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No todos los zombies dan miedo: catorce (descerebradas) comedias de zombies

No todos los zombies dan miedo: catorce (descerebradas) comedias de zombies
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Los zombies somos todos, que es algo que ya sabía bien George A. Romero cuando puso la piedra fundacional sobre la que se edificaría toda una iglesia de muertos decrépitos que caminan y que suponen el terror definitivo de la era capitalista: la masa que no se atiene a razones y que sólo quiere consumir… cerebros.

Desde hace más de 60 años los zombies son objeto de culto, pero el nuevo siglo les ha dado una vitalidad (ejem) renovada. Éxito en diferentes pantallas y un status casi privilegiado: desde hace años, son el monstruo favorito en miles de fábulas, desde cómics, series de tv, videojuegos o lo que sea.

Pero, además, son también uno ideal para reírse un rato. Van catorce propuestas cómicas sobre zombies para este fin de semana.

Shaun of The Dead

La comedia de zombies definitiva (que no, ésa no es ‘Zombieland’, a pesar de un inicio muy fascinante) llegó en 2004, casi al mismo tiempo en que Zack Snyder revisitaba a Romero. Llegó desde el Reino Unido y no lo decimos como si fuera una anécdota: su humor es terriblemente británico, con Simon Pegg en el papel de perdedor aburrido de la clase media. Pegg es un torbellino cómico, lo mejor de un film repleto de grandes momentos (de hecho, ¿tiene algún momento malo?) que no se conforma con ser parodia pero, sin embargo, tampoco deja de lanzar dardos a todo el subgénero de zombies.

‘Bienvenidos al fin del mundo repetiría el asunto con la premisa de los aliens que suplantan a nuestros vecinos y unas gotas de peterpanismo galopante. No es tan redonda, pero merece la pena igualmente.

Mi novia es un zombie (Cemetery Man)

Olvidemos el Dinaramesco título que le pusieron en español, y pensemos en ‘Cemetery Man’ como la película sobre el burócrata de los zombies que en realidad es. Rupert Everett encarna al enterrador de un cementerio en el que todos los muertos se levantan al cabo de unos días. Su trabajo (de mierda y mal pagado) es, simplemente, encargarse de que cuando eso ocurra un buen palazo los mande de nuevo a la tumba para siempre. Que casi siempre ocurre de noche y a Francesco nadie le quiere pagar las horas extra.

Escenas radicalmente cómicas, como la del hospital, conviven con terror, sátira y sexo. La produjo Berlusconi, oigan.

Braindead

Aquí la traducción fue mucho mejor que en ‘Cemetery Man’ y a la ‘Braindead’ de Peter Jackson se le dio en llamar “Tu madre se ha comido a mi perro”, que apuntaba a lo gamberro y muy de humor negro de la producción del que más tarde sería director de ‘El Señor de los Anillos’ (y después sería abducido y suplantado por el alien pasado de rosca que ha adaptado ‘El Hobbit’ al cine).

La típica madre que no aguanta a la novia de su hijo decide ir al zoo a cotillearle una cita y sufre un accidente con un mono sacado de Skull Island que le deja convertida en zombie y trastoca lo que era una comedia romántica en una fiesta de gore donde la carcajada está por delante de todo.

Comer natillas ya nunca fue lo mismo.

Re-animator

‘Re-animator’ es la slapstick de las comedias de zombies de las que hablaremos hoy. Es, en realidad, una mezcla muy valiente de Lovecraft, científicos locos, gore de los 80, suspense, comedia… Esencialmente, sólo es de zombies como Frankestein puede serlo, pero Stuart Gordon y Brian Yuzna hicieron tanto y tan bien (como, por ejemplo, elegir a Jeffrey Combs) que ni siquiera el abuso posterior al que sometieron a “la saga” ‘Reanimator’ ha matado a la original.

Si algunos lloramos a los videoclubs y su muerte es por habernos dado cosas como éstas o…

Terroríficamente muertos

Sí, Sam Raimi. Lo tuvo en los 80 y en momentos posteriores lo ha recuperado de manera esporádica, pero su influencia en el cine de género es más que notable, como bien dejó claro ‘The Cabin In The Woods’. Pero él mismo era ya consciente de las posibilidades de su ‘Evil Dead’ y también que su única posibilidad para superarla era la autoparodia.

¿Que te dan más pasta para hacer lo que siempre habías querido hacer y crees que se te quedó a medias? Pues lo que haces, como dirían Spinal Tap, es subir hasta el 11. ‘Terrorificamente muertos’ convierte a Bruce Campbell en la cara de la comedia de terror y todo resulta más desenfrenado: amputaciones, posesiones, rituales. ¿Que en ‘El ejército de las tinieblas’ hay más muertos volviendo a la vida o que esto no son estrictamente zombies? Ya, bueno, escribid las quejas en cualquier página en blanco del Necronomicon.

Cockneys vs Zombies

Aquí llamada ‘Invasión zombie’, lo que desvirtúa por completo el claro posicionamiento cómico del título original. Obviamente, llamándose ‘Cockneys vs Zombies’ sólo podía llegar desde Inglaterra.

¿Y a ti cómo te pilló el fin del mundo? Porque a los hermanos Cockney les sorprendió robando un banco para conseguir pasta para sacar a su abuelo de la residencia de ancianos. Residencia en la que, por cierto, los zombies también entrarán para descubrir que no pueden ir más rápido que un anciano en taca-taca.

Nadie quiere ir al East End, y mucho menos en pleno apocalipsis zombie londinense, pero la película saca partido a lo que pretende ser: un bromazo.

Juan de los Muertos

“Juan de los muertos, matamos a sus seres queridos". Ah, la aportación cubana al asunto zombie va mucho más allá de un eslogan fantástico. Bueno, vale, quizás sólo media hora más y luego la película se atasca en lo rutinario, pero es bueno ver La Habana siendo invadida por muertos que resucitan por orden del malvado imperio capitalista.

Un buen porrón de carne pasada y algunas escenas cómicas muy efectivas en la que los zombies no son zombies ni infectados: son disidentes.

George: a Zombie Intervention

Lo malo de ser un zombie no es estar muerto y comerte gente, no. Lo malo son tus amigos. Si ya en vida son unos pesados, cuando eres un zombie y no les gusta lo que haces, ni te cuento. Si nos atenemos al augurio de “tanto descanso tengas como paz dejas”, el tal George tuvo que ser un horror en vida, mucho más que muerto, a raíz de como le tratan. Una película (muy) de baratillo sobre cómo lo políticamente correcto puede llegar a extremos tan insospechados como para tratar de convencer a un zombie de que deje de comerse a la gente.

Dead Heat

En el mercado ochentero, uno podía ponerse tan ridículo como aquí (¿un personaje llamado Roger Mortis?), filmar escenas como la de la carnicería china y, aún así, que la crítica no te tomase por el pito de un sereno, sino que te mirase con ojos tradicionalistas. Claro, salías hecho una piltrafa.

‘Dead Heat’ narra la persecución de una pareja de policías a lo Arma Letal (pero con Joe Piscopo como protagonista y medio muerto), en el que los malos también son difíciles de matar... porque ya están muerto. La premisa es descerebrada y todo en ‘Dead Heat’ va por el mismo camino, y aunque sea algo inferior a buena parte de las de esta lista, se merece una visita.

Homecoming

Joe Dante, hay que amarlo. Por mucho que su carrera haya sido a veces un quiero (el de quienes le seguimos a pies juntillas) y no puedo (el suyo, con bastantes títulos menores), ‘Gremlins’, ‘Piraña’ o ‘Exploradores’ sirvieron para algo nada despreciable: contagiar su amor por el cine fantástico (y artesanala) a muchos niños de los 80. Aún hoy, sus mejores títulos (y algunos de los que no eran tan redondos) mantienen esa virtud.

En ‘Homecoming’ (que en realidad formó parte de 'Masters of Horror' y no fue una película de cine), Dante decide que ya está bien de subtexto en las películas de zombies y, directamente, lleva la habitual sátira política a primer plano cuando un grupo de soldados estadounidenses muertos en Irak regresan a casa a tiempo para liarla parda en las elecciones a Presidente de los EEUU.

Dead Snow

Zombies y nazis. Zombies nazis, para concretar aún más. ¿Qué puede salir mal de una combinación así? Nada, salvo que formes parte de un grupo de estudiantes de medicina que decide irse a esquiar a Noruega y acaba encontrándose con un batallón alemán al que mandaron allí a morir en plena II Guerra Mundial.

Gore del que salpica, violencia muy explícita y situaciones hilarantes. ‘Dead Snow’ es lo que esperarías de una película tras conocer su premisa o ver su excelente escena inicial: https://www.youtube.com/watch?v=ZvtLX-Od-Fc Tiene segunda parte, con una escena final que usa el ‘Total Eclipse of the Heart’ para lo que nadie hasta ese momento habría imaginado que sirviera. (Aunque, bueno, siempre fue un asco de balada, sólo que esta vez se hace explícito)

Warm Bodies

John Malkovich, entre otros, se suma a la fiesta de hacer una comedia romántica adolescente con zombies de por medio. Que sí, que más allá de John Hughes (ay, Molly Ringwald) o de 'Clueless', muchas veces los protagonistas ya eran gente con el cerebro muerto, pero en este caso la premisa es directamente la de hacer algo “bonito” con zombies de por medio. 'Memorias de un zombie adolescente' la llamaron en España. Os podéis imaginar el resto del percal.

Curiosa por el planteamiento radicalmente distinto al del resto de comedias sobre el tema que hemos presentado. “¿Quién dice que el romanticismo ha muerto?”. Sí, lo mejor de las comedias sobre zombies siempre han sido sus taglines.

Return of the living dead

George A. Romero perdió la coletilla de “The living dead” por cuestiones de derechos del guión original y eso permitió que en los 80 naciera con este título una película que no sólo no es una secuela ni tampoco exactamente una parodia, sino que se permite hacer metahumor al respecto.

Que nadie se lleve a engaño por lo que parece una simple apropiación del nombre de la saga que lo creó todo en el subgénero zombie: Return of The Living Dead es una gran comedia, repleta de réplicas ingeniosas e inesperadas, sin tener miedo a parecer tontuna y muy bien llevada en sus escenas de terror.

Y que alguien encienda las luces aunque haya zombies cerca, por favor, ¡Trash se está desnudando otra vez!

Fido

‘Fido’, como ‘Warm Bodies’, adopta una premisa poco habitual, pero en este caso sale muchísimo mejor: los zombies viven entre nosotros y los usamos como criados gracias a que hemos controlado su apetito. Pero Fido empieza a comerse a gente y Timmy, un chaval de apenas diez años, decide emprender una huida hacia ninguna parte para salvar a su mejor amigo. Sí, comedia ligera y nada terrorífica que sorprendentemente funciona.

En Blogdecine | Zombies y cine: aburrimiento

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