Un nuevo escándalo de emisiones le ha costado 80 millones de euros a Volkswagen. El culpable: Porsche

Un nuevo escándalo de emisiones le ha costado 80 millones de euros a Volkswagen. El culpable: Porsche
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El Grupo Volkswagen tendrá que pagar 80 millones de dólares a los afectados de un nuevo escándalo relacionado con las emisiones y el gasto en combustible de sus vehículos. Los afectados han sido clientes de Porsche, quienes compraron vehículos más "gastones" de lo que las cifras oficiales decían.

La sanción llegó el pasado miércoles después de que Volkswagen haya conseguido llegar a un acuerdo con los demandantes, en un acto de conciliación presentado el miércoles en la corte federal de San Francisco. Éstos denunciaban que el consumo de sus vehículos y las emisiones contaminantes expulsadas por sus Porsche son sensiblemente superiores a los datos aportados en el momento de la compra.

Los 80 millones de dólares que el Grupo Volkswagen está dispuesto a pagar se repartirá en indmenizaciones de entre 250 y 1.109 dólares por vehículo. Se calcula que cada uno de los vehículos realiza entre una y dos millas menos de recorrido por cada galón de combustible consumido. En total, hay unos 500.000 vehículos afectados vendidos entre los años 2005 y 2020.

Si traducimos eso a cifras europeas, por cada litro de combustible, los Porsche afectados recorren entre 354,40 y 708,80 metros menos de los esperados. Es decir, en un vehículo que homologa 10 litros/100 km de consumo, estaría realizando entre siete y tres kilómetros y medio menos de recorrido. En el peor de los casos, por cada 100 kilómetros, el vehículo necesitaría cerca de un litro más de combustible.

Volkswagen, consumos y emisiones

Hace ya casi siete años desde que el Dieselgate saltase a la luz. Un escándalo relacionado con las emisiones y consumos de los vehículos diésel de Volkswagen y Audi que, más tarde, se supo que también estaba extendido a otras firmas del conglomerado automovilístico. Sólo en España se contabilizaron casi 700.000 vehículos afectados.

Como se supo tras las investigaciones, el Grupo Volkswagen utilizaba un software capaz de discernir cuándo el vehículo se encontraba en un banco de pruebas y cuándo circulaba por carretera, limitando las emisiones contaminantes en el primer caso y liberando todas las capacidades del motor en el segundo.

El resultado: durante seis años, sus vehículos diésel contaminaban y consumían más combustible del reflejado durante los test de homologación. Una infracción que se ha cifrado en más de 30.000 millones de euros de gasto a nivel mundial si se suman los gastos legales y de reparación de vehículos.

Sin embargo, además de utilizar un software con el objetivo específico de ocultar la trampa en sus vehículos vendidos en Estados Unidos. Porsche también utilizó desarrollos de cambios más largos durante las pruebas de homologación, en comparación a los que luego se vendían. De esta manera, el vehículo homologaba un consumo menor durante las pruebas y un mayor rendimiento ya en la calle.

El acuerdo todavía tiene que ser validado por un juez, pero Porsche ya se ha disculpado con sus clientes y han asegurado en un correo electrónico que "el acuerdo garantiza que los clientes reciban un reembolso justo por cualquier cambio de clasificación y reparación", como recoge Bloomberg.

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