Las termas urbanas al aire libre más bonitas de España: pozas a 40 grados junto al Miño

  • La ciudad nació alrededor de unos manantiales a más de 60 grados que ya se veneraban antes de los romanos

  • Esta semana ha arrancado el debate sobre si se paga por bañarse: 7 euros en As Burgas y el plan de cobrar para otras pozas

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Isra Fdez

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En 1802 apareció en Ourense una piedra con toda una promesa en torno a ella. Una mujer llamada Calpurnia Abana dejó grabado que cumplía con gusto el voto que había hecho a las ninfas de estas aguas, inspirada por un sueño.

Han pasado unos dos mil años y la ciudad sigue haciendo lo mismo que ella: acercarse a unos manantiales que brotan a más de 60 grados en pleno casco histórico. Ahora, eso sí, con bañador y toalla. Porque estas no son como las de Caracalla; estas termas son completamente funcionales. Y no solo los jubilados han cambiado a Benidorm por Salou: este es otro de sus destinos favoritos.

Nació del agua. Según el Concello, los romanos se asentaron en torno a As Burgas y levantaron allí un santuario y unos baños. Las excavaciones han sacado a la luz una piscina del siglo I d. C. y seis piedras votivas dedicadas a Revve Anabaraego, una divinidad indígena de los manantiales. Es decir, el agua ya era sagrada antes de las legiones.

Del muro primitivo se conserva su reforma con hipocausto, el suelo calefactado romano, y las modificaciones medievales. Aquellos suelos calientes explican que los romanos usaran ya chanclas de baño. En la Edad Media, época oscura para el termalismo europeo, los vecinos siguieron usando las fuentes. Hasta el nombre de la ciudad está en disputa: unos lo hacen venir de Aquis Auriensis, el oro del Miño, y otros de aquae urentes, aguas abrasadoras.

Emblema local. Las fuentes actuales son bastante más jóvenes. La Burga de Arriba, la más sencilla, es del siglo XVII; la Burga de Abaixo, neoclásica y atribuida al arquitecto Trillo, de mediados del XIX. Fueron también un servicio de andar por casa: se cuenta que las aldeanas escaldaban allí los pollos para desplumarlos más fácilmente. Una copla popular citaba las tres cosas de Ourense: el Santo Cristo, el Puente Romano y As Burgas “hirviendo el agua”.

La leyenda dice que los manantiales nacen bajo la capilla del Santo Cristo de la catedral, o de un volcán dormido bajo Montealegre. La explicación científica es más prosaica: agua de lluvia que baja por el granito y regresa calentada. As Burgas es Bien de Interés Cultural desde 2007 y, desde 2010, tiene piscina termal diseñada por César Portela.

Pozas junto al río. Pasado el puente del Milenio, el Miño acumula unos cuatro kilómetros de pozas: Chavasqueira, Muíño da Veiga, Outariz y Burga de Canedo, unas públicas y otras privadas. Las gratuitas, al aire libre, rondan los 40 grados. En Burga de Canedo, el baño se limita a 90 minutos. Son imprescindibles el bañador y las chanclas (no vaya nadie a contagiarse de hongos), no se admiten menores de 10 años y el uso es exclusivamente lúdico.

Cuánta gente cabe y quién paga por entrar son preguntas que se repiten en otros patrimonios que viven bajo tierra. Por ejemplo, la Gruta de las Maravillas de Aracena, la primera cueva turística de España, recibe casi 150.000 visitantes al año; en Mallorca, las cuevas sufren a quienes se llevan estalactitas de recuerdo; y en la Cueva del Viento de Tenerife, que en 2025 llenó el 96,5% de sus plazas, los vecinos de Icod entran gratis el último domingo de cada mes desde 2026.

Por qué siguen ahí (aunque no siempre). Siguen porque el agua no ha dejado de salir y porque la ciudad nunca dejó de usarla. Lo que cambia es el calendario: según La Región, el Muíño da Veiga está en zona inundable y no puede funcionar en otoño e invierno por las crecidas. El contrato aprobado en agosto contempla abrir Chavasqueira y Muíño de abril a octubre. El Muíño cerró el 30 de septiembre, y la asociación Amigos das Termas replica que ambos espacios están a la misma cota de crecida y pide mantenerlos mientras el río lo permita.

¿Quién lo paga? La piscina de As Burgas lleva cerrada desde marzo de 2020 por obras y fugas. El lunes, el pleno aprobó inicialmente la ordenanza que fija 7 euros por entrada para cuando reabra, con un bono mensual de 25 euros, descuentos del 50 % para desempleados, pensionistas, familias numerosas y personas con discapacidad, y gratuidad para menores de 16 acompañados. Salió con el voto del gobierno de Democracia Ourensana y la abstención del PP, frente al no del PSOE y el BNG. El alcalde, Gonzalo Pérez Jácome, defendió el precio como razonable y apuntó que quiere cobrar también en Outariz y Muíño. Sigue sin fecha de reapertura.

Si vas ahora. Según el último parte oficial, están abiertas las pozas gratuitas de A Chavasqueira y Burga de Canedo (esta, parcialmente), de 10:00 a 19:00, además de los recintos de pago de Chavasqueira y Outariz (este, 6,95 euros por dos horas, cerrado los martes). Están cerradas Muíño da Veiga, las pozas gratuitas de Outariz y la piscina de As Burgas. Conviene mirar el estado actualizado antes de ir, porque depende del río y del tiempo.

Imágenes | Turismo Ourense

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