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No es 'Black Mirror' ni es ficción: el ejército de mini-drones polinizadores es una propuesta real

No es 'Black Mirror' ni es ficción: el ejército de mini-drones polinizadores es una propuesta real
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Hay especies que desaparecen y no nos damos cuenta, o a veces o hacen y lo que no percibimos son las consecuencias a nivel de ecosistema o biosfera en general. Es algo que está ocurriendo con las abejas, que aunque parece que sigan formando parte de nuestro día a día cada vez hay menos número, y una de las soluciones que se proponen es crear drones a modo de abejas artificiales.

Este trabajo, realizado por un equipo de científicos del Instituto Nacional de Ciencia y Tecnología Industrial Avanzadas (AIST) de Japón, propone que la polinización la hagan unos pequeños drones, justo lo que veíamos en uno de los episodios de la serie 'Black Mirror' (aunque esperamos que no pase lo que ahí). De ponerlos en marcha y funcionar, el impacto sería menor con la ventaja de que los drones sobrevivirían a las causas naturales que causan la muerte a las abejas.

De flor en flor de la manera más sencilla posible

El problema de la población apícola se acentuó sobre todo en Estados Unidos, donde la población se ha reducido a la mitad en los últimos 20 años. Se teme sobre todo por las consecuencias para la flora y la economía, dado que sólo en este país las abejas se encargan de la polinización del 75% de las flores y la materia prima que producen es básica para la obtención de miel, propóleo y otros productos.

¿Cómo pueden substituir a las abejas en su función de polinizar? Las abejas actúan como vehículos involuntarios del polen al quedarse éste pegado a sus patas cuando extraen el néctar de las flores, atraído por la carga electroestática que suelen tener ahí. La manera en la que se pretende imitar esto es con un gel iónico adhesivo compuesto de moléculas complejas en forma de cadenas (1-vinilmidazol y 1-clorobutano).

Pruebas Insectos Pruebas realizadas con abejas y moscas, mostrando que el polen se adhiere al gel iónico (el que tienen los drones).

Primero lo probaron con insectos (moscas y hormigas) para posteriormente hacerlo con pequeños drones de 2 pulgadas, equipados con una batería de litio de 120 mAh y un giroscopio de seis ejes y cuatro hélices para el vuelo, el cual se controla por radio (2,4 GHz). Lo que vieron es que estas pseudo-abejas eran capaces de llevar polen de una flor a otra, midiendo la tasa de recolección de los mismos y examinando al microscopio electrónico de fluorescencia los pistilos de las flores (donde ha de posarse el polen para la fertilización).