Mientras Amazon cierra la puerta a los agentes de IA, la mayor cadena de supermercados de EEUU la abre de par en par

  • Walmart permite a agentes autorizados que entren en su nuevo servidor desde el que realizar compras en nombre de los usuarios

  • Si se portan mal, el castigo será la expulsión y será Walmart la que corra con la devolución de los artículos

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Alejandro Alcolea

Editor - Tech
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Alejandro Alcolea

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Vamos a tener que acostumbrarnos a los agentes de IA. En lugar de limitarse a responder preguntas, los agentes son programas que ejecutan tareas de varios pasos encadenados, como buscar un producto, comparar precios y completar la compra. Sin embargo, su mayor obstáculo ya no es técnico: son las tiendas las que deciden si les dejan entrar o no.

Amazon ha decidido que no, pero Walmart que sí (aunque bajo sus propias reglas).

En corto. Ha sido el propio CEO de Walmart quien, durante un evento celebrado en San Francisco, presentó la estrategia para que los agentes puedan operar en nombre de los usuarios tanto en Walmart como en la filial Sam's Club. Se trata de lo siguiente:

  • Agent Gateway: un servidor basado en el protocolo Model Context de Anthropic para que un agente se conecte a datos y herramientas externas. Permite a agentes aprobados buscar en el inventario online y comprar en nombre del usuario. Es algo que arranca ya como beta tanto para empresas como para desarrolladores.
  • Agent Profiles: llegará el próximo mes y será cuando el cliente pueda activar su agente y vincularlo en su cuenta de Walmart. Una vez activado, debe establecer ciertos controles y preferencias, como los límites de gasto. Además, el cliente puede eliminar el perfil del agente en cualquier momento.

Condiciones. Estas funciones estarán disponibles para cualquier titular de cuenta en Walmart, pero los agentes no podrán pasear por donde les dé la gana. Supuestamente, no podrán ir más allá de lo que establezca el humano ni acceder a cierta información: sólo recopilar lo que estrictamente necesite para completar sus tareas.

Además, y aquí puede estar una preocupación, Walmart permitirá devolver productos que un agente 'descontrolado' se líe a comprar. Los agentes que incumplan estas normas serán bloqueados... y sólo podrán realizar compras aquellos que estén autorizados.

Otra cosa interesante de Gateway es que estos agentes de ChatGPT, Gemini, Muse o los autorizados se pueden conectar directamente a los sistemas de la compañía, pero los precios que ven son los mismos que los que ve una persona. Es... de cajón, pero sería fácil pensar que para impulsar la tecnología podría haber tratos entre compañías para impulsar el uso de los agentes. Parece que no será así.

En el otro extremo. Así, Walmart suma los agentes externos al asistente de compra que ya tenían (Sparky), pero en el bando contrario encontramos al principal rival: Amazon. Meta lanzó Muse a comienzos de septiembre, pero no tuvo que pasar mucho tiempo hasta que Amazon lanzó un aviso en el que se detallaba que el acceso de un agente de IA no autorizado supondría una violación de las condiciones de uso.

De hecho, Amazon personificó en Muse, afirmando que no habían autorizado al agente de Meta a acceder a cuentas de clientes, extraer datos ni procesar transacciones. Como leemos en Implicator, añaden que Meta no les avisó y que el agente no se identifica mientras navega. No era la primera vez, ya que han restringido a los agentes de Google, OpenAI y llegaron a demandar a Perplexity por el navegador Comet.

Atasco de agentes. Aquí hay otra lectura interesante, y es que si un agente se equivoca y se lía a pedir cosas no autorizadas en Amazon, quien se come el proceso y coste de las devoluciones es Amazon, no la empresa responsable del agente. Además, un agente no compra por impulso, algo que un humano sí, por lo que ahí, tiendas como Amazon pueden perder un bocado. Y, por otro lado, es lógico pensar que quieran impulsar sus propios agentes y asistentes.

Hay varios temas. Por un lado, las grandes empresas no quieren ceder la relación con el cliente a un agente ajeno. Por otro lado, algunas de las empresas que cuentan con chips de IA, servidores, modelos e infraestructura en general, manejan las tiendas más grandes del planeta. Alibaba y Amazon son dos ejemplos, y si ellos están haciendo agentes, es lógico que quieran que en sus tiendas operen sus sistemas.

El problema para el usuario es que, si no hay un estándar, nos encaminamos a un futuro en el que si antes imaginábamos pagar a un agente para que gestionara todo el ecosistema digital, ahora parece que tendremos que tener una gente por tienda porque todas querrán el suyo o, si no lo desarrollan, pueden vetar a unos sí y a otros no.

Lo que se juegan. El modelo de negocio de compañías como Instinct, por ejemplo, depende de que las compañías externas le den acceso y recientemente el jefe del laboratorio de inteligencia artificial de Meta apuntó que la directora financiera de la compañía le dijo que Muse debía funcionar sí o sí. ¿Y por qué el interés en que funcionen los agentes? Pues porque la propia Meta dio una de las claves de monetización de Muse.

Estiman que lo usan 10 millones de usuarios y uno de sus planes de monetización pasa por quedarse con un porcentaje del dinero del artículo comprado por el cliente. Sería como los sistemas de afiliación: al cliente no le costaría más, pero Meta 'chuparía' de cada cafetera que sus agentes compren en Amazon. Y de eso Amazon no ve un duro a no ser que lleguen a un acuerdo con Meta.

Imagen | Sven

En Xataka | Los agentes de IA están aprendiendo a mejorar su propio software. La clave puede estar en predecir sus errores antes de cometerlos

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