Buenas noticias para darle un poco más de alegría al nuevo mundo del hardware de móviles y tablets. Si no teníamos poco con los actuales componentes, en unas semanas llegará un nuevo competidor: el esperado NVidia Tegra 3 ‘Kal-El’.
Y mantendrá el seudónimo ‘Kal-El’, el nombre originario del que más tarde se llamaría Clark Kent. Las características se mantendrán tal y como las conocíamos, como un procesador móvil de 4 núcleos a sumarle un Companion Core, el cual sincronizará a los otros para maximizar el rendimiento del conjunto. Ya hablamos largo y tendido sobre Nvidia Tegra 3.
La semana pasada estuvimos en el Qualcomm Innovation Istambul 2011, una tradicional cita en la que la multinacional de procesadores muestra sus novedades para final de año. A estas alturas deberíais haber leído ya varios post sobre estas novedades si no fuera porque en realidad no hemos visto nada que no se viera ya en otros eventos de este año, empezando por el Mobile World Congress y siguiendo por otras citas de la propia compañía.
Mientras Qualcomm mantiene el redoble de tambores previo al lanzamiento de sus nuevos procesadores Snapdragon S4 (Krait) con cuatro núcleos y arquitectura de 28 nanómetros, oscuras nubes se ciernen sobre la compañía que, de momento, mantiene una hegemonía casi absoluta en el mercado de procesadores móviles, con el 80% del pastel en sus manos. Echemos un vistazo a estas nubes a ver si podemos arrojar algo de luz sobre lo que está pasando y lo que puede pasar en este mercado del que dependen smartphones, tablets y hasta portátiles.
Como niños a los que hubiesen dejado solos en una juguetería. Así terminamos nuestro viaje a Intel. Tras hablarnos de núcleos, supercomputación y transistores, la compañía se reservó la mejor parte para el final, la visita guiada a uno de los rincones más privados de sus oficinas en Santa Clara, California. Lo que veis en la imagen es parte del lugar que vió nacer la tecnología Thunderbolt, el laboratorio de Silicon Photonics de Intel.
Silicon Photonics es el resultado de una quimera. Allá por 2001 el Dr. Mario Paniccia creó un láser que permitía ‘ver’ a través del silicio y analizar de forma automatizada los transistores. En ese momento, Paniccia barajó la idea de que quizá se podía construir un sistema de transmisión óptico basado en silicio. El propio Gordon Moore le advirtió de que el silicio no era capaz de transmitir luz y de que la idea, pese a que se barajaba desde los 80, se consideraba un imposible.
Nadie sabe lo que ocurrirá de aquí al año 2020, y todo lo que se pueda predecir no son más que conjeturas. La que os comentamos hoy es una más, aunque viene la mano de la propia AMD y habla de un futuro aún bastante lejano, aunque puede servirnos para saber su línea de trabajo para los próximos años.
Como siempre se trata de una información que hay que coger con pinzas, es decir, no hacerla mucho caso. Las cifras oficiales de AMD nos indican que desean llegar a un potencial de 10 TFLOPS para el año 2020, que para hacernos una idea nos dan el dato actual: 0.4 TFLOPS (400 GFLOPS), un crecimiento de 25 veces la cifra actual en los próximos 9 años. El logro dicen querer conseguirlo con la actual arquitectura AMD Fusion, obviamente con múltiples mejoras y novedades que irán implementando a lo largo de los años.
Una de las primeras sorpresas que nos llevamos al visitar la sede de Intel es la cantidad de obleas de procesadores experimentales que circulan, casi como objetos decorativos, por las oficinas. La sorpresa pasó a más cuando, en la sala de proyectos en la que nos reunimos, cazamos la que véis en la foto y nos explicaron que se trataba de una remesa de procesadores de 80 núcleos, que son los chips más potentes con los que Intel está experimentando hasta la fecha.
Los núcleos, sin embargo, no son nada sin un software que los coordine, y ese es el gran caballo de batalla de Intel a día de hoy. “Nuestro reto ahora es conseguir que los núcleos trabajen en equipo sin darse de bofetadas entre ellos” Comenta Manuel Vara, Responsable de comunicación de Intel y uno de los españoles que trabajan en la sede principal de la compañía y a los que podréis conocer en breve gracias a la entrevista que les hicimos.
No nos olvidábamos de comentar la presentación de los procesadores AMD FX Series. Ha sido realizada durante el pasado E3 y por ahora no hay detalles más que lo que ya se suponía: los tan esperados Zambezi serán oficialmente denominados AMD FX, situándose como la gama más potente de las ofrecidas por AMD. Se espera que pueda plantar cara a las gamas altas de modelos Intel, es decir, los Core i7.
Contarán con procesadores de hasta 8 núcleos que ya habíamos visto con anterioridad, y cuyos precios se podrían situar en torno a los 300 dólares, más o menos. Traerán los 32 nanómetros (los primeros de AMD) y utilizarán el socket AM3+ y los chipsets AMD 9-Series, que también han sido presentados recientemente.
Las dudas se van disipando y nos vamos acercando a la fecha de lanzamiento. Ésta sigue siendo aún una incógnita, pero en unos días acudiremos a una presentación mundial de AMD en la que esperábamos ver la nueva plataforma AMD Fusion ‘Llano’. ¿Tendremos también la oportunidad de saluda a los nuevos AMD FX?
Finalizamos nuestro repaso a los proyectos de investigación más llamativos del Intel Research Day con cámaras, o más bien, con los desarrollos de software y computación sobre cámaras en los que están trabajando los distintos equipos de la compañía.
Las cámaras, de hecho, son una especie de grandes olvidadas de la informática. Los proyectos del Intel Research Day buscan, por ejemplo, como conseguir que estos periféricos se comporten de manera inteligente y sean capaces de generar datos en tiempo real, algunos con fines tan lúdicos como servirnos de probador virtual y otros para alimentar a la siempre insaciable maquinaria del marketing. Allá vamos.
Resulta curioso comprobar como casi todos los proyectos de investigación del Intel Research Day no tienen que ver con procesadores. Al menos no directamente. La computación está ahí, en segundo plano, pero lo que hemos visto por encima de ella son desarrollos de software que Intel promueve para luego licenciarlos, cederlos a sus clientes o venderlos.
En Intel, de hecho, se vanaglorian de que, si se dedicaran a comercializar directamente sus desarrollos, serían la segunda compañía de software del mundo. En esta primera parte de nuestro viaje a las profundidades de los laboratorios de Intel os descubriremos tres proyectos interesantes relacionados con la música, la transmisión de vídeo y el control inteligente de redes eléctricas.
Últimamente hemos tenido el placer de ser testigos de varios descubrimientos importantes en materia de ciencias aplicadas a las nuevas tecnologías. Tras los procesadores de grafeno autoenfriables y los televisores OLED con cloro, ahora nos adentramos en una esquina de la ciencia particularmente esquiva: la teleportación.
Por supuesto, aún no podemos hablar de enviar al gato a otra habitación tirando de mando a distancia. La teleportación a la que nos referimos es a nivel cuántico, y la ha logrado un equipo de científicos de la Universidad de Nueva Gales del Sur, en Canberra, Australia, junto a investigadores de la Universidad de Tokio.
Llevamos ya unos años oyendo hablar de las investigaciones en torno a la utilización del grafeno como material para la creación de chips, procesadores y todo tipo de circuitos electrónicos. Hasta ahora se sabía que este peculiar compuesto, consistente en una malla monoatómica de átomos de carbono, es capaz de soportar asombrosas velocidades de transferencia de impulsos eléctricos, lo que lo convierte en el sustituto ideal del Silicio.
Si la posibilidad de que un chip de grafeno alcance 1000Ghz de frecuencia no es ya atractiva de por sí, ahora la ciencia ha descubierto una segunda cualidad no menos fascinante. Científicos de la Universidad de Illinois han comprobado que el grafeno no sólo no se calienta, sino que tiene la capacidad de ‘autoenfriarse’.