Tu seguro de coche más barato, tu seguro de coche que sabe cómo y a dónde conduces

Sigue a Xataka

Generali seguros m2m telefónica

¿Cuánto debe cobrar una aseguradora por un seguro de coche? En principio puede usar correlaciones que partan de la edad, la localidad, el género, el modelo de automóvil y lo que le diga el cliente sobre sus hábitos (kilometraje) y apostar sumando margen. El negocio así funciona, pero si resulta que eres joven, hombre, tu coche corre y vives en una zona con siniestros frecuentes… por muy prudente que seas conduciendo te toca pagar una barbaridad por el seguro.

Esta situación se podría arreglar si el seguro de coche se pudiese personalizar a la forma real de conducir de cada uno. La aseguradora por un lado ganaría clientes – sobre todo si puede hacerlo antes que la competencia, en todo caso no espantaría a jóvenes – y atraería a los que más le interesan: los que conducen con tranquilidad, no corren mucho ni están todo el rato viajando. El cliente sacaría ventaja si ha sido asignado a un segmento con muchos incidentes. Todo eso está bien, pero no hay que olvidar que para que este escenario sea posible, quien ofrece el seguro de coche tiene que saber cómo y a dónde conduce el usuario.

Pago como conduzco: tecnología Telefónica, seguro Generali

El producto que nos han presentado hoy se llama “Pago como conduzco“ y es un seguro de Generali que tiene como socio estratégico y tecnológico a Telefónica. La división M2M de la teleco – que asegura que “el internet de las cosas” en el que todo estará conectado es la siguiente “gran ola tecnológica” – es quien ha implementado el módulo que se añade al coche: una caja dotada de A-GPS, acelerómetro y GPRS que monitoriza no sólo dónde estás y a qué velocidad, sino también si nuestra conducción es agresiva, con frenazos y acelerones.

Cada minuto el dispositivo emite información de velocidad y posición que es almacenada. Si surge un “evento” importante (léase un frenazo), no se espera el minuto sino que se hace inmediatamente porque puede ser sinónimo de alerta por accidente. El coste de la conexión va incluido en el precio del seguro y se articula desde una infraestructura diferente a la de las llamadas y los datos de móvil habituales. Tampoco hace falta ser cliente de Movistar ni crear ningún contrato nuevo con ellos.

dispositivo m2m telefónica

Con la localización y la velocidad también pueden obtener dos datos importantes, como son si cumplimos con los límites de velocidad de cada zona y si nuestra conducción es nocturna o diurna. Con todo ello se configura un perfil que determina el precio del seguro cada mes. Si provocamos muchos “eventos” como llaman a estas situaciones (saltarse un límite de velocidad o un gran frenazo por ejemplo), el precio del seguro Generali aumentará, si nos mantenemos prudentes y cumplimos las normas, conducimos de día y en zonas urbanas, esto hará que la cuota decrezca.

En su comercialización parten de una estimación que hace el propio usuario y le aplican el 50% de entrada. A partir de ahí, se calcula cada mes, aunque aseguran que será bastante previsible si somos el tipo de público que esperan encontrar. Cabe reseñar que en 2010 Mapfre ya sacó YCar, una póliza que también se basa en el mismo concepto, también aplicado en otros países.

Los datos: valor añadido y ¿privacidad?

Creo que todos los que hemos llegado hasta aquí estaremos rumiando la misma pregunta ¿qué pasa con toda esta información tan sensible que se almacena? Ambas empresas han insistido mucho en el tema de protección de datos y privacidad. Quien almacena toda la información es Telefónica, mientras que Generali sólo accede a datos agregados tipo “número de eventos al mes” para calcular el precio.

Ambas compañías nos han asegurado también que la información no se cruzará con ninguna otra base de datos. Este es un punto crítico en mi opinión si pensamos los escenarios que se podrían dibujar: si la compañía de seguros “sabe” que todos los días voy al restaurante de comida basura A me podría perfilar como un individuo con riesgos para un seguro de vida o de salud. O si voy mucho a una estación de esquí. O sólo para mandarme publicidad del restaurante de comida basura B. Estando estipulado en las condiciones de la póliza el reparto de datos y el tratamiento de los mismos que nos han explicado, estos escenarios de usos de “big data” estarían descartados.

Pago como conduzco en el móvil

Luego tenemos otros escenarios. La información guardada tiene un tratamiento análogo al de nuestro uso de telefonía móvil. ¿Saben las operadoras donde estamos en cada momento si usamos un móvil? Pues sí, con una buena aproximación a través de la antena a la que nos conectamos. Esa información junto a la de nuestras llamadas está a disposición de los jueces si así se lo requieren pero en otros casos, permanece privada.

A eso hay que sumar ventajas que puede otorgar per sé tener un coche conectado. Si el dispositivo detecta que hemos tenido un choque importante comienza un proceso por el que te llaman por teléfono y en algún caso (frenazo muy fuerte y no contestación) se avisa al 112 con la localización del presunto siniestro. Adicionalmente tenemos funcionalidades triviales pero que nos pueden sacar de un apuro, como es la localización exacta en caso de que nos quedemos tirados o no nos acordemos donde lo dejamos aparcados.

Conducción cuantificada

A todo ello podemos acceder a través de la aplicación en el móvil (Android, iOs) y de la web, con los que además tendremos la información de todos nuestros trayectos. El valor de esta información puede ir en varios sentidos: si varias personas utilizan el coche ver qué uso hacen (pensemos en dejarle el automóvil familiar al hijo, o en parejas controladoras… aunque en ese caso casi mejor que no se enteren de que existe esto), entender bien dónde y cómo surgen las penalizaciones (para no volver a saltarnos el límite de velocidad en la zona xxx) y para tener un patrón de cómo conducimos.

Este último punto me ha resultado interesante por el potencial que tiene en coche conectado como ya empieza a mostrar el Nissan Leaf y como algunos que – como servidor con el Prius – vemos como cambia la conducción cuando uno recibe información clara y agregada de nuestro estilo. A mi me interesa no tanto dónde he estado sino traducir mi conducción a consumo, si he escogido las rutas más eficientes. De momento este “Pago como conduzco” no lo incluye, pero a futuro añadiendo el modelo debería ser algo fácil de calcular.

caja sobre coche

Pago como conduzco y futuro

A día de hoy este tipo de seguro está pensado para captar a un público que, o bien está penalizado por su segmentación (jóvenes sobre todo) o bien hace un uso escaso del coche y está pagando un seguro normal. Tecnológicamente la solución parece bastante solvente, al menos por la breve prueba que hemos podido hacer, y tiene potencial como hemos comentado.

Sí que nos queda una preocupación respecto al desarrollo de este tipo de tecnologías. Por un lado tenemos que la legalidad y el compromiso contractual de las compañías hacen que el uso de datos parezca bastante controlado, aunque ahí siempre recomendamos una lectura detenida de las cláusulas porque el “big data” tiene un gran potencial pero también desafíos desde el punto de vista legal y ético.

Por otro no podemos dejar de preguntarnos qué pasará si este tipo de seguros acaban por imponerse en el mercado. ¿Empezará a ser sospechoso aquél que no quiera compartir cómo y a dónde conduce con la teleco y la aseguradora? ¿acabarán forzando pasarse a esta modalidad por la vía de que el seguro normal aumentará exponencialmente de precios al quedar en ellos los conductores más imprudentes? No es que uno esté en contra de que quien quiera pueda pagar con menos privacidad lo que desee, como mantener contacto con amigos a Facebook o menor precio para el seguro, pero un futuro escenario en que lo contrario sea imposible de facto no deja de ser inquietante.

Los comentarios se han cerrado

Ordenar por:

15 comentarios