¿Vehículo o gadget? Cómo será la nueva forma de movilidad de nuestros hijos en un futuro no muy lejano

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El presente artículo no pretende ser un ejercicio de  premonición, y no buscamos vislumbrar cómo serán los coches dentro de 20 o 30 años. Sin duda nuestros hijos e hijas (principalmente los conocidos como Generación T nacidos a partir de 2010) conocerán vehículos muy diferentes al nuestro. Pero lo cierto es que no tardarán tanto en ponerse al volante de su primer vehículo, gracias a las nuevas tendencias de movilidad que ya podemos ver en la calle.

Vamos a repasar este fenómeno poniendo el ejemplo del Citroën Ami 100% ëlectric, el nuevo concepto de movilidad con el que el fabricante francés quiere anticipar la independencia de movilidad de nuestros hijos. Y aunque está concebido para un público muy amplio, tenemos motivos para pensar que este vehículo se ajusta como anillo al dedo a las necesidades concretas de los más jóvenes.

Una experiencia similar al coche a partir de los 15 años

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Todo apunta a que los hábitos de movilidad de nuestros hijos serán muy diferentes a los que tenemos. Ya lo vislumbramos con los millennials y centennials, sobre todo en entornos urbanos donde la mayoría de los trayectos están entre los 15 y los 30 minutos. Características como la eficacia, la usabilidad y la experiencia ganan preferencia frente a las prestaciones técnicas del vehículo (caballos, cilindrada, etc.). Así, el número de motos sigue aumentado (3,2 millones en España) y crecen como la espuma los vehículos de movilidad personal (ya son más de medio millón en nuestro país).

Pero el gran punto de inflexión en la movilidad de toda persona sigue siendo el primer automóvil. Aporta una experiencia de uso y prestaciones de confort y seguridad que aún siguen superando las del transporte público o los vehículos de dos ruedas. Sin embargo, los más jóvenes por edad aún tienen que esperar hasta los 18 años como mínimo, y el ciclomotor se convierte en su mejor alternativa.

Es cierto que contamos con una alternativa intermedia: los cuadriciclos ligeros. Estos vehículos cuentan con una baja cilindrada (50 c.c. máximo), son accesibles desde los 15 años con un carnet AM, y pueden ofrecer una experiencia más parecida a la del coche. Sin embargo, los fabricantes tradicionalmente no han contemplado para su diseño los gustos y necesidades de los más jóvenes, y estos nunca han encontrado gran atractivo en este tipo de vehículos.

Hasta ahora, porque precisamente Citroën ha querido romper esta tendencia con el Ami, un cuadriciclo que ofrece a los adolescentes una experiencia muy similar a la del automóvil: espacio cerrado, dos plazas, espacio de almacenamiento, calefacción... Para los que somos padres también nos resultará una alternativa más segura que la moto, ya que no supera los 45 km/h, se evita el riesgo de las caídas y ofrece mejor protección frente a posibles impactos.

Un vehículo que se usa como un gadget

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Si algo caracteriza a la Generación T, es que es la primera cien por cien digital. Pero su relación con las nuevas tecnologías va más allá de conocer internet de forma nativa.  La T hace referencia a la palabra touch (“táctil”), la forma de uso de los dispositivos electrónicos actuales. No en vano, la Generación T empieza en 2010, el mismo año que se lanza el primer iPad de Apple.

Así con todo, nuestros hijos están creciendo rodeados de smartphones, tablets y portátiles. Todos son dispositivos que deben cargarse cada poco tiempo, por lo que siempre andan con cables y buscando enchufes. Que un coche deba cargarse en la red eléctrica  en vez de acudir a una gasolinera, quizás no solo sea lo más normal para ellos, sino también lo más cómodo.

El Citroën Ami, como no podía ser de otra manera, es una forma de movilidad cien por cien eléctrica. Ofrece 75 km de autonomía, una cifra muy por encima de la media de kilómetros que hacemos cada día. Pero sobre todo, permite cargarse al 100% en 3 horas en un enchufe normal (también existe un adaptador para otros tipos de tomas). En este sentido, la experiencia de cargar un Ami no les resultará a nuestros hijos muy diferente a la de cargar un portátil.

Pero las familiaridades de nuestros hijos con el Ami irán más allá. Será un vehículo conectado, pero a través de sus dispositivos electrónicos. Al fin y al cabo, a la postre se han convertido en su principal medio de ocio, comunicación y aprendizaje. En el Ami, la pantalla será la de nuestro móvil, la radio nuestra cuenta de Spotify, y los speakers los de nuestro altavoz bluetooth. Y con el accesorio Dat@ Ami y la app para smartphones My Citroën podrá consultar todos los aspectos del vehículo.

Modos de pago a la carta y bajo demanda

Según un estudio de Goodyear, al 87,6% de los jóvenes le gustan los coches personalizados. Pero el documento hace referencia a una personalización basada en sus necesidades de uso, preferencias de consumo o hábitos de compra. Antes hablábamos de la música en streaming, pero también podemos hablar de otros de Video Bajo Demanda como Netflix o de movilidad a la carta como Uber.

Todos ellos tienen algo en común: personalización según las preferencias de cada uno, y la inmediatez que proporciona la gestión online. Nuestros hijos van a crecer rodeados de este tipo de servicios, hasta el punto de que no van a querer otra forma de comprar y consumir. Y cuando se enfrenten a la adquisición de su primer vehículo, esperarán poder realizarlo de la misma manera, es decir, de forma inmediata y ajustado a sus necesidades.

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Citroën ha querido anticiparse a ellos y ya ofrece una forma de disfrutar del Ami “a la carta”: además de la compra directa (desde 7.200€), podremos pagarlo por cuota desde 19,99€/mes a través de la fórmula de financiación de la marca o utilizarlo en forma de carsharing a través de la plataforma Free2Move. Y por supuesto todo el proceso puede realizarse de forma online, a través de la web y con el smartphone si queremos. Tan fácil como contratar un servicio de streaming o pedir un VTC.

En cuanto a los modos de distribución física, nuestros hijos también podrán elegir el que más se ajuste a sus preferencias. Pueden escoger recibirlo en casa, consiguiendo una experiencia de compra muy similar al e-commerce. Pero si prefieren echarle un vistazo antes, podrán encontrarlo en centros comerciales, cadenas de retail y similares (como FNAC en España) como cualquier otro de los gadgets que compran habitualmente.

Personalizarlo con nuestras propias manos

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Por supuesto, la personalización de un producto también incluye su customización física y estética. Para los jóvenes es una forma de hacerlo suyo, a la par que les sirve para expresar su personalidad e identidad frente a la estandarización que imponen los mercados. Un buen ejemplo son las fundas para móviles, de las que podemos encontrar una gran variedad en colores y diseños, a pesar de que su función original es otra.

A la hora de adquirir un coche, la personalización se limita básicamente al color de la carrocería y algunos detalles interiores. En cambio, con el Citroën Ami el planteamiento es completamente contrario. Su carrocería se presenta en un único color, el azul del policarbonato en el que está construido su cuerpo, pero se ofrecen hasta siete packs que incluyen accesorios de interior, embellecedores, vinilos de personalización exterior y elementos de carrocería como alerones o barras de techo.

Tres de estos packs (Pop, Vibe y Cargo, enfocado a uso profesional) son más avanzados y se instalan por personal cualificado. En cambio, los otros cuatro (Orange, Khaki, Grey y Blue) nos llegan en una caja de cartón para que nosotros mismos los coloquemos, al estilo IKEA. Sin duda una experiencia a medio camino entre los unboxing de Youtube y el espíritu DYI que TikTok ha vuelto a poner de moda entre los más jóvenes, y con la que a buen seguro que nuestros hijos disfrutarán compartiendo en sus redes sociales.

¿Un vehículo solo para los jóvenes?

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Como vemos, el Citroën Ami es un vehículo y una forma de movilidad que tiene todos los ingredientes para encandilar a nuestros hijos e hijas. Cuando estos alcancen la adolescencia y demanden su propio espacio y autonomía, sin duda se fijarán en el Ami como opción para alcanzar su independencia de movilidad.

Pero ojo, que Citroën haya tenido a los más jóvenes en cuenta, no quiere decir que estamos ante un vehículo exclusivamente juvenil. Su tremenda sencillez de manejo así como las ventajas de aparcamiento que ofrece (ocupa la mitad de una plaza), lo hace muy atractivo para todo tipo de público. En este sentido se ajusta a la perfección como vehículo urbano o como segundo “coche” de la familia, tanto si lo necesitamos para ir al trabajo y volver como cuando nos jubilemos y solo queramos hacer nuestros recados. ¿Puede ser el Citroën Ami como ese amigo de nuestro hijo que nos echa una mano de vez en cuando?

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