España está construyendo gigantes que no producen electricidad. Su misión es evitar que la red vuelva a colapsar

Red Eléctrica se ha puesto manos a la obra para construir los salvavidas del sistema eléctrico español

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Alexandra Ramírez

Colaborador

Desde que el 28 de abril de 2025 la península se quedara a oscuras, son varias las medidas que se están tomando para evitar que otro apagón se repita. Desde la activación del Servicio de Respuesta Activa de la Demanda (SRAD) que permite ajustar el equilibrio entre la generación y la demanda reduciendo temporalmente el consumo de los grandes consumidores eléctricos, hasta la habilitación de más de 300 instalaciones para el control dinámico de la tensión, son muchas las piezas que se están moviendo para hacer la red más resistente. Y algunas son tan grandes como peculiares.

Recientemente, Red Eléctrica se ha puesto manos a la obra para construir los salvavidas del sistema eléctrico español, tras el visto bueno del Ministerio para la Transición Ecológica (MITECO), como cuenta El Periódico de la Energía. Se trata de unos compensadores síncronos que no producen energía, pero pueden ayudar a la estabilidad de la red.

¿Qué son exactamente estos gigantes? Los compensadores síncronos son máquinas eléctricas rotativas que ayudan a garantizar la estabilidad y la seguridad del sistema eléctrico, sobre todo ante la integración de fuentes renovables como la solar y la eólica, que aportan una gran variabilidad en la red. Estos equipos robustos mantienen el equilibrio a través de la inercia mecánica, frenando las variaciones bruscas de frecuencia y dando potencia de cortocircuito inyectando corriente ante un fallo. De esta forma, son capaces de controlar la tensión de la red y proporcionar una mayor estabilidad a todo el sistema. 

Según El Periódico de la Energía, serán ocho los compensadores síncronos aprobados por el MITECO los que se distribuirán por todo el sistema eléctrico nacional, para reforzar ciertas zonas. 

Una mayor estabilidad al sistema. A diferencia de otras fuentes de generación de energía, como las centrales hidroeléctricas o termoeléctricas tradicionales, la energía solar o la eólica son intermitentes y no generan electricidad de forma constante y estable. Su producción suele ser muy alta durante ciertos momentos (en el caso de la solar, en las horas centrales del día; en el caso de la eólica, cuando sopla el viento) y cero en otros.

Ahí es donde entran en juego los compensadores síncronos. Estos gigantes actúan como un motor eléctrico gigante enchufado a una toma de corriente, como los generadores de las centrales eléctricas convencionales, solo que en este caso no está conectado a nada (aparte de a la red eléctrica) y, por tanto, no produce electricidad para el consumo. Solo gira libremente, almacenando energía cinética que puede liberarse instantáneamente por inercia si se produce alguna perturbación en la red, como una caída repentina en la generación, algo frecuente en sistemas con una alta penetración renovable.

Para la red de transporte. Será Red Eléctrica, como operador del sistema, la entidad encargada de construir estos primeros compensadores y se hará, como cuenta el mismo medio energético, desde las subestaciones de Cabra 400 kV en la provincia de Córdoba, Santa María de Grado 400 kV en Asturias y Rocamora 400 kV en Alicante. Además de estos, ya están también en marcha los proyectos en las subestaciones de Pierola (Barcelona), Almaraz (Cáceres), Belinchón (Cuenca), Brovales (Badajoz) y Beariz (Orense). Todos se instalarán en la red de transporte, gestionada por Red Eléctrica.

Cada uno de estos compensadores tendrá un coste de unos 100 millones de euros que se pagarán a través de los peajes que abonan los consumidores en la factura eléctrica, según la información publicada por El Periódico de la Energía. 


Imagen | Mr Dr3igeteilt

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