Compartir
Publicidad
Publicidad

Mountain Performance 15, análisis (y III)

Mountain Performance 15, análisis (y III)
Guardar
44 Comentarios
Publicidad
Publicidad

Ya está aquí la tercera entrada de nuestro análisis al Mountain Performance 15, uno de los últimos equipos del fabricante español Mountain. Tras comentar nuestras primeras impresiones y los benchmarks y pruebas sobre juegos ya estamos preparados para lanzar nuestras conclusiones.

Con el gran catálogo de ordenadores portátiles que tenemos en el mercado hay dispositivos para todos los gustos y colores. Equipos muy específicos para gente que vaya a realizar un uso muy concreto. Somos nosotros los que debemos saber qué es lo que queremos. Por ejemplo, mi opción personal siempre han sido los equipos de 13 pulgadas, rápidos, livianos y fáciles de llevar. El Mountain Performance 15 es un equipo que puede moverse y llevarse aquí o allá, pero sus 2.6 kilogramos de peso y su enorme cargador pueden hacerlo algo incómodo.

Lo que ganamos será una potencia muy buena por un precio razonable, algo que en equipos más ligeros es difícil por razones físicas. Si quieres potencia olvídate, por norma general, de un peso pluma, ya que tendrás que acudir a por un peso pesado como el Performance 15.

Mountain Performance 15, resumen del análisis

Un portátil potente

Lo que más me ha llamado la atención del Mountain Performance 15 es su potencia y rendimiento. El funcionamiento del SSD es maravilloso, permitiendo arrancar el equipo desde cero en escasos segundos. Dentro de Windows 7 se nota también la rapidez, sustancialmente mayor que en cualquier disco duro tradicional. Un añadido completamente recomendable siempre y cuando te lo puedas permitir, claro.

Mountain Performance 15

Luego está lo que podríamos llamar el par de gráficas. Una potente y otra más comedida; una con un consumo mayor que la otra. La diferencia entre ambas es bastante notable en términos de rendimiento. Uno de los aspectos positivos es que poder elegir entre una y otra está al alcance de nuestras manos. De un click, concretamente. En amarillo funcionará la dedicada, en verde la integrada. Así de simple, cambio en caliente y sin necesidad de reinicios del sistema operativo.

GPU: entre el silencio absoluto y el calor infernal

Entre las dos unidades gráficas hay diferencias más allá de la potencia, y son el calor generado y el ruido. Mientras con la integrada Intel HD Graphics 3000 no oiremos absolutamente nada del equipo, con la NVidia GT 555M la cosa cambia bastante. Es más ruidosa, aunque no ensordecedora, y se calienta mucho más. Sí, tanto como para llegar a molestar. El aire caliente sale de unas ranuras situadas en el lateral izquierdo, afortunadamente lejos de la posición normal de nuestras manos.

Mountain Performance 15

El lado positivo es que para las tareas cotidianas, es decir todas excluyendo los juegos y aplicaciones de tipo 3D, no necesitaremos más que la integrada en el procesador Intel, la cual es realmente silenciosa y bastante fría. Incluso puede trabajar con vídeo en alta definición sin problemas y manteniendo unas temperaturas de funcionamiento bastante buenas.

Batería y autonomía de trabajo

Una de las grandes dudas que podemos tener es la autonomía de la batería, cuánto podrá durar sin estar conectado a la red eléctrica. Teniendo dos GPU podremos jugar a usar una u otra para conseguir la mayor eficiencia.

Mountain Performance 15

En nuestras pruebas la autonomía conseguida realizando tareas sencillas (navegación por Internet, WiFi activado, poco más) fue la siguiente:

Duración (horas)
NVidia GT 555M 2.5
Intel HD Graphics 3000 3

Lo cual son buenos resultados teniendo en cuenta que es un equipo de 15 pulgadas. Nótese que no se le dio un uso intensivo, si no algo básico y sencillo. La autonomía, evidentemente, varía notablemente dependiendo de los programas que estemos utilizando.

Teclado y trackpad

Dadas las dimensiones de este equipo, la inclusión de un teclado numérico era obligada. Este teclado es bastante compacto, omitiendo las teclas de los símbolos y colocándolas en la parte superior. La tecla Intro también cambia radicalmente, pasando a ser un único botón en vez de ocupar el espacio de dos.

Mountain Performance 15

El teclado es bastante cómodo. Las teclas son de buen tamaño, están espaciadas y ofrecen un buen tacto. No me termina de gustar la parte numérica, la de la derecha, ya que estamos acostumbrados a una distribución diferente a la que presenta el Performance 15. No es incómodo, pero tampoco es de los mejores del mercado. Hubiese sido preferible optar por una distribución más clásica en vez de condensar tantas teclas diferentes en tan poco espacio.

También hay otros botones de gran uso en aplicaciones de ofimática, como los inicio, fin, avance de página y demás, que sólo podrán utilizarse pulsando la tecla especial Fn junto con otra. Es, junto con el pad numérico, otro de sus puntos débiles.

Como todo, el teclado es acostumbrarse a su uso, pero tras un tiempo utilizándolo reconozco que no me termina de convencer.

El peso lo convierte en un portátil portable

Otro de los aspectos que no me ha convencido es el peso, bajo mi punto de vista excesivo. Hablamos de 2.6 kilogramos a sumarle el enorme cargador, con el que fácilmente nos ponemos en 3.5 kilogramos. Una barbaridad para los tiempos que corren entre los ultrabooks de Intel y los equipos de pequeñas dimensiones denominados ultraportátil. Mountain ofrece, eso sí, un cargador más liviano por unos pocos euros más, aunque el que nos llegó a nosotros es el estándar.

Como ya comenté anteriormente, si elegimos potencia ésta vendrá acompañada de, generalmente, grandes dimensiones y peso bastante alto. Poco más hay que discutir aquí, será el usuario el que elija cuál de las dos características tiene mayor importancia: si una gran potencia y alto peso, o una potencia más comedida en un equipo bastante más ligero.

Mountain Performance 15, precio y disponibilidad

El Mountain Performance 15 empieza en 990 euros para la configuración más básica. Nuestro equipo nos llegó con algunos cambios como el SSD, con los que el precio se eleva hasta los 1.154 euros con impuestos ya incluídos.

Como siempre, se trata de un portátil parcialmente configurable (CPU, RAM, almacenamiento, etc.) y que incluye dos años de garantía y soporte técnico gratuito de la mano de Mountain.

El portátil Mountain Performance 15 ha sido cedido para la prueba por parte de Mountain. Puedes consultar nuestra política de relaciones con empresas

En Xataka | Mountain Performance 15.
Más información | Mountain.

Temas
Publicidad
Comentarios cerrados
Publicidad
Publicidad
Inicio
Inicio

Ver más artículos