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Tesla Model S prueba en Ibiza 02

En WeblogsSL hemos tenido el privilegio de ser el primer medio español en probar el Tesla Model S, un coche eléctrico premium del que muy probablemente habéis oído hablar ya, porque entre otras cosas es actualmente el coche eléctrico a la venta con más autonomía, ni más menos que 500 km.

Así que entre Motorpasión, Motorpasión Futuro y Xataka vamos a contaros en los próximos días qué nos ha parecido este coche eléctrico, pero eso sí, en cada página de una manera diferente. Si en Motorpasión os contábamos nuestras primeras impresiones centrándonos en su motor y potencia (422 CV eléctricos, ojo), aquí en Xataka vamos a hablaros de la sensación que supone subirse a un coche que ni siquiera tiene un botón para arrancar.

Tesla Model S: arranque manos libres total

Si sois conductores sabréis que lo normal, lo que se ha hecho toda la vida para arrancar un coche, es usar la llave, introducirla en el contacto y girarla. De todos modos de un tiempo a esta parte en según qué modelos, o según qué equipamientos, porque muchas veces es opcional, se han ido probando otros sistemas más modernos.

Por ejemplo marcas como Renault decidieron cambiar la llave por una tarjeta. Esta se introducía en una ranura y luego se pulsaba un botón On/Off, o Start/Stop, para arrancar el motor.

En otros casos se ha equipado, de serie, o como opción, un sistema de acceso manos libres, e incluso de arranque manos libres. Tú llevas la llave contigo, al acercarte al coche este detecta por comunicación inalámbrica la frecuencia de la llave y la reconoce como la adecuada.

Tesla Model S prueba en Ibiza salpicadero

Así se desbloquea el cierre de las puertas, sin tener siquiera que pulsar un botón de la llave o mando a distancia, y cuando te sientas al volante tampoco hay que sacar la llave, simplemente se arranca el coche pulsando el botón de arranque.

Esto por ejemplo se ve bastante en diferentes modelos de coches híbridos y coches eléctricos, pero también poco a poco en otros modelos más convencionales. Pues bien, hasta ahí todo más o menos normal, el conductor a fin de cuentas sigue teniendo que hacer algo, aunque sea pulsar un botón, para arrancar el coche.

Pues en el Tesla Model S ni siquiera hay que pulsar un botón. Cuando te acercas al coche este reconoce la llave. Los tiradores cromados de las puertas están ocultos, enrasados con la carrocería. Según el caso se asoman simplemente al acercarse o bien se pulsa sobre el tirador como quien pulsa sobre un botón de encendido y entonces se asoma. Abres la puerta.

Entras en el coche, te sientas y te pones al volante. El coche sigue detectando la llave, pero además un sensor de ocupación en el asiento del conductor reconoce que el conductor está al volante. En ese momento ya está arrancado el coche, no hay que pulsar nada. La primera vez, si no te lo han explicado, te sientes un poco raro e inevitablemente vas a preguntar ¿y qué hago para arrancar?

Como es un coche eléctrico el “arranque” no se oye (el motor no gira, está en stand by esperando que aprietes el acelerador), simplemente se ven encenderse las dos pantallas LCD a color de alta resolución. Una es el cuadro de instrumentos, la otra, de 17 pulgadas y colocada en vertical, es la consola central.

Tesla Model S prueba en Ibiza interior

Si alguien se pregunta cómo se para el Tesla Model S, es exactamente a la inversa. Claro que esto exige cierto “acto de fe”. Te bajas del coche, en ese momento, sin estar ocupado el asiento del conductor, ya no se podrá mover el coche. Te alejas, y en unos segundos se apagarán las pantallas y se cerrará el coche. Aun así, para los más desconfiados, la llave-mando incluye tres botones, uno es para el cierre, y siempre se le puede dar para forzarlo cuando quieres, por si no te fías.

Tampoco hay freno de estacionamiento como tal. De nuevo esto tampoco es que sea una novedad, pues también desde hace algunos años en varios modelos, aunque normalmente no en las versiones más económicas, se han empezado a montar frenos de estacionamiento de accionamiento eléctrico, con un pequeño tirador o botón, pero sin la palanca o pedal mecánicos tradicionales.

En el Tesla Model S se reduce a la mínima expresión y queda integrado en la pequeña “palanca de cambios” colocada en la columna de dirección, detrás del volante, como la de un coche tradicional con cambio automático, donde se selecciona la posición R, N o D. Simplemente hay un pulsador en el canto de la palanca para poner o quitar el freno.

Y el summum de la ausencia de botones llega con la pantalla de 17 pulgadas. Esta pantalla capacitiva elimina casi todos lo botones que habría en una consola central, los de la radio, del climatizador, y de otras funciones. La sensación es especial, en un primer momento incluso extraña, porque se ve un interior muy simple, casi sin botones, salvo los cuatro que hay en el volante, y una tablet enorme en mitad del salpicadero.

Pero de esta pantalla táctil, que además está conectada a internet, hablaremos más otro día (y también se verá un poco mejor en el vídeo de la prueba del coche que estamos preparando). Os puedo adelantar que es cuestión de acostumbrarse. Como casi todos estamos ya más o menos familiarizados con un smartphone o una tablet, resulta bastante intuitivo.

Tesla Model S prueba en Ibiza 12

Continuará…

Gracias a Tesla Motors Europa y a Autos Dipesa, quien custodia el coche en Ibiza y actuó en representación de la marca para la ocasión, Motorpasión, Motorpasión Futuro y Xataka hemos podido probar en primicia el Tesla Model S en España.

En Motorpasión | Tesla Model S, prueba en Ibiza

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