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Guía para entender 'Kingdom Hearts III' desde cero si nunca has jugado a ningún juego de la saga

Guía para entender 'Kingdom Hearts III' desde cero si nunca has jugado a ningún juego de la saga
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Se lo tomó bien a pecho. Y eso que él quería contar una historia simple; una muy Disney. Un príncipe, una princesa y un dragón; sin más. Pero cuando su mentor lo escuchó, alzó una ceja. Y le dio un consejo que, como el anillo único, nos ata a todos en las tinieblas (de la incomprensión). "Si cuentas una historia sencilla, nuestros fans se decepcionarán. Hazla complicada".

El que dio el consejo (Melkor) fue Hironobu Sakaguchi, padre de 'Final Fantasy'. El que lo recibió, "su oveja negra", el brillante Tetsuya Nomura (Sauron). Y lo que se parió de tal encuentro fue 'Kingdom Hearts', probablemente, la única saga juvenil que puede vestir la vitola de El Harry Potter de los videojuegos. En realidad, deja las aventuras de Hogwarts en naderías. La escala de lío cósmico-narrativo de la que hablamos es la de un Alan Moore con 40 y pico de fiebre. "Reina el caos", que diría el zorro de Lars Von Trier.

A lo que vamos. Hoy se publica la culminación de una de las obras más populares del décimo arte: la fusión entre Disney y Square Enix que para una generación es, sin exagerar, del mismo calibre que Harry Potter. Las aventuras que Sora, Donald y Mickey recorriendo los mundos de Disney (ahora también de Pixar) han firmado páginas doradas en la historia del videojuego. A veces, con caligrafía casi ilegible.

Y es que el problema de 'Kingdon Hearts' es lo en serio que Nomura se tomó a Sakauchi. Su historia no es complicada. Es… Indescriptible. Tiene un enorme reparto de personajes (tamaño 'Juego de tronos') a los que enmaraña en viajes en el tiempo, viajes virtuales, dobles y triples identidades, traiciones de todo tipo y color y un trasfondo mitológico-bélico que ríase usted de las Guerras Clon.

A este problema hay que sumarle otro, no menos grave. El puñetero Nomura padece la misma enfermedad que el otro loco nipón de los crossover: un tal Sakurai, padre de un tal 'Smash Bros'. Ambos están profundamente malitos de coherentitis. Lo cuál quiere decir que todas, absolutamente todas las decisiones que toman, las toman en función a una coherencia obsesiva con el canon; con lo ya contado. Cuando este es tan enrevesado como en 'Kingdom Hearts'… Pues lo dicho: "¡Reina el caos!"

Pero hete aquí que en Xataka nos arremangamos y decimos basta. Como bien sabían los clásicos, en realidad las cosas más aparentemente complejas son como mucho complicadas y, si se las desgrana debidamente, se revelan como meras permutaciones de lo sencillo.

Así que nos hemos propuesto lo que ningún video de Youtube de te-cuento-Kingdom-Hearts-en-media-hora se propone. Desbrozar los elementos más puros, esenciales, de la saga usando como molde otra franquicia de la que saquea sin el menor sonrojo: 'Star Wars'.

Apoyándonos en 'La Fuerza', 'Los Sith', 'Los Sable Láser' o 'El Lado Oscuro', os vamos a dar esa luz que tan desesperadamente necesitáis los que no os habéis jugado ninguno de los ocho (¡ocho!) juegos que preceden a 'Kingdom Hearts'. Pero tampoco os vamos a engañar. Con esto podréis balbucear el idioma de las llaves-espada. Pero si queréis conocer realmente su sintaxis, léxico y gramática… Pues no hay otra que empollarse todos, tooooodos los juegos. Más una peli. Más sitios para piraos del tema como The Keyhole, la wikia del asunto. Más novelas. Más mangas. Más…

Paramos el carro y nos concentramos en cómo podemos resumirte el universo 'Kingdom Hearts' en muy pocas palabras (tal vez, no tan pocas) para que lo entiendas. Si James Cameron no necesitó ni 100 para contarnos de qué iba 'Terminator', un post tiene que bastarse y sobrarse para resumir 'Kingdom Hearts'. Si fracasamos, nos haremos un cosplay de Jar-Jar Binks en plena Puerta del Sol. Quién dijo miedo.

La Fuerza – Kingdom Hearts

Esta es la más básica. Y fundamental. Entendido esto, entendido todo. Bueno, realmente no todo. Bueno, realmente ni de coña. Pero es muy (¡MUY!) importante entender esto.

Kingdom Hearts, el concepto que da título a toda la saga, es… La Fuerza. No, en serio, es La Fuerza. De hecho, la frase con la que se despiden los jedi (maestros llave) de esta franquicia, sin el menor sonrojo, es: "May our hearts our guiding key". En serio. No soy el único que se ha dado cuenta del expolio a manos llenas de Nomura a George Lucas.

Una imagen del prólogo de 'Kingdom Hearts III'.

Kingdom Hearts es una energía misteriosa y tremendamente codiciada por los malos envuelta en el misterio. Se sabe que surge de los corazones y que está protegida por una llave-espada muy especial: la χ-blade. Solo esta llave podría abrir la cerradura que contiene el Kingdom Hearts. ¿Y qué pasaría si tal cerradura se abriera? ¿Qué es realmente el Kingdom Hearts?

Pues eso es un poco preguntarse por la naturaleza de la Fuerza. Aunque parece que el desenlace de esta tercera parte apunta a cosas sobre el Kingdom Hearts y pavimenta los episodios futuros de la saga. De hecho, el propio Nomura confesó a Xataka que este último capítulo puede ser tanto el final de su pantagruélica saga como un nuevo comienzo. En manos de los fans, y de sus euros/yenes/dólares estará la cuestión.

Volviendo al tema, hay que entender Kingdom Hearts, repito, como La Fuerza. Como el tesoro definitivo. Protegerlo y poseerlo es lo que separará a buenos y malos.

Lo interesante del Kingdom Hearts y en general de toda la concepción ligada a los corazones de esta saga es que realmente el poder de estos jedis depende de su empatía. De Sora se dice, en esta tercera entrega, que su corazón "puede abrir cualquier sonrisa". Y cualquier fan de la saga sabe que hay momentos de lagrimita y de lagrimón ligados a la empatía, a tener un corazón apasionado y generoso que es como una puerta abierta a cualquiera. En esto, La Fuerza de Nomura es ciertamente más poética que la inventada por Lucas. Sobre todo, si le colamos a los terribles (y muy racionales) midiclorianos de por medio.

Las Guerras Clon – Las Guerra de las Llave-Espada

Si Las Guerras Clon son esa gran batalla de la que habla, con reverencia, un Gandalf llamado Ben Kenobi, la Guerra de las Llave-Espada fue eso a la enésima potencia. Imagínate que en vez de la Orden 66 tuvieras una guerra civil de jedis contra jedis, todos tan poderosos como un Mace Windu o un Yoda repartiéndose una caña bestial.

El cementerio de las llaves-espadas.

Ese suceso es el que se narra en un juego de móvil y una peli incluida en la recopilación 'Kingdom Hearts 2.5 ReMIX'. La peli es especialmente esencial para zambullirse en este océano mitológico, pues explica todo lo que acontece antes de esa guerra fraticida entre los poseedores de las llaves-espada. Y, si uno no se atraganta con sus larguísimas peroratas, además es un visionado placentero, lleno de bellos momentos y de secuencias de acción escasas pero epatantes.

Lo que hay que saber de esta guerra en cuestión es tan simple como esto: todos codiciaban el Kingdom Hearts. Todos se repartieron estopa para conseguir la χ-blade que lo abría. ¿Resultado final? Una devastación absoluta. Un cuasi infinito cementerio de llaves espada. Y la rotura de la χ-blade en 20 fragmentos: 7 de la luz y 13 de la oscuridad.

Retener estos dos números —recordemos: 7/luz, 13/oscuridad— también es crucial.

Los Jedi – Maestros de la Llave (7)

Vayamos con los buenos. Son los tipos que han alcanzado el súmmum del arte de la llave-espada, que es como alcanzar el súmmum del arte del sable láser. Estos tipos son seis: Master Eraqus, Master Xehanort, Yen Sid, Aqua, Mickey Mouse y Riku. Y si le ponemos el siete a este epígrafe es porque todo indica que nuestro Sora, el prota de 'Kingdom Hearts', acabará este capítulo siendo el séptimo.

Ese siete no es baladí. En el primer juego se rescataba a siete princesas —Jasmín, Blancanieves, Bella, Cenicienta, Aurora, Alicia y Kairi—que representaban sendos corazones de pura luz. El siete de los maestros y el siete de las princesas están íntimamente ligados a esos siete pedazos de luz en los que se quebró la χ-blade.

¿Ves? Poco a poco, todo va encajando. O casi.

Los Sith – La Organización XIII (13)

Quedamos en que la χ-blade, la llave que abre el Kingdom Hearts, se rompió en las Guerras de las Llave-espadas en 20 pedazos. Siete de luz (los buenos). Y trece de oscuridad (los malos).

Los trece miembros de la Organización XIII.

Bien, hay más malos que esta Organización que vamos a explicar ahora. Cada mundo, de hecho, tiene a sus malos; exactamente los mismos de la película que se tratare (la Reina Roja en Alicia, Hades en Hércules, etc.). Pero además de estos malos puntuales, hay malos por antonomasia, ligados a la gran mitología del juego.

La Organización XIII es la coalición de malos más malos. Son 13 como 13 son los fragmentos de la oscuridad que se precisarían para volver a completar la χ-blade e invocar el 'Kingdom Hearts'. Se trata de 13 tipos que en realidad son a su vez 13 pedazos de un malo malísimo; el Darth Vader de esta historia: maestro Xehanort.

Aquí hay que acudir a otra saga para comparar. Los 13 tipos de esta organización — Demyx, Luxord, Xaldin, Xigbar, Axel, Roxas, Xemnas, Xion, Saïx, Marluxia, Lexaeus, Zexion, Larxene y Vexen— son en realidad 13 pedazos del mismo tipo: el Maestro Xehanort. Así que podríamos decir que estos 13 son como horrocruxes vivientes de Xehanort. Al igual que Lord Voldemort ocultaba copias de sí mismo en objetos, Xehanort se dividió en 13 versiones de sí mismo.

Lo complicado (e interesante) es que estas copias no son meros clones del original. Tienen sus propios sentimientos, por más que en un principio parezca que su meta es común a su padre. Esto hace que Nomura tenga unas enormes posibilidades de enredar la trama, tanto por el número de personajes que maneja como porque todos ellos pueden tener en cualquier momento un, chiste malete, change of heart.

En cualquier caso, estos 13 cumplen totalmente con la función sith. Son una secta, tienen poderes extraordinarios y hasta visten de negro.

Luke – Sora

Vamos allá con Luke. Sora es muy, muy Luke. También muy Son Goku o Luffy. Es un personaje de shonen de la cabeza a los pies. Por crudas que se pongan las cosas, él siempre encontrará la ocasión para sonreírle a la mala fortuna. Y es un pardillo de cuidado, como todo buen Luke. Pero también está destinado (como Luke) a ser un maestro de lo suyo. En su caso: la empatía. La capacidad para "ligar corazones". Esto es, de hacer amigos.

Sora, el protagonista absoluto de 'Kingdom Hearts'.

¿Es o no es 'Kingdom Hearts' una mitología enternecedora?

Darth Vader – Maestro Xehanorth

Y donde hay un Luke, hay un Darth Vader. Sin complicarnos mucho la vida en antecedentes (lea usted si quiera), digamos que Xehanorth es la oveja negra de siempre. El Lucifer despeñado de los Cielos al Infierno. El Ícaro que quería atrapar el sol. O el Vader que no se conformó con el lado luminoso de la Fuerza.

Su obsesión es invocar el Kingdom Hearts y abrir esa fuente infinita de poder para ver qué hay más allá. El precio que haya que pagar por tal ambición se la trae bastante al pairo.

Donde hay un bueno, hay un malo. Xehanort representa el cinismo y la sabiduría frente a la candidez e inexperiencia de Sora.

El/Los Lado(s) Oscuro(s)

Terminamos este repaso con el elemento más difícil de explicar de 'Kingdom Hearts' pero sin el cual es imposible entender un pimiento. Por cada corazón, esto es, por cada persona, hay dos posibles seres más. Un sincorazón y un sincuerpo. Uno es negro y el otro es blanco. Aparecen cuando una persona pierde su corazón. Lo que ocurre es que en esta eventualidad siempre aparecerá un sincorazón. Un sincuerpo solo aparecerá en los casos excepcionales en que el cuerpo en cuestión fuera muy fuerte. Sí, lo sé, vaya lío.

Simplifiquémoslo todavía más. Cada persona es a su vez dos versiones de sí mismo. Una le llamamos sincuerpo y otra sincorazón. Imagina que son apellidos. Yo me llamo Ángel Luis. Pues dentro de mí hay un Ángel Luis Sincorazón y tal vez un Ángel Luis Sincuerpo.

Si pillas esta idea, es posible que 'Kingdom Hearts' te siga pareciendo embrollado. Pero lo que sí es imposible es que te pierdas por no entender el concepto. Cuando aparezcan tipos que entre sí son como dos gotas de agua, aplica esta regla y entenderás rápidamente la dinámica de las relaciones. Seres completos con su corazón palpitante. Seres quebrados que surgen de esa completitud.

Ni más, ni menos.

Si has llegado hasta aquí y has entendido todo lo que has leído, estás más que preparado para enfrentarte a 'Kingdom Hearts'. Cada vez que te pierdas, piensa en Luke, en los sables-láser, en Vader, en Dagobah… Verás qué pronto te vuelves a encontrar.

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