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Microsoft Surface Tablet

El misterioso evento que Microsoft nos ofreció ayer a última hora de la noche se saldó con la presentación de dos nuevos productos de hardware, las Microsoft Surface Tablet con Windows 8. El anuncio ha tenido lugar apenas dos semanas después de la feria Computex de Taipei en la que fabricantes como Acer, Asus o Samsung también presentaron sus propias alternativas de tablets que son algo más que tablets.

Hoy queremos ofreceros una comparativa entre los principales dispositivos convertibles que llegarán en los próximos meses y las claves para entender una nueva categoría de producto que busca su sitio entre el iPad, el variopinto segmento Android y los ultrabook de nueva generación. Vamos con ello.

La importancia de la plataforma

Comencemos por definir un dato crucial que diferencia completamente unos tablets de otros: su procesador. Bajo el nuevo paraguas del sistema operativo Windows encontramos dos versiones muy distintas. Windows RT y Windows 8 Pro cada una de las cuales responde a una distinta arquitectura de procesador.

Windows RT es la versión del nuevo sistema operativo que Microsoft ha desarrollado para móviles y tablets sobre la base de Windows Phone 7 y que utiliza el interfaz Metro de ventanitas cuadradas. Windows RT ha sido desarrollado completamente para la plataforma de procesadores ARM. Marcas como Nvidia o Qualcomm trabajan en chips para esta plataforma entre cuyas ventajas encontramos un precio más asequible y un menor consumo energético.

Microsoft Surface Tablet

Windows 8 Pro, por su parte, es la versión del último Windows desarrollada para plataformas X86, o sea, las que utilizan procesadores como los Intel Core i, Intel Atom, o AMD Fusion, entre otros. La plataforma X86 es heredera directa de Windows 7 y su uso está pensado fundamentalmente para ordenadores. Si ahora lo vemos en tablets es simplemente porque Intel ha logrado bajar mucho el consumo energético en la tercera generación Ivy Bridge hasta el punto de hacer sus nuevos chips adecuados para un dispositivo tan pequeño, ligero y fino como un tablet.

Como ya os adelantábamos hace meses, ARM y X86 se han encontrado en un punto medio en el que ARM subía en potencia y prestaciones mientras X86 bajaba en consumo. El encontronazo era inevitable.

Los tablets con Windows RT

La gran cortapisa de Windows RT, es que no es compatible con todas las aplicaciones de Windows desarrolladas sobre X86. La arquitectura de ambas es muy distinta y no es frecuente encontrar incompatibilidades en las librerías. Incluso aunque Microsoft saque un compilador (cosa que seguro hará) probablemente no sea tan sencillo o habitual trasladar una aplicación típica de Windows 7 u 8 a RT, o intentar instalar sistemas operativos libres como lo es bajo arquitecturas X86.

Microsoft ha planteado Windows RT para que sea adquirido siempre integrado en un dispositivo. No hay licencias ni venta del SO por separado. Igualmente, todas las aplicaciones disponibles en este sistema deberán adquirirse a través de la tienda de aplicaciones Windows Store, similar a Google Play o al iTunes App Store.

Windows RT tiene escritorio clásico, pero su uso está muy limitado. En su lanzamiento habrá algunas aplicaciones y suites que los de Redmond integrarán en RT, como el paquete Office, el explorador de archivos o Internet Explorer, pero todo lo demás depende de la voluntad de los desarrolladores de software por implementar versiones de sus productos para Windows RT.

La combinación de Windows RT y ARM hace que los tablets bajo estas dos plataformas sean más ligeros, tengan un menor consumo y unas características de hardware muy distintas a los X86 con Windows 8 Pro. Aquí teneis un resumen de las especificaciones conocidas hasta ahora.

Tablets Windows RT

Los tablets con Windows 8 Pro

Windows 8 Pro es, por el contrario, un desarrollo que une Windows RT y su interfaz Metro con el Windows 7 que todos conocemos. La plataforma X86 hace que exista retrocompatibilidad. Si tenemos una aplicación Windows que usamos frecuentemente podremos instalarla casi con toda seguridad en Windows 8 Pro.

Esta versión de Windows tiene también salida a un escritorio clásico mucho más parecido a lo que estamos acostumbrados. Los tablets bajo Windows 8 Pro son algo más gruesos, pesados y consumen más energía. En el lado positivo de la balanza, sus chips Intel Ivy Bridge les otorgan mucha más potencia para tareas propias de un PC completo o para videojuegos convencionales. Este es un resumen de las especificaciones conocidas de los tablets con Windows 8 Pro hasta ahora.

Tablets Windows 8 Pro

El dilema de la productividad

Hay dos claves que probáblemente definan el futuro de estos nuevos dispositivos. La primera es la productividad. Los tablets son una herramienta que sirve básicamente, para consumir contenidos, sean noticias, navegación web, vídeo, música, imágenes o aplicaciones de comunicación y redes sociales. Desgraciadamente, no son buenos en lo que a productividad se refiere.

La cojera del iPad o de los tablets Android a la hora de servir como herramientas de trabajo no se debe sólo a falta de potencia. Incluso sin entrar en trabajos que requieren un hardware con mucho músculo, como la edición de vídeo, la fotografía o el renderizado 3D, cualquier tablet a día de hoy es, cuanto menos, problemático a la hora de servir como herramienta de trabajo.

Microsoft Surface Tablet

El sistema operativo no permite instalar aplicaciones específicas de ordenador, los dispositivos de entrada clásicos (ratón o touchpad y teclado) deben adquirirse por separado y suelen ser pequeños y poco funcionales. Finalmente, las aplicaciones bajo soporte táctil son muy vistosas pero en la mayoría de los casos desesperantes a la hora de trabajar.

Si todo lo que tenemos que hacer es escribir en un procesador de textos, editar unas fotos y subirlo a un blog, quizá un tablet nos saque de un apuro, pero cualquiera que haya intentado hacer algo tan simple como meter una marca de agua en una imagen o cortapegar un texto sobre soporte táctil con rapidez y precisión estará de acuerdo en que los tablets no les llegan a los PC ni a la suela de los zapatos.

Con Windows 8 Pro, Microsoft abre una brecha importante en el segmento tablet. Los equipos con este nuevo SO son más pesados y probablemente menos manejables, pero a cambio ofrecen todo lo necesario para trabajar (en la mayor parte de casos) y, si tuviera que compararlos, lo haría antes con un ultrabook que con un tablet Android.

El dilema de las aplicaciones

El último gran punto que decidirá el destino de estos nuevos tablet, sobre todo en lo que a Windows RT se refiere, es el número, variedad y calidad de las aplicaciones. Windows Phone 7, por poner un ejemplo próximo, no ha logrado equipararse al catálogo de IOS o Android.

Asus tablet 600

La supervivencia de Windows RT depende por entero de los desarrolladores. Si la cosa de le da bien a Microsoft, incluso es probable que Windows RT acabe comiendo cuota de mercado a Windows 8 Pro si los estudios desarrollan versiones decentes de sus programas profesionales para estas plataformas.

Aún es pronto, muy pronto, para dar un veredicto al respecto. De momento tan sólo podemos recomendaros que consideréis la gran pregunta del segmento tablet: ¿Para que vais a usar la tableta?. Si vuestro lei motiv es el consumo de contenidos y la navegación, el iPad, los tablet Android ICS y Windows RT son magníficas opciones. Si, por el contrario, albergáis alguna esperanza de utilizar el tablet como herramienta de trabajo, mejor orientaos a Windows 8 Pro, sea en tablet o en ultrabook, a menos que vuestras necesidades puedan cubrirse con cuatro aplicaciones ligeras o un navegador web.

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