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Tendrá que ser el próximo Congreso quien dé el primer paso para que los robots paguen las pensiones de los españoles

Tendrá que ser el próximo Congreso quien dé el primer paso para que los robots paguen las pensiones de los españoles
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Tras dos años de negociaciones constantes entre los grupos políticos, parecía que en el seno de la Comisión del Pacto de Toledo había un principio de acuerdo para renovar la política de pensiones.

Según publicaba El Confidencial, existía un borrador que, tras dos años de negociaciones constantes entre los grupos políticos, podría haberse aprobado hoy, permitiendo que fuera votado en el pleno del Congreso la próxima semana, antes de la disolución de las Cortes paralice durante varios meses la actividad legislativa.

Y es que la convocatoria de elecciones había caído como una bomba sobre la comisión, motivándola a intentar cerrar los últimos flecos del documento que habría determinado el futuro de las pensiones en España. Sin embargo, a última hora, esto no ha sido posible. Finalmente, la reunión de hoy sólo ha servido para visibilizar el desacuerdo entre los partidos.

Existía la opción de realizar una segunda reunión el próximo jueves, pero se ha descartado. Gerardo Camps, portavoz del PP en la comisión, ha reconocido que, tras mucho trabajo, los grupos estaban "muy cerca del acuerdo", pero que la labor deberá quedar ya en manos del próximo Congreso.

Sus señorías legislarán sobre la cotización de los robots

Pese al desacuerdo final, cabe destacar la presencia en el borrador que se discutía hoy de una novedosa referencia al papel de la robotización en la financiación de las pensiones: una de las recomendaciones realizadas pasaba por plantear nuevas vías de financiación para la Seguridad Social si los robots terminan lastrando el crecimiento del empleo y el peso de los salarios en el PIB:

"Si la revolución tecnológica implica un incremento de la productividad, pero no necesariamente un aumento del empleo, el reto pasa por encontrar mecanismos innovadores que complementen la financiación de la Seguridad Social".

En resumen: nuestros parlamentarios han estado a punto de abrir la puerta a un 'impuesto a los robots' como vía para "reforzar la estructura financiera del sistema [de pensiones] a través de la diversificación de sus fuentes de ingresos".

Éste era un debate que venía de largo: ya en el primer año de la legislatura, en uno de sus primeros actos como líder de la UGT, Pepe Álvarez planteó la necesidad de que los robots 'cotizasen a la Seguridad Social' para compensar la pérdida de empleos que ya empezaban a provocar.

Pero esta opción no parecía convencer a su homólogo en CCOO, Unai Sordo, que el año pasado expresaba su desacuerdo en estos términos:

"Pensamos que si la robotización se implanta en las empresas es para mejorar la productividad, y que lo que hay que gravar es el beneficio empresarial con un funcionamiento mucho más activo del impuesto de sociedades".

De hecho, esa disparidad de criterios parece haberse reproducido también entre los diputados del Congreso, que incluso en el borrador finalmente fallido dejaban abierta la puerta también a esa segunda posibilidad.

Bill Gates y el Parlamento Europeo ya pusieron el tema sobre la mesa

Por supuesto, no sólo España está teniendo un debate en torno a la tributación de los robots. Ya en 2017 Bill Gates llevó el tema a las portadas de todo el mundo: "Si un robot reemplaza el trabajo de un humano, este robot debe pagar impuestos como un humano".

El razonamiento detrás de las palabras de Gates era que las empresas que están optando por robots seguirán aumentando sus ingresos al reducir costes y aumentar la producción, por lo que cada robot debe ser gravado a un nivel similar al de un trabajador humano.

Prácticamente en las mismas fechas, un informe del Parlamento Europeo proponía considerar a los robots como personas a efectos legales, con el fin de que tributasen y pudieran así contribuir a poner en marcha un sistema de renta básica ciudadana en toda la Unión.

Bien es cierto que, finalmente, dicho informe quedó en nada después de que el trámite parlamentario lo enmendase para recoger únicamente referencias genéricas sobre la necesidad de legislar sobre el uso de robots.

Nota: la noticia se ha actualizado tras finalizar la reunión de la Comisión del Pacto de Toledo.

Vía | El Diario & El Confidencial

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