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Samsung Galaxy

Ya sólo quedan poco más de 24 horas para que Samsung presente en Londres el Samsung Galaxy S3. Tras muchos rumores sobre especificaciones técnicas y diseño – creatividad no ha faltado para intentar embaucarnos – dentro de unas horas lo conoceremos en detalle y os lo contaremos de primera mano. Antes de que llegue, nos gustaría echar la vista atrás y volver al punto de partida.

SIII. Tres, estos han sido los modelos con la denominación S dentro de la familia Galaxy. Sin embargo, no son los únicos que componen la que posiblemente sea la gama de productos más popular en Android. Su nombre, galaxia, nos deja ver no sólo la ambición de Samsung sino el tamaño y la variedad de elementos que conforman esta marca. Empecemos desde el principio para repasar una historia breve, pero intensa.

Samsung Galaxy S, la génesis

Corría el mes de marzo en el año 2010. Google ya había anunciado el Nexus One, un terminal fabricado por HTC que pretendía servir como santo y seña de Android. Junto al HTC Desire, que saldría más tarde, parecía claro que la compañía taiwanesa iba a ser líder dentro del ecosistema del sistema operativo de Google. Sin embargo, en la CTIA hubo un anuncio importante: Samsung Galaxy S.

Pantalla Super AMOLED de cuatro pulgadas, procesador Hummingbird a 1GHz, 512 de memoria RAM, Android 2.1 Eclair… La coreana decidió entrar por la puerta grande en este sector de los smartphones, y lo consiguió. La estrategia de lanzamiento global fue un éxito y a finales del 2010 logró vender diez millones de Galaxy S.

Como curiosidad decir que el Galaxy S fue un teléfono de nombres mil en territorio americano. Estados Unidos siempre ha sido un mercado singular en la telefonía móvil y los operadores siempre quieren terminales únicos, aunque se trate del mismo perro con diferente collar. De este modo surgieron los Captivate, Fascinate, Mesmerize y Vibrant. Modelos similares con pocas diferenciaciones. Sin embargo, esto sólo fue el principio.

2011, el año de Samsung Galaxy

Tras haberse posicionado como una de las empresas punteras de Android con un terminal que por aquel entonces se consideraba de gama alta – esta concepción cambia a veces demasiado rápido – Samsung empezó a dejar ver que su familia de productos iba a ser global, no se iba a centrar en la tecnología más puntera sino que pretendía llegar al gran público con modelos de entrada más asequibles, un poco más modestos en cuanto a especificaciones pero con una experiencia parecida, dentro de lo que permitía el hardware.

Uno de los primeros modelos de entrada fue el Galaxy 3. Sus especificaciones técnicas no eran malas: procesador a 667Mhz, antalla de 3.2 pulgadas, 256 MB de RAM… Su paso fue discreto, al igual que el del Galaxy A, sin embargo tiene su razón de ser. Ambos modelos salieron a finales del 2010, una época donde el concepto de smartphones, junto a una tarifa de datos, todavía no había calado en el gran público. No obstante, ambos sirvieron para sentar las bases de dos modelos que triunfaron: Galaxy Ace y Mini.

Avanzamos en el tiempo hasta principios del 2011. Fue en enero y febrero de este año, fechas por cierto en las que comenzamos nuestras andadas en Xataka Android, los meses elegidos por Samsung para presentar dos modelos de gama media y baja respectivamente: Ace y Mini. Smartphones sencillos que escudados en la marca Galaxy han tenido un éxito arrollador. Móviles económicos que han calado entre el gran público y es que es raro salir a la calle y no ver uno de estos en el tren, el autobús o en la calle.

Febrero también sirvió para presentar en sociedad al sucesor del Galaxy original, el S. Esta vez cambiaba el escenario, saltábamos del CTIA al Mobile World Congress de Barcelona. Samsung se puso sus mejores galas y presentó la evolución de su superventas: el Galaxy SII. Doble núcleo a 1,5Ghz, pantalla Super AMOLED Plus de 4,3 pulgadas, 1GB de RAM, 16GB de almacenamiento interno…

Por especificaciones técnicas era, junto al Optimus 2X y el HTC Sensation, el triunvirato de la gama alta en Android. Sin embargo fue el modelo de Samsung el que triunfó y se llevó el gato al agua respecto a la competencia: a día de hoy ha vendido más de 20 millones de unidades, superando así las expectativas del Galaxy S original.

Sin embargo, estos tres modelos sólo fueron el principio de otros muchos que hicieron que el 2011 fuera un próspero año para Samsung. Meses más tarde, ya casi a finales de año, llegaron otros modelos como el Galaxy Y, quien vino en dos versiones: con teclado QWERTY (Pro) y con pantalla táctil (Duos) ambos con doble SIM. También hubo un intento con la serie W, que tuvo modelo con teclado y sin él, pero su paso fue más discreto.

Otro titán, y nunca mejo dicho, que nos dejó la familia Galaxy en el 2011 fue el Note. Tras asentarse en la gama media y alta, Samsung quiso probar suerte con un smartphone completamente diferente. Un concepto que iba más allá de lo que habíamos visto e intentaba conjugar las virtudes de un teléfono móvil inteligente con un tablet. El resultado fue el Galaxy Note con sus 5,3 pulgadas.

Amado y odiado a partes iguales, lo cierto es que Samsung ha hecho grandes esfuerzos por llevar este terminal a nuestro bolsillos…o a nuestros bolsos según a quien preguntes. Campañas de publicidad con mucho impacto, muchas unidades distribuidas (que no vendidas)… Una muestra de que sólo una compañía como Samsung era capaz de hacer semejante despliegue de terminales.

El 2011 terminó para Samsung a lo grande con el Galaxy Nexus. Tras el lanzamiento del Nexus S, Google volvió apostar por el fabricante coreano para fabricar el abanderado de la última versión de Android: Ice Cream Sandwich. Aunque es un poco menos potente que el SII, el procesador es un doble núcleo a 1,2GHz, nos sorprendió a todos con la pantalla de alta resolución de 4,65 pulgadas: 720×1080 píxeles.

Galaxy Tab, la galaxia va más allá de los smartphones

Volvemos al 2010, en nuestro repaso histórico nos hemos dejado a un gadget con mucho peso en la familia Galaxy. Sin embargo, hemos querido sacarle de este eje cronológico comandado por los smartphones para no mezclar más nombres y llevar inevitablemente a la confusión. Estamos hablando, como no, de los tablets de Samsung. Vamos allá, a septiembre del 2010.

Con el iPad original ya en el mercado, y con las nuevas bases que estaban definiendo el mercado de los tablets, Samsung no quiso perder la oportunidad y se lanzó con un dispositivo Android cuando todavía el sistema operativo no estaba optimizado para este tipo de resolución y uso. A pesar de ello, el Galaxy Tab despuntó y se convirtió en una de las tabletas más interesantes del mercado.

En 2011, aprovechando la presencia arrolladora de Samsung en los teléfonos móviles, los coreanos decidieron seguir apostando por este formato junto a un poderoso aliado: Honeycomb. O lo que es lo mismo, una versión de Android optimizada, ahora sí, para tabletas de diez pulgadas (posteriormente a las de siete).

De este modo, durante el Mobile World Congress conocimos dos modelos: la Tab 10.1 y la 8.9. La primera, una de las más prometedoras, sufrió una singular operación bikini para competir en grosor con el iPad 2 de Apple, dispositivo que fue presentado unas semanas después de lo que vimos en la feria de Barcelona.

Antes de que acabara el año, en IFA, vimos una renovación del modelo original de la serie Tab. La 7.7 tenía como principal novedad un ligero aumento de pantalla así con la introducción de Honeycomb como sistema operativo. En su conjunto, Samsung no logró replicar el éxito que tuvo con los smartphones pero no se le puede negar los esfuerzos que ha hecho para posicionarse en un nicho de mercado muy competitivo.

Samsung Galaxy WiFi, entrando en el mercado de los reproductores multimedia

Aunque su paso ha sido más discreto, Samsung también ha querido meterse en el mundillo de los reproductores multimedia, los mal llamados en mi opinión MP4 y MP5. En esta gama de productos hemos visto tres modelos en función de las pulgadas: 3.6, 4,0 y 5,0 y más recientemente con el modelo de 4.2. Todos ellos bajo la denominación Galaxy S WiFi. Dispositivos orientados para el entretenimiento y con la única diferencia, respecto a los teléfonos móviles, de tener sólo conectividad WiFi.

Samsung Galaxy en el 2012, lo que hemos visto hasta la fecha

Aunque llevamos poco más de cinco meses en este año, la compañía coreana ya nos ha mostrado buena parte de los dispositivos Galaxy que veremos en las tiendas dentro de poco. Por un lado tendremos renovación en la gama de entrada con el Galaxy Ace 2 y Mini 2. Los Tab también vienen con fuerzas: el 10.1 2 y el 10.1 Note, que nos permitirá explotar todas las funcionalidades del S-Pen en un formato mucho más útil para dibujar.

También tendremos dispositivos nuevos y originales, como el Galaxy Beam, un smartphones con picoproyector ideal para presentaciones rápidas y también para mostrar nuestras fotos o vídeos en cualquier pared. Por último, hasta la fecha, la gran incógnita que será desvelada dentro de poco: el Samsung Galaxy SIII.

Seguro que a lo largo del año veremos nuevos smartphones y tablets en la familia Galaxy. Como veis, son muchos los terminales que componen esta gama que tan bien está funcionándole a Samsung. No en vano, en países como Estados Unidos son el fabricante número 1 y a nivel internacional, más allá de los teléfonos móviles convencionales, tienen mucho peso.

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