¿De verdad necesitas los 16 bits del Commodore Amiga 500? Creemos que no

¿De verdad necesitas los 16 bits del Commodore Amiga 500? Creemos que no
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Puede que Commodore tuviera las mejores intenciones con el Amiga 1000 que presentó en julio de 1985, pero el enfoque fue equivocado. Eso podría cambiar con los nuevos Commodore Amiga 500, unos ordenadores que ofrecen toda la potencia de los 16 bits pero en un paquete mucho más económico.

El nuevo Amiga 500 destaca por su procesador Motorola 68000 a 7,09 MHz y sus 512 kbytes de memoria RAM, que podremos ampliar a nada menos que 9 MB (¡9MB!) con tarjetas de expansión internas. pero este competitivo ordenador multimedia destaca en sus alucinantes gráficos y en su resolución, aunque no acabamos de entender qué hay de malo en los gráficos de 8 bits. Qué afición por cambiar, caray.

El diseño, una evolución del C64

En Commodore han mantenido el diseño clásico de los Commodore 64 en los que todos los componentes estaban integrados dentro del teclado. El Amiga 500 no es una excepción en ese sentido, y su diseño es, en esencia, una evolución de esa idea.

Amiga 500

El Amiga 500, armado hasta los dientes. No todos podremos tener una configuración así, porras.

El teclado tiene destacadas las teclas de función y las teclas especiales, y contamos con un teclado numérico (no entendemos muy bien por qué, si es un ordenador para jugar). El color también parece una herencia del exitoso C64, aunque el Amiga 500 es bastante más voluminoso debido a una parte posterior más alargada que es necesaria para poder albergar toda la circuitería interior. Más pesado, más voluminoso, pero con más prestaciones, claro.

En la parte trasera nos encontramos con los conectores: dos puertos de joystick --el Commodore 64 también adoptaba ese modelo-- para partidas contra nuestros amigos y familiares, conectores de audio estéreo RCA, conector para la unidad de disco adicional, puerto serie y paralelo (¡preparad vuestras impresoras matriciales, chicos!) así como un conector de vídeo RGB (que normalmente conectaremos al demodulador) y un singular conector de corriente propio de los Amiga 500 y con una forma peculiar.

Amiga 500

En el lateral derecho encontramos la unidad de disco y el botón de expulsión, mientras que en la parte izquierda encontramos un puerto de expansión que permitirá conectar módulos que esta empresa no ha querido revelar. Algunos hablan de controladoras IDE para discos duros (no le vemos demasiado sentido, los disquetes son muy cómodos), pero también puede que podamos ampliar también la memoria, con lo cual tendremos un método adicional a la llamada trapdoor inferior. Lo de incluir una unidad de disco puede que sea interesante, no obstante: los tiempos de carga se aceleran mucho, y ya sabéis la de pesadillas que les han dado a muchos las cintas en el Datasette del C64 y en otras máquinas de 8 bits en las que, eso sí, mientras tanto nos diveríamos con las simpáticas musiquitas y esos fondos en los que los colores bailaban alegremente durante la carga del juego.

El ratón incluido dispone de un diseño recto, poligonal, muy en la línea del teclado y que se conjuga a la perfección con el equipo. Los dos botones del ratón tienen un color similar al de las teclas de función, y su tacto es excelente. No estamos seguros de que eso de las ventanas y el ratón sean una buena apuesta de futuro --con lo a gusto que estábamos con los comandos de nuestros 8 bits y con el impresionante BASIC--, pero habrá que darles una oportunidad.

Un hardware de ensueño

Puede que el Atari ST nos ganara la partida durante estos últimos meses, pero los amantes de Commodore tenemos muchas esperanzas puestas en el Amiga 500, más asequible que su antecesor y que ofrecerá muchas más prestaciones que su competidor en todos los apartados, aunque tendrá que demostrar con un buen catálogo de juegos si esas capacidades pueden superar las horas de diversión de los ordenadores de 8 bits.

Normalmente trabajaremos en 320x256x32 (alto x ancho x colores), 640x256x16 e incluso un modo overscan de 704x576 que es especialmente impresionante. Además en España disfrutamos de conexión PAL, y eso permite mayores resoluciones que las de los Estados Unidos, donde usan conexiones NTSC en las que las resoluciones son de tan solo 320x200 o de 640x400.

La conexión a nuestros televisores se realiza a través de un demodulador, el Amiga 520, que permite conectarlo a la toma de antena de la televisión. Eso evitará que tengamos que comprar un monitor especial para el ordenador que, no obstante llegará a esas resoluciones máximas comentadas si adquirimos esa opción. Algo incómodo y además, un coste adicional al que no teníamos que enfrentarnos en los ordenadores actuales, en los que conectar y jugar (suena simpático en inglés, Plug and Play, Plug and Play, qué curioso) era todo uno.

El sonido también es otro de los puntos fuertes del Amiga 500. Puede que no tengamos puerto MIDI como el Atari ST, pero el chip dedicado permite disponer de cuatro canales separados divididos en dos salidas que ofrecen sonido estéreo real que te dejará asombrado por su calidad.

Kickstart

La unidad de disquette interna permite utilizar discos de 880 kbytes, de doble densidad y que no solo puede leer los disquettes de Amiga, sino también los de esos IBM PC que hemos visto en el mercado y que, sinceramente, no parecen tener mucho futuro. Sobre todo con ese sistema operativo de incómodos comandos llamado MS-DOS y desarrollado por Microsoft. No creemos que esos PCs puedan a llegar nunca competencia de máquinas tan asombrosas como el Amiga 500. Imposible.

El Workbench en acción

Aunque Amiga OS es el verdadero sistema operativo del Amiga 500, los usuarios podrán utilizarlo gracias al famoso Workbench --muchos confunden una cosa con la otra, pero aquí estamos nosotros para aclarar esas diferencias--, el entorno de escritorio de este ordenador que, entre otras cosas, ofrece un entorno de ventanas con iconos, barras de desplazamiento y sistemas de menús. Un poco raro, a decir verdad, acostumbrados a la sencillez del BASIC de muchos ordenadores hasta la fecha con los que crear programas sencillos y cargar juegos era ya fácil para los usuarios.

Amiga Workbench

Todo se controla desde el ratón, y aunque hay ciertas similitudes con Mac OS y con el sistema GEM de los Atari, creemos que el Workbench los supera de largo. El acceso a la memoria RAM como memoria utilizable por el usuario permite que ejecutemos programas directamente desde allí algo que no hemos visto en ninguna otra plataforma.

Si aceptamos el riesgo, incluso podremos acceder a la interfaz de línea de comandos o CLI (o AmigaShell), que ofrece un control desde la consola y que permite acceder también a las unidades disponibles (los disquetes se van llamando DF0:, DF1:, etc). Aquí tenemos una utilidad que en cierta forma recuerda a la consola de los Spectrum, Amstrad o C64, pero amigos, de BASIC nada en forma directa: tendremos que usar el intérprete AmigaBASIC, que en Commodore están descuidando un poco para favorecer un ARexx del que hablamos a continuación.

Guru Meditation

Algo va mal, maldición.

El sistema, no osbtante, aún no está pulido del todo, y de cuando en cuando nos hemos encontrado con esos errores llamados Guru Meditation que obligan a reiniciar el ordenador y que no dan demasiadas pistas sobre lo que ha pasado. Quizás Commodore debería haberse esforzado más en este apartado.

El sistema operativo cuenta con varias utilidades básicas (reloj, calculadora) pero además contamos con el lenguaje ARexx que permite crear complejos programas para automatizar todo tipo de tareas, y que dicen será una de las prestaciones con más futuro de este sistema operativo, sobre todo si conseguís un monitor para aprovechar la súper alta resolución de 640x512.

Los juegos, la quintaesencia del Amiga 500

En realidad no es necesario acceder al Workbench para cargar los juegos, el verdadero pilar de la experiencia con el Amiga 500. Los gráficos y sonido del Amiga 500 son una verdadera revolución y permiten asombrar a propios y extraños con títulos como Defender of the Crown, y aunque hay que reconocer que no están nada mal, juegos como Last Ninja 3 o Shadow of The Beast siguen demostrando que el C64, por ejemplo, no parece estar tan lejos de este nuevo miembro de la familia.

Defender of the Crown

Varias compañías ya nos hablan de producciones que aparecerán en los próximos meses: Lemmings, Alien Breed, Sensible World of Soccer, Syndicate, Turrican, Pinball Fantasies, un prometedor Populous, Shadow of the Beast y un título singular: Another World, del que conocemos muy pocos detalles pero que promete ser uno de los grandes.

Entre las empresas responsables de estos desarrollos está una distribuidora americana llamada Electronic Arts --que de hecho ha sido la encargada de Deluxe Paint, uno de los programas de dibujo más alucinantes que hemos visto--. Sus desarrolladores, de hecho, han sido los encargados del desarrollo del formato de imágenes IFF que se utiliza de forma estándar en el Amiga y que compite con los GIF habituales en los PCs.

Por el momento hay pocos desarrollos por una razón casi lógica: el Amiga usa dos chips para su hardware gráfico, que ofrecen más potencia pero también más complejidad para los programadores. Eso ha hecho que muchos juegos se desarrollen primero en el Atari ST --más simple y sencillo-- y luego se hagan versiones directas para el Amiga, que usa el mismo procesador (Motorola 68000).

Eso hace que las versiones sean prácticamente indistinguibles a nivel gráfico, pero le otorga cierta ventaja a los Atari porque su velocidad es algo superior (8 MHz frente a los 7,09 MHz de los Amiga 500). Sin embargo el sonido de los Amiga es mucho más realista, y parece que gradualmente los programadores utilizarán sus prestaciones, como por ejemplo su paleta de colores más amplia y la posibilidad de mostrar más colores al mismo tiempo. Creemos que el Amiga acabará barriendo del mapa al Atari: solo es cuestión de que los programadores se pongan las pilas.

Disponibilidad y precio

El Amiga 500 es sin duda el verdadero protagonista de la nueva gama de plataformas de 16 bits: con su arquitectura hardware con chips dedicados de gráficos y sonido, su puerto de expansión y sobre todo su prometedor catálogo de juegos se convertirá en todo un éxito en cuanto llegue a las tiendas.

Amiga 500 publi

Eso ocurrirá en otoño de este 1987, cuando los responsables de Commodore lo pongan a la venta por 699 dólares, un precio más que competitivo para un ordenador al que, eso sí, luego tendremos que conectar nuestra televisión vía el demodulador Amiga 520. Llega por tanto la verdadera revolución de los 16 bits. La pregunta, claro, es si realmente la necesitábamos. Con lo a gustito que se vivía con los 8 bits.

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