de escuela a los que hay que decir cuándo y dónde estar y qué tarea hacer”, señalan.

Y añaden: “El futuro consiste conectarse cuando tenga sentido, con personas que hagan aportes relevantes, sin importar dónde se encuentren. Dejen de intentar controlar la frecuencia con la que pueden vernos en la oficina. Confíen en nosotros, sabemos cómo nuestras pequeñas contribuciones ayudan a Apple a tener éxito y qué se requiere para lograrlo. Nuestros gerentes directos confían en nosotros y, en muchos casos, estarían felices de dejarnos trabajar con una configuración más flexible. ¿Y por qué no habrían de hacerlo? Lo hemos hecho con éxito durante los últimos dos años”.

Imagen | Robin Ooode

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