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Están desarrollando un tipo de hormigón que conduce electricidad para derretir hielo y nieve

Están desarrollando un tipo de hormigón que conduce electricidad para derretir hielo y nieve
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Al hormigón hay que sacarle todavía mucho jugo, como comprobamos con aquella versión absorbente que podía solucionar muchos problemas en la conducción sobre mojado. Sin llegar a la complicación que reportaría una ‘carretera solar’, o iluminarla por completo, hay investigadores que buscan la forma de calentar el piso o pavimento, aprovechando la energía que pueden conducir algunos materiales.

Hablamos de calentar el suelo para derretir la nieve o el hielo, y hacerlo en la medida justa para que el proceso no sea peligroso. Chris Tuan es un profesor de Ingeniería Civil de la Universidad de Nebraska-Lincoln, que ha dedicado su tiempo a desarrollar un tipo de hormigón que es capaz de conducir la electricidad suficiente para derretir los diferentes estados en que se encuentre el agua que tenga encima.

Corriente eléctrica a través de una carretera de hormigón, supuestamente sin riesgos

No vamos a descubrir a nadie que las carreteras heladas son un gran problema, y la sal o las máquinas aceptan cualquier ayuda extraordinaria, ya que ni son las soluciones perfectas - se abusa de la sal y productos químicos -, ni están integradas en la misma carretera.

Este nuevo hormigón ha sido diseñado para soportar la electricidad suficiente, y ya se está probando en sitios como aeropuertos, donde este tipo de condiciones meteorológicas provocan muchos retrasos. También hay alguna carretera cercana a la Universidad que tiene unos metros en pruebas.

El 80% del hormigón está compuesto de una mezcla estándar, mientras que el resto se compone de elementos como virutas de acero y partículas de carbón, que interactúan cuando una corriente eléctrica se introduce en el resultado final de la mezcla.

No se nos dan demasiados detalles del diseño, pero entendemos que tendrán muy medidas las cantidades, la distribución de los elementos, y luego, la forma de aplicar la corriente. Obviamente será necesaria una fuente de energía cercana a las placas de hormigón.


Un timelapse de cuatro horas en el que se ve al sistema en acción

Mejor en zonas críticas

Tuan considera que un lugar ideal para colocar su material es en puentes, ya que son un espacio que suele congelarse antes, al estar más expuestos a los agentes externos. La solución iría colocada en varios puntos estratégicos, o puntos críticos como intersecciones o rampas, por lo que no sería necesario cubrir toda una carretera.

¿El precio de elegir este tipo de hormigón? Pues Tuan explica que empleando su sistema de volumen, una yarda cúbica sale por 300 dólares, en comparación con los 120 dólares que cuesta un hormigón convencional.

La situación actual del proyecto la podemos calificar como ‘en pruebas’. El hormigón está en manos de la Federal Aviation Administration (FAA) - se ha colocado en determinadas zonas de aeropuertos, nunca en pista -, y se dará un veredicto en marzo de este año, para pensar en pruebas más importantes.

¿Sólo para la calzada?

Según Tuan, podrían probar a usarlo en edificios, proponiendo nuevas características. Si se sustituye la piedra caliza y arena por un mineral llamado magnetita, el hormigón podría proteger contra ondas electromagnéticas. Los teléfonos móviles no funcionarían.

La solución no parece apta si de lo que se trata es de un coche con ruedas de hielo.


Más información | Universidad de Nebraska-Lincoln

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