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El amor está en el aire... y en el escáner

El amor está en el aire... y en el escáner
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¿Alguna vez te has hecho la pregunta de si estás enamorado o no de otra persona? Puede que pronto sean los científicos los que puedan responder por ti. Expertos de la Universidad de las Ciencias y la Tecnología de Anhui (China) y de la Escuela de Medicina de Mount Sinai (EEUU) han realizado un estudio en el que analizan las imágenes por resonancia magnética funcional (IRMf) del cerebro de diversos grupos de sujetos enamorados, que han terminado recientemente una relación y solteros.

Se compararon los resultados de la homogeneidad regional (ReHo) y de la conectividad funcional (FC) de los cerebros de los distintos participantes. ¿Los resultados? El grupo de sujetos que decían estar enamorados mostraron niveles de ReHo y FC significativamente superiores que el resto. De hecho, a mayor tiempo de relación, mayores fueron los resultados obtenidos. Aquellos que habían abandonado recientemente una relación, ocurre lo contrario: presentaron los niveles más bajos.

Cerebros Resultados. LG = enamorados. SG = solteros. ELG = han terminado una relación recientemente

"Esto puede indicar que el amor romántico puede cambiar la función de recompensa, motivación y regulación de emociones en el cerebro", aseguran en las conclusiones del estudio. De la misma forma señalan que investigaciones de otros autores han demostrado que una mayor actividad del cortex del cíngulo anterior, algo que ellos detectaron en los sujetos que estaban en una relación, puede implicar una mayor felicidad y sentimiento de satisfacción.

"Este estudio muestra la primera prueba empírica de las alteraciones relacionadas con el amor en la arquitectura funcional del cerebro", afirman.

Un estudio con limitaciones

"Un desafío para los estudios relacionados con el amor es que las relaciones románticas no se controlan fácilmente dentro de un laboratorio", destacan, explicando la necesidad de estudios tanto cognitivos como de conducta para comprobar la relación real de las alteraciones en el cerebro con los comportamientos relacionados con el amor.

De la misma forma, reconocen que sería interesante comprobar la evolución de estos parámetros en un grupo de pacientes concreto a medida que avanza el estado de su relación en lugar de hacerlo en un grupo de sujetos del que no se tiene un histórico previo para poder comparar.

Vía | IFL Science

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