
Dirán que no quedan marcas que batir o aventuras que correr, pero hace falta sólo un poco de ingenio (y valor) para plantar cara a nuevos desafíos. Lo próximo que Steve Fossett (que ya ha perseguido el récord de ascenso en globo) pretende lograr es dar la vuelta al mundo, en un avión tripulado por él únicamente sin para ni repostar en el aire en ningún momento. Quiere ‘circunnavegar’ el planeta en el GlobalFlyer, un coloso construido todo de una pieza, de 33 metros de largo y con la envergadura de un Boeing 737-900. La fecha fijada para el viaje es principios de enero pero tienen algunos problemas que resolver. Es una travesía de 32.000 kilómetros que Fosset tendrá que realizar durante unas 70 horas en solitario, por mucho que pueda usar un piloto automático se le hará muy duro un trayecto en una cabina de dimensiones minúsculas. Estaremos al tanto de lo que sucede.
Vía The New York Times (necesita registro gratuito).
Más información en Virgin Atlantic.



Comentarios
Además de ingenio y valor hace falta una pasta :) Dudo mucho que este construido de unica pieza. He mirado en la hoja de Virgin Atlantic, y no me ha parecido leer nada al respecto. Soy I. Aeronautico y por no poner remaches venderiamos el alma ;)
abel, lo de que está construido de una pieza lo he leído en el artículo del New York Times.
Saludos Adolfo