Carísimas y cada vez más escasas: hacerse una camper en España se ha convertido en tarea imposible

Carísimas y cada vez más escasas: hacerse una camper en España se ha convertido en tarea imposible
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Verano de 2020, las ciudades y los países se debaten entre aumentar y relajar las restricciones relativas a la pandemia de coronavirus. Las exigencias sobre las mascarillas bailan, los que quieren bailar saben a qué hora cerrará hoy el local de turno, pero no mañana. Y los que solo quieren pasar unos días en la playa, no saben si mañana podrán volver a casa.

Lógico. No por inesperado deja de resultar lógico. Si un sector reventó sus estimaciones hace dos veranos, ese fue el del turismo camper y de autocaravana. La libertad de movimientos y evitar el contacto social fueron dos de los argumentos que hicieron del turismo en autocaravana y camper el viaje estrella de 2020.

Y el efecto se ha mantenido con el paso del tiempo, especialmente entre los alquiladores. Según Indicampers, las reservas para este verano habían aumentado en un 200%, frente a 2019. En los viajes por Europa, el crecimiento había sido de un 100%. Ya en 2021 los viajes en autocaravana habían aumentando en un 150% respecto al año anterior, el año del despegue.

Descubriendo el mundo camper. Los españoles, generalmente, no hemos sido un mercado de interés para las autocaravanas y vehículos camper. La Asociación Española de la Industria y Comercio del Caravaning (Aseicar) asegura que en nuestro país se necesitan instalar 2.000 y 2.500 áreas para vehículos de este tipo si se quiere explotar el negocio. Un negocio en el que el 65% de los participantes son turistas extranjeros.

Pero el mejor termómetro de cómo el interés por este tipo de viajes ha calado en nuestro país lo tiene un dato: en 2021 creció en un 30% el número de personas que alquilaron o compraron una caravana, autocaravana o vehículo camper respecto a 2019. Los Millennial, que realizan el 65% de los alquileres y representan al 36% de los propietarios, ya son los principales impulsores.

No tengo dónde comprar. A este crecimiento desbocado sólo le ha puesto freno la cadena de suministro. Después de dos años donde las matriculaciones de vehículos nuevos se han disparado, sólo los vehículos campers consiguieron el pasado agosto superar las ventas del mismo periodo de 2021.

El problema es que el mercado era tan pequeño hasta ahora que no hay una flota de vehículos usados a los que puedan acudir aquellos que no encuentran uno nuevo. Quien tiene un vehículo no quiere soltarlo y entre chips y Guerra de Ucrania, Fiat tiene allí una planta, la oferta se contrae. Pese a todo, la valoración que se hace del año sigue siendo positiva.

Y los precios por las nubes. Como era de esperar, sometido a una enorme presión entre la falta de oferta para tanta demanda, los precios se han disparado. El precio de un vehículo nuevo ha subido entre un 20 y un 25%, mientras que los tiempos de espera ya son de entre seis meses y un año. Se calcula que, de media, las camper han pasado de costar 45.000 a 54.000 euros y las autocaravanas, que se situaban en unos 60.000 euros, ahora están en 74.000 euros.

Las únicas que han resistido a esta subida han sido las caravanas. Menos afectadas por la escasez de componentes claves en la industria del automóvil, han visto elevados sus precios medios de 18.000 a 21.000 euros. Joan Mata, vicepresidente primero de ASEICAR aseguraba a La Vanguardia que el interés por reservar alguno de estos vehículos es de un 20% superior a la oferta.

Cambio en el cliente. El auge de los precios y la moda del "caravaning" tiene también otras implicaciones. El perfil de los usuarios ha cambiado, ahora que se necesita un mayor poder adquisitivo para acercarse a ellos. E, incluso, esta forma de viajar se ha convertido en una moda para los actores de Hollywood, quienes lo hacen en autocaravanas de ultralujo. Algunas, incluso, pueden transportar superdeportivos en su interior.

Pero no todo es turismo. El teletrabajo y las autocaravanas también se han dado la mano en los últimos años. Nissan, de hecho, ya ha presentado un prototipo pensado específicamente para el trabajador nómada. Cada nueva feria del sector es un cúmulo de ideas locas y nuevas propuestas. Mientras, empresas como Indie Campers ha puesto en marcha un servicio de suscripción por meses para quienes quieran probar a trabajar desde la naturaleza.

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