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HTC 10 tras un mes de uso: si disfrutas de la música en tu móvil, este es tu smartphone
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HTC 10 tras un mes de uso: si disfrutas de la música en tu móvil, este es tu smartphone

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Llevábamos mucho tiempo esperando a que HTC por fin corrigiera todas las críticas de su familia de dispositivos HTC One M. Las sucesivas iteraciones de aquellos dispositivos no acababan de solucionar todos esos problemas, pero el lanzamiento del HTC 10 nos reconcilió con la firma taiwanesa.

Ya destacamos nuestras impresiones sobre el terminal en el análisis que publicamos hace un mes, pero ahora hemos querido tener un recorrido más amplio con el dispositivo para lograr descubrir si esas sensaciones se mantenían, y qué pros y contras aparecían. Este es nuestro análisis del HTC 10 tras un mes de uso.

Diseño: los cambios comienzan en el exterior

El HTC 10 cambia el lenguaje de diseño de los anteriores gama alta del fabricante, que tras un exitoso HTC One (M7) mantuvo aquellas líneas tan fantásticas durante dos generaciones más de producto. Eso ha cambiado en el sucesor de aquellos terminales, que de hecho pierde la "M" además de ese formato tan característico.

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En ese diseño hemos notado como tras un mes de uso este HTC 10 con una diagonal de 5,2 pulgadas no es especialmente ligero ni delgado, así que si eso es lo que buscáis en un gama alta quizás deberíais considerar otras alternativas. No ocupa desde luego lo que un phablet de 5,5 pulgadas, pero en HTC no han querido entrar en esa lucha por las dimensiones más reducidas del mercado.

El uso de materiales metálicos no le da no obstante un acabado que pueda apreciarse del todo como metálico. Es curioso, pero la parte posterior está tan pulida que uno casi podría confundirla con el plástico, y el color negro del terminal que analizamos durante este periodo confirmó esa sensación. Exteriormente si uno coloca el dispositivo con la pantalla hacia abajo ese material metálico y su acabado engañan.

También nos pareció llamativa la posición de los botones de control de volumen, situados en el mismo lateral pero por encima del botón de encendido y apagado. Eso hace que al querer controlar ese volumen a veces pulsemos sin querer el botón de encendido, pero además hace que si queremos sacar una captura de pantalla el gesto tenga que hacerse de forma más incómoda, normalmente con las dos manos.

Las especificaciones importan, las sensaciones, más

Ya hablamos largo y tendido de las especificaciones y el rendimiento en nuestro análisis, y lo cierto es que tras un mes de uso hemos comprobado como es muy difícil que el HTC 10 pueda dejarnos "tirados": la fluidez de la interfaz es notable, y lanzar aplicaciones o ir cambiando de una a otra -por ejemplo, para compartir contenidos entre ellas- es prácticamente instantáneo.

Es muy difícil a estas alturas distinguir entre los diversos terminales de gama alta, y el HTC 10 no defrauda en ese sentido: incluso en la ejecución de juegos exigentes no hay problemas, y al ir cargando el sistema con muchas aplicaciones o muchas pestañas en el navegador tampoco notamos que el sistema se vea comprometido. Con este hardware es difícil errar el tiro: este dispositivo es un cañón.

Esas buenas sensaciones también se demuestran con la pantalla SuperLCD de 5,2 pulgadas que destaca por esa resolución 1440p que ya no parece tan comprometedora para los dispositivos que la integran. Los fabricantes parecen haber logrado atajar potenciales "abusos" de la batería, y lo cierto es que aunque sería difícil distinguir una pantalla de 1080p de una 1440p (2K) como la del HTC 10, la visualización de todos los elementos y tipografías es realmente envidiable.

El rendimiento del HTC 10 no defrauda: este dispositivo es un cañón

Esa pantalla no es tan "vibrante" como la SuperAMOLED de los Samsung Galaxy, pero su comportamiento es igualmente destacable aunque en este test de largo recorrido sí hemos notado que quizás en exteriores la cosa se complica si la luz incide directamente en la pantalla: es ahí donde debemos ajustar el brillo al máximo para poder visualizar los elementos de la pantalla sin problemas.

En software, muchas y buenas sorpresas, aunque también nos encontramos con algunas pequeñas sombras. No poder regular la intensidad de la vibración y tener un cajón de aplicaciones que no se desplazaba de una sola vez -se va organizando en varias pantallas por las que nos desplazamos en vertical- fueron pequeñas molestias a las que se sumaron algunas otras como el teclado TouchPal que en mi experiencia -todo es acostumbrarse, seguro- no es tan válido como otras alternativas que afortunadamente podremos instalar rápidamente.

Pero como decíamos, en el terreno del software encontramos muchas alegrías. Blinkfeed es útil si uno quiere centralizar esa "actualidad filtrada" con un gesto rápido en pantalla, pero además contamos con una personalización muy ligera de Android que ayuda a que todo vaya especialmente fluido.

Freestyle

Eso no significa que no podamos personalizar el aspecto de nuestro escritorio: aquí es donde HTC destaca con una tienda de plantillas, temas y elementos visuales que permiten que el aspecto de nuestra experiencia Android sea realmente llamativa en todos los sentidos. Incluso podemos acceder a plantillas libres (los llamados 'freestyle layouts') en las que la disposición y tamaño de elementos puede ser muy diversa y que ofrecen resultados que como se observa en la imagen son de lo más llamativos.

Otra de las novedades que aportan una gran mejora en la experiencia de uso de este dispositivo es el sensor de huella dactilar. Aunque HTC se nos pone un poco pesada a la hora de registrar cada huella, ese proceso -que tampoco dura demasiado, apenas un minuto- compensa: el reconocimiento funciona de forma rápida y precisa, incluso cuando colocamos el dedo en ángulos distintos al que podría ser considerado como convencional.

No tendremos que preocuparnos por la autonomía de la batería, pero incluso si lo hacemos tenemos un poderoso aliado: la carga rápida

De hecho nos gusta especialmente que ese sensor esté en el botón de inicio, aunque aquí hay un buen número de usuarios que probablemente también digan que los sensores en la parte trasera son igualmente válidos. Pero si sois de los que tienen el móvil un montón de horas apoyado en una mesa -como es mi caso- poder desbloquearlo sin cogerlo, solo poniendo un dedo encima, es una pequeña bendición.

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También es necesario hablar de la obligada autonomía de la batería, que en nuestras pruebas ha sido algo irregular. No tendremos que preocuparnos demasiado, ya que a pesar de ese potente hardware y de su pantalla 1440p este móvil aguanta tranquilamente el día de uso sin problemas a no ser -y eso ocurre con cualquier terminal- que grabemos mucho vídeo 4K o nos pasemos un buen rato jugando a juegos exigentes.

Como decimos esa autonomía no se comportó de forma demasiado constante y mientras que había días en los que tras el día de uso la batería aguantó aún parte de la jornada siguiente, en otros ese consumo se había acentuado sin que por nuestra parte el uso hubiera sido especialmente distinto, al menos conscientemente.

Como decimos lo importante es que aquí la sensación es de no preocuparnos durante un día normal, y si lo hacemos tenemos un poderoso aliado: la carga rápida que permite que en apenas 20 minutos dispongamos de suficiente margen para pasar el resto del día sin problemas gracias a la tecnología Quick Charge 3.0 y al conector USB-C que combinados dan un resultado sobresaliente en este apartado.

Una cámara fantástica al fin

El comportamiento de la cámara era el gran pecado de los HTC de gama alta: la introducción de la tecnología Ultrapixel nos llamó mucho la atención, pero aquel concepto estaba aún muy verde cuando este fabricante lo introdujo en el segmento. En el HTC 10 esa filosofía se ha recuperado, pero adaptándose a estos tiempos.

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Ya hablamos de especificaciones de este apartado en este análisis, pero conviene recordar que contamos con un sensor de 12 Mpíxeles con un tamaño de 1/2,3 de pulgada y apertura f/1.8. Eso da muchas garantías que luego se han traducido en este mes de uso. Las fotos que hemos obtenido durante estas semanas son, especialmente en buenas condiciones de luz, fantásticas: sin artificios, sin sobreexposiciones o sobresaturaciones, y muy "honestas", por decirlo de algún modo.

Otras cámaras del mercado quizás apuestan por un postprocesado algo más "espectacularizador" de las imágenes, pero en HTC la cámara se comporta de forma más realista. Eso creemos que es especialmente válido si lo que uno quiere es toquetear a posteriori, pero es que en condiciones de baja luminosidad el comportamiento es también destacable, y a eso ayuda sin duda su estabilizador óptico de imagen, que no solo asiste a la cámara posterior: también a la frontal. Adiós (o casi) a los selfies desenfocados por mover más de la cuenta las manos.

La cámara del HTC 10 se comporta de manera excepcional, y es por fin un componente a la altura de las circunstancias.

Sí que es cierto que la velocidad de enfoque no es tan rápida como la de otros terminales de este segmento, pero por contra disfrutamos de un modo Pro con controles manuales -que recuerdan mucho a los que ofrecían los Lumia con PureView de los últimos tiempos- y que permiten ajustar diversos parámetros para aquellos que quieren exprimir un poco más la capacidad de una cámara estupenda.

El salto desde anteriores modelos de HTC es brutal, aunque creemos que hay todavía un (pequeño) margen de mejora del que no deberíais preocuparos mucho: la cámara se comporta de manera excepcional, y es por fin un componente a la altura de las circunstancias.

Un sonido del que no querrás despegarte

Ya hemos destacado muchas de las facetas del HTC 10, pero todas ellas quedan ensombrecidas ante el "amor" de este fabricante por el sonido. Pocas empresas dedican tanto empeño a cuidar este apartado como lo hace el fabricante taiwanés, y eso se nota una vez más en este dispositivo.

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Lo primero, las malas noticias: creemos que el cambio de diseño no le ha sentado bien a los altavoces frontales. Aunque seguimos teniendo los dos separados -uno en el borde inferior, otro limitado por el auricular del teléfono, en el frontal-, la experiencia auditiva no es espectacular. No es mala, ojo, pero está claro que esa posición de altavoces no favorece la audición: si ponemos el móvil apoyado en la mesa con la pantalla hacia arriba -lo ideal en este caso- obtendremos parte del sonido expulsado en una dirección y otra parte en otra.

La cosa cambia de forma radical cuando conectamos unos auriculares. Ahí es cuando el DAC integrado y la tecnología BoomSound hacen acto de presencia. HTC ha incorporado una certificación Hi-Res Audio que a priori parece interesante, pero que creemos que no es responsable de que esto suene mejor de lo que ya lo hace. De hecho parece un argumento marketiniano que el fabricante no necesita, porque incluso con los auriculares incluidos por HTC el resultado es sencillamente brutal.

Si aprovecháis vuestro móvil para disfrutar de la música, el HTC 10 es un terminal que no deberíais dejar escapar. Su rendimiento aquí no tiene parangón

Durante nuestro mes de uso lo hemos comprobado con creces:** el volumen y la calidad del sonido es espectacular**, y esos componentes hardware están muy bien asistidos por el software: la herramienta de calibración que permite crear un perfil por auricular -si cambias de modelo, lo mejor es que recalibres ese apartado- es solo uno de esos detalles que demuestran la atención que HTC ha puesto en este apartado.

Conclusiones: un gama alta que no defrauda en nada y que suena glorioso

Tras este mes de uso nos ha quedado claro que el HTC 10 es un terminal que ofrece todas las garantías para los que buscan un gama alta en todos los terrenos. Es un alivio comprobar cómo al fin tenemos una cámara que rendirá al máximo nivel -ese modo Pro y el soporte RAW lo demuestran-, y aunque no es el más ligero, delgado o compacto de los terminales, su acabado es impecable.

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Sin embargo donde insistimos en que el HTC 10 marca la diferencia es en el apartado del sonido. Si aprovecháis esa faceta y apreciáis una buena calidad de sonido y una potencia sobresaliente tendríais que poner a este terminal el primero de la lista. Bien por HTC, que logra ponerse al nivel de otros terminales franquicia en todo y que además es diferencial por este apartado del sonido.

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