
Es común que los productos que más gustan y llaman la atención son los considerados gama alta. Muchas veces con precios elevadísimos, ofrecen un rendimiento y una calidad que a todos nos gustaría tener en nuestras manos. Pero son carísimos, y los descartamos porque no solemos manejar esos presupuestos tan altos. Sin embargo existen ciertas categorías de productos en los que por mucho menos obtenemos resultados similares, por ejemplo los microprocesadores tope de gama que valen mil euros vienen acompañados de otros modelos, los cuales se acercan a sus cifras de rendimiento y valen la tercera parte. Los SSD son otro tipo de producto que tiene esta particular característica.
Tenemos la gama alta con un precio algo elevado, y luego una gama media muy potente y de mejor precio. Por ejemplo el Kingston SSDNow V+200 que hoy analizamos ha demostrado ser muy competitivo, rozando el nivel de otras unidades SSD más caras pero a un precio menor. Los resultados de nuestros benchmarks así lo demuestran, situándolo como un dispositivo muy interesante para los que quieran potencia sin pagar el producto más caro del mercado.









