Motorola Atrix, análisis (I). El smartphone que quería ser portátil

Síguenos

Motorola Atrix

De todos los smartphones con doble núcleo que han poblado el mercado en los últimos meses, el Motorola Atrix es, probablemente, el que más expectación ha depertado. La razón no es que sea especialmente superior a sus rivales, sino que llega al mercado con una colección de accesorios que permiten convertir al doble núcleo de Motorola en una especie de equipo de sobremesa o un ordenador portátil ultradelgado.

Comenzamos este análisis del Motorola Atrix con varias entregas en las que repasaremos el comportamiento del teléfono en todas sus facetas. La última parte las reservamos al Motorola Lapdock y al Motorola HD Multimedia Dock, dos dispositivos que también hemos tenido ocasión de analizar de primera mano. Vamos pues con los primeros detalles de diseño, pantalla y disponibilidad del Motorola Atrix.

El Atrix tiene la particularidad de haber sido uno de los primeros terminales con procesador de doble núcleo en aterrizar en las noticias y blogs de medio mundo. En el CES de este año ya pudimos verlo antes siquiera de tener noticias del Samsung Galaxy SII o del HTC Sensation.

Pese a haber debutado el primero informativamente, muchas otras marcas se le han adelantado en llegar a las tiendas. Entre una cosa y otra, no podemos evitar sentir, en algunos momentos, que el móvil se ha quedado ‘viejo’.

Motorola Atrix

Esta falsa sensación de vejera es eso, falsa, aunque Motorola haría bien en actualizar cuanto antes el sistema operativo del terminal a Gingerbread porque Froyo, por mucho que lo aliñes con Motoblur, no es de recibo en un terminal que pretende competir en primerísima división. Se decía que la actualización a la versión 2.3 de Android llegaría en julio y últimamente parece que se ha retrasado a septiembre. Para este análisis hemos probado la versión con Froyo, así que poco os podemos contar de cómo mejorará este smartphone cuando llegue Gingerbread.

Diseño externo y construcción

Dicho esto, comenzamos por el aspecto externo del Atrix. Estamos ante un smartphone táctil canónico, presidido por una enorme pantalla táctil de 4 pulgadas bajo la que encontramos los clásicos botones de menú, home, atrás y búsquedas propios de Android pero personalizados al estilo MotoBlur.

En los laterales podemos apreciar los controles de volumen y las conexiones MiniHDMI y MicroUSB. Nunca me ha gustado especialmente la ubicación lateral de los conectores, ya que resulta mucho más incómoda para sujetar el terminal mientras se carga que la ubicación en la parte inferior. Eso por no hablar del efecto que tiene en algunos cargadores de sobremesa. En la base de carga iDapt i4, por ejemplo, el Atrix termina con la pantalla mirando para la pared.

Motorola Atrix

Pese a ello, hay que abrir un poco la mano con la ubicación de los conectores en el Atrix, y es que los puertos laterales son perfectos para conectar el terminal al Lapdock y al HD Multimedia Dock. Lo comido por lo servido.

El Motorola Atrix tiene unas dimensiones de 117.8 × 63.5 × 11 milímetros y un peso de 135 gramos. Aunque no es tan delgado ni ligero como el Samsung Galaxy S II, sí es más pequeño y sus bordes redondeados hacen que sea muy agradable de llevar encima.

La carcasa del Atrix está confeccionada en plástico y cubre parte trasera y laterales de una sóla pieza. Motorola ha dotado al terminal de un acabado estampado con tonos metálicos y aires deportivos de fibra de carbono. Pese a la trama, las huellas se notan con mucha facilidad y nos da la sensación de que va a ser especialmente sensible a los rayones y desperfectos.

Motorola Atrix

Una vez abierta la carcasa encontramos una distribución clásica en la que el hueco para las tarjetas MicroSD permite cambiar de unidad sin tener que retirar la batería.

El lector de huellas dactilares

En el repaso al exterior del Atrix nos hemos dejado un botón que merece análisis más en detalle. Se trata del lector biométrico de huellas dactilares, situado en la parte superior-trasera del terminal. Sin programar, este botón se encarga de bloquear y desbloquear el teléfono. Su utilidad, sin embargo, llega al programarlo para que reconozca nuestras huellas, un proceso que requiere que pasemos los dedos índice de ambas manos y que dura unos cinco minutos.

Tras securizar el Atrix, el lector se convierte en una efectiva y rápida manera de desbloquear el terminal. La ubicación del sensor es muy cómoda y su uso es uno de los grandes aciertos del teléfono a nivel externo. Convenientemente programado, el sensor también puede servir para acceder a otros servicios que requieran autenticación y sean compatibles con sensores biométricos, como algunas páginas web.

Motorola Atrix, a toda pantalla

Sin llegar a las 4.3 pulgadas del Galaxy SII, la pantalla del Atrix es generosa, brillante y tremendamente nítida. No en vano presume de una espectacular resolución de 540 × 960 píxeles que hace que los textos más pequeños se aprecien con una claridad sólo superada por la Retina Display del iPhone 4.

Motorola Atrix

La pantalla, no obstante, es un panel TFT-LCD, por lo que los ángulos de visualización generan un cierto grado de aberración cromática cuando miramos la pantalla desde ángulos menos perpendiculares. Con todo, la experiencia de haber usado el terminal a pleno sol es muy buena, salvando los obvios problemas de reflejos de los que no se libra ningún smartphone.

El soporte del terminal es capacitivo multitáctil y está recubierto por la correspondiente capa protectora Gorilla Glass, aunque no hemos llegado a poner a prueba su resistencia violentamente por si las moscas. Rematan la pantalla los correspondientes sensores de luz y acelerómetro para el cambio de vertical a horizontal.

Puestos a comparar, se advierte un levísimo viraje cromático de la pantalla hacia blanco puro (casi amarillo) en comparación, de nuevo, con el Samsung Galaxy S II, cuyo predominio cromático tira a azul, quizá por el empleo de tecnología SuperAmoled. Sea como fuere, la del Atrix es una magnífica pantalla.

Motorola atrix, en exclusiva con Movistar

El Motorola Atrix ha sido adquirido en exclusiva por Movistar, lo que nos deja sin más opciones que acudir a la operadora azul si queremos el teléfono. Si lo adquirimos online, Movistar añade a la oferta la base HD Multimedia Dock, un cacharrito que, como veremos, tiene muchas más aplicaciones de las que parece.

Motorola Atrix

El Atrix con Movistar puede conseguirse asociado a varios tipos de tarifas que dejan el terminal desde los cero euros hasta los 429 en función del pago mensual, si es alta nueva, portabilidad o migración, o de si lo obtenemos mediante el programa de puntos. Junto a estas líneas teneis una tabla resumen con los precios del Motorola Atrix a día de hoy, y otra con los puntos necesarios para canjearlo.

Motorola Atrix

En internet ya pueden encontrarse ofertas del Atrix, libre, por precios en torno a los 400 euros. Con todo, el HD Multimedia Dock son otros 90 euros, y el Lapdock sale por 300, así que el precio final de todo el kit puede fácilmente llegar a los 800 euros.

Con la dolorosa nos despedimos de esta primera parte del análisis. Os esperamos en las sucesivas entregas de repaso a este original dispositivo de Motorola.

Motorola Atrix, partes del análisis

  • Motorola Atrix, análisis (I). El Smartphone que quería ser portátil
  • Motorola Atrix, análisis (II). Autonomía y conectividad
  • Motorola Atrix, análisis (III). Imagen, sonido y rendimiento
  • Motorola Atrix, análisis (IV). El Motorola HD Multimedia Dock y el Motorola Lapdock

El Motorola Atrix y sus accesorios han sido cedidon para la prueba por parte de Movistar. Puedes consultar nuestra política de relaciones con empresas

Más información | Movistar

Los comentarios se han cerrado

Ordenar por:

16 comentarios