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Malware: qué es, qué tipos hay y cómo evitarlos

Malware: qué es, qué tipos hay y cómo evitarlos
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Vamos a explicarte qué es exactamente el malware, un tipo de amenaza que tiene bastantes tipos, desde los virus informáticos hasta el ransomware. A veces puede ser un poco confuso encontrarte tanto nombre para hablar de los diferentes tipos de malware, y acabamos no sabiendo bien las diferencias. En este artículo, vamos a intentar explicártelo todo.

Empezaremos explicándote qué es exactamente el malware, y seguiremos con una pequeña lista resumiéndote cuáles son los diferentes tipos de malware que puedes encontrarte en la red. Después, pasaremos a darte varios consejos para evitarlo, tanto conociendo cómo suelen difundirse como con otros consejos extra.

Qué es el malware

La palabra malware viene del inglés, y y es el resultado de la unión de las palabras malicious software o software malicioso. Por lo tanto, se trata de un tipo de software o de aplicación que tiene como objetivo hacer daño al dispositivo en el que se ha conseguido alojar, instalar o infiltrar, ya sea un ordenador, un teléfono móvil o cualquier otro aparato.

Existen muchos tipos de malware, como los virus informáticos, los troyanos, los gusanos, el spyware, el adware y el ransomware. Sin embargo, malware es el término principal que utilizamos para hablar de todas esas amenazas informáticas.

La forma de actuar de cada una suele ser diferente, pero en común tienen el objetivo de dañar el equipo o a su usuario, y el de instalarse en el ordenador o dispositivo electrónico sin que tú quieras que esté ahí o sin que te des cuenta. Para esto último, cada tipo de malware utilizarán diferentes técnicas que van desde camuflarse como una aplicación normal, engañarte para instalarlo, o ser instalado por otra aplicación diferente.

Sin embargo, todas las aplicaciones que pueden exponer tus datos o crear funcionamientos no deseados en un equipo no son malware. Por ejemplo, el software defectuoso no es malware aunque pueda acabar teniendo efectos similares en algunos casos, ya que simplemente se trata de programas que fueron diseñados con buenas intenciones, pero cuyo código tiene errores que hacen que funcione mal.

Tipos de malware

Aunque ya te hemos explicado a fondo los tipos de malware que hay y sus diferencias, vamos a resumírtelo aquí para que también puedas tener claros esos rasgos principales de los diferentes tipos de malware.

  • Virus informático: Un un tipo de malware cuyo objetivo es alterar el correcto funcionamiento de un dispositivo. Un virus necesita ser ejecutado por el usuario pensando que es una aplicación legítima, y una vez lo hace, puede replicarse e infectar el equipo. Hay diferentes tipos, desde simples bromas hechas para molestar hasta otros que pueden dañar seriamente y tu ordenador borrando o modificando archivos que repercuten directamente en su funcionamiento.
  • Gusano informático: Este malware no necesita de la intervención del usuario ni modificar ningún archivo existente, y también puede replicarse a sí mismo y enviar copias a otros equipos conectados a ese en el que están o que estén en su lista de contactos. Se suelen utilizar para crear botnets, redes de ordenadores zombies que pueden actuar de forma simultánea cuando un operador le da la orden para enviar SPAM de forma masiva, difundir malware o lanzar diferentes tipos de ataques informáticos ataques DDoS o de denegación de servicio.
  • Troyano: Es un malware que va dentro de un programa legítimo o disfrazado de él para introducirse en tu equipo como si usara un Caballo de Troya, de ahí su nombre. Mientras que un virus suele ser destructivo, un troyano trata de pasar desadvertido mientras accede a tu dispositivo con la intención de ejecutar acciones ocultas con las que abrir una puerta trasera para que otros programas maliciosos puedan acceder a él o robar información. Estos no se propagan a sí mismos.
  • Spyware: Un malware que también se instala en tu equipo por sí sólo o mediante la interacción de una segunda aplicación que lo lanza sin que te des cuenta, y suele trabajar a escondidas intentando no ser detectado para recolectar información sobre el usuario u organización dueña de un ordenador de forma no autorizada.
  • Adware: Una aplicación en la frontera del malware, porque no siempre es dañino para el ordenador. Su única misión es la de meterse en tu ordenador y empezar a mostrarte publicidad, ya sea mientras estás navegando por internet, a forma de popup en momentos aleatorios o durante la ejecución de un programa. Para ello, se instala en tu equipo normalmente a través del proceso de instalación de otras aplicaciones, casi como si fuera un troyano pero sin dañarte.
  • Ransomware: Un malware que secuestra los datos de tu ordenador bloqueándolos sólo ellos o todo el equipo, y pidiéndote un rescate económico a cambio de recuperarlos. Este tipo de programas puede acceder a tu ordenador a lomos de un gusano informático u otro tipo de malware, y es importante nunca pagar el rescate para no fomentar su uso y porque no tienes garantías de liberar los datos de tu ordenador.

Cómo se puede infectar tu ordenador

Cada tipo de malware tiene sus propias técnicas a la hora de infectar tu ordenador. Sin embargo, hay varios métodos comunes que muchos de ellos comparten, y precisamente por eso son a los que más le vas a tener que prestar atención para evitar su instalación.

En primer lugar, ten cuidado con las descargas en Internet. Cuando quieras descargar un programa o aplicación, recurre siempre a las páginas oficiales. Y es que cuando lo bajas de páginas de terceros, puedes acabar con instaladores propios de esas páginas que, en el mejor de los casos, te intentarán meter adware en el ordenador.

Las precauciones las tienes que extremar si buscas descargar programas en redes P2P, sobre todo si buscas cracks para romper las protecciones de seguridad de juegos legítimos para jugar gratis. Estos cracks y las promesas de obtener determinado juego o aplicación gratis ahorrándote mucho dinero son un método de difusión clásico y eterno para muchos tipos de malware, ya que los cracks son siempre programas que tienes que ejecutar.

También has de tener cuidado con los correos electrónicos. Muchas veces, un cibercriminal puede intentar hacerse pasar por una empresa u organización, o incluso por un amigo. Esto lo pueden hacer para llevarte a una página fraudulenta en la que obtener tus credenciales como nombre de usuario y contraseña haciéndote pensar que estás iniciando sesión en la web verdadera, o para que te descargues aplicaciones con el malware dentro.

Ten siempre cuidado con cualquier programa gratuito que no descargas de su página oficial o que no conoces. Lo repetimos porque es uno de los métodos más comunes. Y si ya es poco recomendado descargar una aplicación de webs conocidas pero que no son la oficial del programa, tienes que evitar por todos los medios descargarlos de páginas que no conozcas o de las que nunca hayas oído hablar.

Otras precauciones para evitar el malware

Más allá de evitar los métodos clásicos de infección de los diferentes malware, hay otras cosas que también puedes hacer para prevenirlo. Lo más importante, es tener el sistema operativo de tu dispositivo siempre actualizado, ya que tanto en ordenadores como en móviles se hacen actualizaciones periódicas de seguridad en las que se implementan remedios para malware conocido.

No instales nunca aplicaciones que no conoces por muy buenas promesas que te hagan sus creadores, y si estás tentado de hacerlo porque este programa hace algo que necesitas, infórmate primero buscando su nombre por Internet. Así, podrás saber si otros usuarios han tenido problemas con ella, y evitarás el método más común para instalar malware, que es a través de una aplicación maliciosa. Es la tercera vez que te lo mencionamos, sí, pero es muy importante.

Si tienes cuidado con todos los programas o aplicaciones que instalas en el ordenador, no siempre son necesarios. Sin embargo, por precaución también suele ser recomendable tener algún tipo de antivirus, sobre todo en sistemas operativos que no tengan un método centralizado para descargar aplicaciones.

Con esto, me refiero a que en sistemas operativos como Android o iOS las aplicaciones se descargan a través de sus tiendas oficiales internas, lo que permite que Google y Apple puedan controlar la seguridad de estas apps. Aun así, a veces también se cuelan apps maliciosas, o sea que por quinta vez, cuidado con instalar apps que no conoces.

Mientras, en otros sistemas operativos como Windows puedes instalar programas que descargas de otras páginas web, por lo que en estos ordenadores es más recomendables tener algún antivirus. Windows 10 ya viene con su propio antivirus llamado Windows Defender que es bastante bueno, aunque también tienes otras alternativas a las que puedes recurrir.

Otros sistemas operativos como macOS o GNU/Linux son mucho menos utilizados que Windows, lo que hace que los cibercriminales no se tomen la molestia de diseñar tanto malware para ellos. Sin embargo, eso no evita que siempre debas tener precauciones y por lo menos prestarle atención a los métodos de difusión más comunes.

Por último, también es importante hacer copias de seguridad de tu sistema operativo y sus archivos. Así, si un malware inutiliza tu ordenador o hace que funcione demasiado mal, tendrás hecha una copia de seguridad con la que volver a un estado anterior, o una copia de los archivos para no perderlos si se ven dañados.

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