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Qué es la 'Tasa Google', el nuevo impuesto sobre actividades digitales para grandes empresas

Qué es la 'Tasa Google', el nuevo impuesto sobre actividades digitales para grandes empresas
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Hoy te vamos a explicar qué es la nueva Tasa Google cuyo anteproyecto ha sido aprobado hoy por el Consejo de Ministros del gobierno español. Se trata de un nuevo impuesto dirigido a la grandes compañías tecnológicas como Google y Amazon, de ahí el nombre de Tasa Google, y con ella y la Tasa Tobin (otro impuesto dirigido a la compraventa de acciones) se espera recaudar un total de 2050 millones de euros para los próximos presupuestos.

Nuestra explicación la vamos a intentar hacer lo más sencilla posible punto por punto para que todos lo podamos intentar. Empezaremos diciendo para qué se ha hecho, según el Gobierno, esta tasa, y seguiremos explicando para quién va dirigida y qué queda fuera de ella. También terminaremos diciendo cuáles son los próximos trámites hasta que sea aprobada.

Para qué es la 'Tasa Google'

El Impuesto sobre Determinados Servicios Digitales, conocido popularmente como "Tasa Google", es un nuevo impuesto con el que el Gobierno de España pretende obtener dinero de las grandes empresas tecnológicas. La tasa busca que las estas empresas tributen donde generen beneficios, y los 1.200 millones de euros que se espera recaudar con ella están ya incluidos en su proyecto de Presupuestos Generales del Estado 2019.

Verás, las principales grandes empresas digitales suelen localizar sus beneficios en los países europeos con menos tributación, un truco con el que ahorran el dinero que les costaría tributar en todos los países en el los que operan, y que suelen tener mayores impuestos. La idea detrás de esta tasa, por lo tanto, es que en España también obtenga dinero por las operaciones de estas empresas que operan en el país.

A quién va dirigida la 'Tasa Google'

Va dirigida sobre todo a las plataformas con publicidad dirigida. Esta publicidad es la que segmenta a sus usuarios dependiendo de sus gustos e intereses, información que obtienen mediante las cookies, y luego venden la publicidad destinada a estos segmentos.

Con todo esto, quienes tendrán que acabar pagando son las grandes empresas tecnológicas que venden publicidad como Google y Amazon, así como otras plataformas de servicios como Uber, Cabify, Booking o Airbnb por su venta de datos y anuncios. Sin embargo, quedarán fuera otras empresas que sólo se dedican a vender online como pueden ser Zara o El Corte Inglés.

Esto lo ha explicado tras el Consejo de Ministros Isabel Celaá, portavoz del Gobierno de España, diciendo que "se grava la publicidad dirigida", pensando en plataformas. "No una página web que salga dirigida a El Corte Inglés o Zara. Un servicio de publicidad que haya estudiado los gustos del consumidor".

Qué queda fuera de la 'Tasa Google'

Pero el impuesto tampoco lo va a gravar todo, ya que quedarán excluidas la venta de bienes y servicios entre usuarios en el marco de un servicio de intermediación en línea, como por ejemplo puede ser eBay o Wallapop. Tampoco gravarán las ventas de bienes o servicios contratados online a través de la web del proveedor de esos productos, determinados servicios financieros, y los bienes o servicios en los que el proveedor no actúe como intermediario.

En cuanto a la tasa en sí, tendrán que pagar las empresas que también tengan una facturación global de 750 millones y una facturación en España de 3 millones, por lo que no afectará a las pymes y pequeñas startups. Lo que pagarán son el 3% de los servicios de publicidad online y la venta de datos que haga cada empresa en España.

¿Qué va a pasar ahora?

Lo que se ha hecho hoy en el Consejo de Ministros ha sido aprobar el anteproyecto de ley de este nuevo impuesto, que junto a la también nueva Tasa Tobin que cuyo anteproyecto han aprobado, y que está dirigida a las operaciones bursátiles, esperan recaudar un total de 2050 milones de euros.

Sin embargo, estas tasas todavía necesitan una aprobación expresa del Congreso y el Senado, por lo que todavía quedan meses de trámites hasta que sean definitivamente aprobadas. El primero de los pasos será el de intentar que se aprueben las tasas en el Congreso, donde tendrán que tener el apoyo del resto de partidos políticos.

Por lo general, este tipo de proyectos de ley suelen tardar unos seis meses en aprobarse a no ser que se tramiten con carácter urgente, algo para lo que el PSOE también necesitará el apoyo de PP y Ciudadanos. Hay que acordar que un impuesto de estas características lleva cocinándose desde que estaba el gobierno anterior, y ya hablaban de cobrar el 3% sobre la facturación por servicios digitales.

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