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La estupenda nueva película de los Coen es la prueba de que Netflix quiere ganar también el cine de autor
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La estupenda nueva película de los Coen es la prueba de que Netflix quiere ganar también el cine de autor

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Reconócelo: en algún momento de los últimos años, una vez al menos, has menospreciado Netflix. “Yo es que no veo series”, “Ahí no tienen clásicos” o la más rotunda “Esos han matado al cine”. Lo sabes. Lo has dicho. Todos lo hemos dicho.

El pasado viernes llegaba a las pantallas (domésticas) de todo el mudo ‘La balada de Buster Scruggs’, la esperada nueva odisea de dos de los más talentosos cineastas que ha dado la industria norteamericana en toda su historia: Joel y Ethan Coen.

Los hombres que siempre estuvieron allí

A pesar de unas brutales cifras que confirman que la compañía ha superado con creces los ciento veinte millones de suscriptores, Netflix venía necesitando algo de prestigio en forma de trabajo inmaculado, intachable. De autor.

No se nos ocurre nadie con más feligreses que los directores de ‘Muerte entre las flores’ ‘Fargo’ o ‘A propósito de Llewyn Davis’, películas que ya son clásicos con o sin culto y demuestran que no hay muchos autores a su altura si nos ponemos a hablar de odiseas cinematográficas.

La jugada podría parecer una apuesta segura, pero lo cierto es que, al igual que Netflix, los dos hermanos no son infalibles. No pasa nada. Nadie lo es. Joel y Ethan Coen son un enigma que se retroalimenta constantemente, con una capacidad de reimaginar el cine como no hemos visto nunca.De cualquier género. El propio y el ajeno.

No es menos cierto que los hermanos llevaban, a su vez, cinco años necesitando una gran película. ‘A propósito de Llewyn Davis’ llegó en 2013, y desde entonces solo habían dirigido otro título, la decepcionante ‘¡Ave, César!’

Los hiperactivos Coen, mientras preparaban su siguiente jugada, todavía tuvieron tiempo para echar una mano en los guiones de ‘Invencible (Unbroken)’, ‘El puente de los espías’ y ‘Suburbicón’. Todas ellas, curiosamente, muy de autor.

A propósito de Netflix

Echemos un vistazo a algunas de las películas "originales" de Netflix que han estado llegando últimamente. 'The Meyerowitz Stories (New and Selected)', 'Ya no me siento a gusto en este mundo', 'Noche de lobos'... hasta la mismísima 'Bright'. ¿Qué tienen en común? Todas ellas, en mayor o menor medida, son películas "de autor". Incluso las series de la plataforma lo son. A veces hasta han dado una vuelta metalingüística al asunto, mostrando en un cameo al autor original de una serie tan personal como 'Una serie de catastróficas desdichas', Daniel Handler.

A la derecha, el autor de las obras que adapta la serie

Muchos directores y guionistas de fuerte y marcada personalidad se han dejado ver por chez Netflix, con resultados de lo más variado. En la misma plaza donde Noah Baumbach o Macon Blair han salido triunfantes hemos visto cornadas letales a directores como Jeremy Saulnier (mentor de Macon Blair) o David Ayer. ¿Y sabéis qué? Que todo eso da lo mismo. Porque lo que cuenta, es el click.

Por si fuera poco, la plataforma sigue apostando por autores y no por directores (AKA mercenarios, digo yo) aleatorios o con algo que decir, y ya estamos muy cerca de poder apreciar la última película de Martin Scorsese, 'The Irishman'. Ciento veinticinco millones de dólares ha costado la broma. Casi un euro por cabeza de cada abonado a Netflix.

Pacino y De Niro en The Irishman, de Scorsese para Netflix

La balada de los Coen

Estos dos nihilistas han llegado a Netflix con la intención de añadir una pátina de prestigio a la plataforma y porque su nuevo trabajo iba a tener mejor acogida en este formato. Y es que ‘La balada de Buster Scruggs' es una antología, y ya sabemos que las antologías nunca han sido bien vistas. Hasta ahora.

Ese tanto también se lo anota Netflix, aunque el mérito sea de los directores. En su nueva película demuestran, una vez más, que siempre van en serio. O en broma. Sea de lo que sea que vayan, lo que hacen mejor que nadie es apoderarse de los géneros que tocan, y el western ya lo tenían controlado hace tiempo.

Lo mejor de su nuevo trabajo es que no solo reinventan, a su manera, el westen: lo adaptan. Lo transforman. Lo coenizan. A lo largo de su media docena de historias, todos los Coen están presentes: los divertidos, los absurdos, los geniales, los musicales los excesivos y los aburridos, todos ellos intolerablemente crueles y siempre recomendables. Otro demente genial, Lars von Trier, ha hecho algo parecido en 'La casa de Jack', transformar el cine en su cine. Y eso está al alcance de unos pocos elegidos.

Un gran salto

Michael Bay, te pongas como te pongas, otro autor con mayúsculas, también ha recibido de Netflix otros ciento cincuenta kilos. Los que le costará 'Six Underground', una película de acción protagonizada por Ryan Reynolds. Además, también tienen en la pista de salida la última película de Alfonso Cuarón, 'Roma', la película que, según aquellos que la han visto, está muy cerca de ser la mejor de todos los tiempos.

Vamos a ver, que tampoco era tan difícil descubrir la jugada maestra de la plataforma: te recuerdo que hace apenas un par semanas, Netflix estrenaba la última película del director de 'Ciudadano Kane'. 'Al otro lado del viento', la película que Orson Welles había dejado a medias la completó (y posiblemente poseyó, como un espíritu) y la movió por todo el mundo el mismo servicio de streaming en que ves 'La casa de papel'.

Buster Scruggs

Parece que Netflix va en serio y que va siendo hora de que nos lo tomemos así también. En plena fiebre western, con el éxito global del videojuego del siglo, se apoyan ahí para plantar la nueva película de los hermanos Coen. Si eso no es tocar el cielo, yo ya no sé nada.

Tiembla IMDb, tiemblan los tomates y las afinidades cinéfilas. El cine de autor ha llegado para quedarse, y su casa es Netflix. Le llegada de los Coen solo era el primer aviso.

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